20 de octubre de 2010

Los embalajes de consumo hacen frente a la crisis

Los embalajes de consumo hacen frente a la crisis

Cada vez son más los productos que utilizan empaques flexibles y semirrígidos en lugar de rígidos (y cada vez más en plástico). Esto una tendencia importante para el sector alimentario

Los motivos para el uso creciente de flexibles de plástico en la industria alimentaria en los países industriales, son tanto ecológicos como económicos, pero principalmente debido al cambio en el comportamiento de los consumidores: el consumo de platos preparados crece continuamente, lo cual no se debe sólo al número cada vez mayor de hogares unipersonales, sino también al mayor número de mujeres que trabajan fuera y falta de tiempo para cocinar.
La palabra mágica es conveniencia. Los consumidores desean alimentarse lo más sana y equilibradamente posible sin un gran dispendio y sin perder mucho tiempo. Los nuevos desarrollos son producto de la oferta cada vez más amplia de alimentos. Con independencia de la época del año y de las cosechas nacionales, las verduras frescas, ensaladas, frutas y frutas tropicales son "el pan de cada día".
Por otra parte, el deseo de un aspecto atractivo con un empaque muy transparente, con impresión brillante o también muy colorida, así como su posible forma exclusiva juegan siempre un papel importante. Lógicamente, estos cambios plantean cada vez más exigencias para el propio envase y con ello para los fabricantes de materias primas, constructores de máquinas y fabricantes de medios y requieren la máxima flexibilidad.

Buena técnica de herramientas que aumenta la rentabilidad
Los fabricantes de instalaciones de extrusión intentan proporcionar esta flexibilidad para que con una instalación pueda fabricarse la mayor cantidad posible de productos diferentes. Por ejemplo, una instalación de soplado de coextrusión de cinco capas, con la que pueden fabricarse tanto láminas estándar corrientes de tres capas como también láminas barrera de cinco capas sin necesidad de modificación. Esto es posible utilizando cinco extrusores, cada uno de ellos equipado con un husillo barrera de uso universal para cada tipo de material.

En relación con los extrusores, deben mencionarse aquí dos novedades decisivas: tanto en las instalaciones de láminas planas como sopladas, casi todos los constructores de máquinas utilizan actualmente motores de CA que ahorran energía y sin mantenimiento o por motivos de espacio emplean también accionamientos directos en lugar de versiones con engranaje y motor normales. Especialmente para las instalaciones de láminas planas, algunas empresas cuentan en su gama de productos con extrusores rápidos, que garantizan un alto rendimiento no por su tamaño, sino por unas mayores revoluciones.
En la fabricación de láminas sopladas juega siempre un papel importante el cabezal de soplado, que en combinación con una refrigeración apropiada de las láminas y regulación del grosor proporciona un rendimiento y calidad de las láminas lo más altos posible. En el pasado reciente ha sido objeto de muchos perfeccionamientos especialmente la mejora de la refrigeración de láminas.
En general puede constatarse que se han impuesto los compuestos de láminas en el campo de los empaques de consumo y en él, principalmente, en los de alimentos. Las láminas de cinco capas forman el estándar, siendo frecuentes actualmente también los compuestos de siete y nueve capas.
Los materiales biológicos y reciclados
Mientras que para la fabricación de láminas para alimentación en instalaciones de láminas sopladas se utilizan principalmente tipos de poliolefinas junto con materiales de barrera como poliamidas y EVOH, en el pasado se había establecido el PET como "plástico al mayor" para láminas planas.
Esto se debe a sus buenas propiedades mecánicas, pero principalmente en su excelente transparencia y su buena idoneidad para procesos de transformación como la termoconformación. Los esfuerzos de muchas empresas por reciclar adecuadamente el PET hace tiempo que dan frutos en los procedimientos de transformación de éxito. Sin embargo, hay un obstáculo que es la homologación de los tipos de rPET indicados (tipos de PET reciclados) para el nuevo uso en contacto directo con los alimentos.
Muchos procedimientos para la fabricación de compuestos de láminas de varias capas, en los que el rPET se utiliza en la capa media ya están establecidos. Gracias a las mejoras continuas de la tecnología de máquinas pueden utilizarse también tipos de rPET. 
Los biomateriales hace ya mucho tiempo que progresan, pero sólo hace poco tiempo entre los empaques de alimentación. Los motivos para la difusión del empleo de los biomateriales son principalmente la protección de los recursos y la compostabilidad. La palabra clave sostenibilidad va estrechamente unida a los biomateriales. Sin embargo, tiene que aclararse siempre en cada caso individual si un material biodegradable o con base de materias primas biológicas es realmente más ecológico y sostenible que un plástico corriente. Especialmente la neutralidad al CO2 anunciada con frecuencia de los biomateriales sólo se produce cuando los productores incluyen en su balance la obtención de certificados de emisiones o la instalación de instalaciones eólicas. Los empaques de láminas de biomateriales tienen el inconveniente de un alto peso en comparación con el PE corriente. Esto es por su densidad hasta un 30% mayor. Además, los biomateriales requieren un consumo de energía superior en la producción.

La conciencia medioambiental creciente y la discusión sobre los pros y contras de los diferentes grupos de materiales han aportado innovaciones en los envases de plástico. Por supuesto, el objetivo es el tratamiento adecuado y cuidadoso de los recursos de todas las materias primas.

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