Mostrando las entradas con la etiqueta amazonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta amazonia. Mostrar todas las entradas

26 de diciembre de 2011

Medicinas potenciales: Búsqueda de fórmula correcta para explotar las especies nativas

En su oficina en Belém en los bordes de la selva amazónica, Hervé Rogez, un biólogo de la Universidad Federal de Brasil de Pará, es contactado regularmente por las empresas extranjeras que buscan explotar los misterios de la flora y la fauna con fines comerciales.

"Se me ha pedido enviar muestras a pequeñas empresas en Gran Bretaña, Francia y los Países Bajos. El año pasado, una gran empresa alemana me ofreció un buen precio para que le envíe por lo menos 50 muestras de plantas aromáticas ", dice. "Yo no acepto, pero la gente piensa que puede tener acceso."
Panacea: plantas, como la baya de açaí, podrían brindar beneficios

Su experiencia refleja una preocupación más amplia por países como Brasil en el que el enorme y poco investigado potencial de plantas y animales nativos pueda ser amenazado no sólo por la deforestación, sino también por la explotación que deja a las comunidades indígenas sin progreso.

Mark Plotkin es un etnobotánico y presidente de la junta directiva de la Amazon Conservation Team, una organización benéfica con sede en EUA que promueve la colaboración con las tribus locales respecto a su conocimiento del mundo natural.

Él dice: "La industria farmacéutica dice que no tiene nada en su cartera de nuevos fármacos. Si los productos naturales no son la fuente correcta, no sé lo que es. "
Él señala numerosos ejemplos de los medicamentos occidentales derivados de los tratamientos tradicionales del Amazonas - a partir de la quinina para tratar la malaria, a los bloqueadores beta e inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) para las enfermedades cardiovasculares.

La industria de las drogas a menudo ha encontrado la inspiración y materias primas en la naturaleza. Los ejemplos van desde la aspirina y la penicilina,  las estatinas para reducir el colesterol , los tratamientos del cáncer y un medicamento para la diabetes extraídos de la saliva venenosa del lagarto de Gila.

El origen de muchos medicamentos se ha oscurecido - y se ha eliminado la necesidad de cosechas naturales - porque los químicos fueron capaces de sintetizar las versiones artificiales de manera más eficiente.
Otros todavía son derivados de las plantas, tales como la artemisinina, el tratamiento de la malaria más eficaz, que se extrae del ajenjo dulce. Tamiflu, el medicamento de la gripe, se desarrolló a partir del anís estrellado, y una variedad de marihuana es legalmente utilizada para aliviar el dolor en algunos países.

Sin embargo, la mayoría de los ejecutivos de la industria farmacéutica continúan siendo escépticos.
En la segunda mitad del siglo 20, hubo mucha exageración alrededor de la "bioprospección" para aprovechar los compuestos de la naturaleza. Pero luego, ayudado por los avances tecnológicos, como el cribado de alto rendimiento, las empresas cambiaron hacia el laboratorio y la computadora.

"Es muy probable que se mantenga un enorme potencial farmacéutico de las plantas medicinales en la Amazonía y otros bosques", dice Martin Everett, jefe de investigación de productos farmacéuticos Merlion en Singapur, una empresa con una "biblioteca" de más de 40.000 plantas que selecciona para los clientes en las industrias de medicamentos, cosméticos y nutrición. "Pero las dificultades en la ejecución real son igual de grandes."

Uno de los mayores obstáculos para los productores de la medicina tradicional tratando de ganar la aprobación de las autoridades occidentales es que la mayoría de los extractos de plantas y animales contienen una enorme variedad de compuestos que interactúan. Separar los efectivos y seguros, y ponerlos a prueba en ensayos clínicos como los reguladores exigen, es extremadamente complejo y costoso.

Otro problema es cómo calcular una proporción equitativa de cualquier beneficio generado.
¿Deberían los productos derivados de la medicina tradicional generar pagos más altos que aquellos de plantas o animales cuyo potencial no hubiera sido aprovechado por sus comunidades?
¿Y cómo se debería compartir los beneficios entre los pueblos y gobiernos cuando la propiedad está en disputa, o cuando las fuentes y sus usos estan en diferentes partes del mundo?

"La amenaza más importante para una empresa hoy en día es ver a su reputación estropeada por los rumores de la biopiratería", dijo Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, que se muestra optimista sobre los recientes progresos en la solución de la inseguridad jurídica después de las etapas dolorosamente lentas que duraron dos décadas.

Originalmente introducido en el Rio de Janeiro "Cumbre de la Tierra" en 1992, la convención ha sido complementada por el Protocolo de Nagoya sobre acceso y participación en los beneficios de los recursos biológicos que fue terminada el año pasado. Con los países ahora firmando, el espera que pronto serán ratificados y convertidos en legislación nacional.
"Este es el instrumento jurídico más importante en la historia del desarrollo sostenible", dice, al tiempo que admite que las empresas apenas están empezando a expresar su apoyo.

"Con un nuevo medicamento tomando 10 años y un costo de cientos de millones de dólares para desarrollar, ninguna empresa va a comercializar un producto sin saber cuáles serán las normas que regirán el mercado".
Mientras tanto, Brasil ha introducido una ley para proteger sus recursos. Pero es contraproducente, según el Sr. Rogez. "La legislación está afectando el trabajo de los investigadores brasileños, mientras que los extranjeros pueden seguir adelante sin estos pasos", dice.

Por ahora, ve pocas señales de medicamentos con receta derivados de la amazonia, cerca de lanzamiento. Sin embargo, una compañía que fundó, Amazon Dreams, ha negociado un 5 por ciento de participación en los beneficios con la población local por el uso de la baya del acai, y cuenta con otros productos nutricionales y cosméticos en desarrollo.

La perspectiva de grandes riquezas procedentes de la Amazonia, a partir de éxitos médicos globales parece remota. Sin embargo, el nuevo marco está comenzando a ofrecer cierto margen para las negociaciones.
Y el señor Everett de Merlion puntualiza que el fracaso de las técnicas de descubrimiento de fármacos de más alta tecnología, ha llevado a un resurgimiento del acercamiento de las empresas a él con un interés en los productos naturales.

Este artículo ha sido actualizado para reflejar el hecho de que el Protocolo de Nagoya es un complemento a los otros protocolos de la convención original de la ONU, en lugar de un reemplazo para ellos.

Andrew Jack - Financial Times
28 Noviembre 2011

25 de febrero de 2011

Perú lucha contra la minería ilegal que destruye la selva amazónica

La amazonia peruana está afectada por la minería ilegal que la contamina con mercurio para extraer oro, metal que cotiza en niveles récord en el mercado mundial.
Puerto Maldonado. Mientras uno de los ríos del Amazonas aparece como una serpiente gigantesca desde un helicóptero, un bosque salpicado de agujeros de barro y arena contrasta con la inmensa alfombra verde de la selva del sur de Perú.
La zona de mayor biodiversidad del Perú está herida por la minería ilegal, que la contamina con mercurio para extraer oro, metal que cotiza en niveles récord en el mercado mundial.
La minería informal en la región Madre de Dios, fronteriza con Brasil y Bolivia, ya ha devastado 18.000 hectáreas de bosques y puede hacer desaparecer miles más en la selva amazónica, uno de los pulmones más grandes del planeta.
Perú, cuya economía crece en forma robusta, es el sexto mayor productor mundial de oro y la minería informal representa hasta el 15% de la producción del metal precioso.
En una operación sin precedentes para encarar el problema, infantes de la Marina comenzaron a destruir grandes dragas que remueven el lecho del río Inambari y matan peces en la zona, que alberga dos de las mayores reservas naturales de Perú.
La draga extrae con una pala gigantesta tierra mineralizada del río y la procesa con mercurio para obtener oro. Tras la operación, la tierra con mercurio vuelve al agua.
Una tarea similar realizan las llamadas "chupaderas", que succionan lodo del lecho del río para procesarlo en la orilla o cerca de la cuenca, donde tiran abajo cientos de árboles para levantar montículos de arena contaminada.
Esta actividad puede echar hasta 42 toneladas de mercurio al año a ríos y cuencas de la Amazonía, según expertos.
"Esto es criminal", dijo el ministro del Ambiente, Antonio Brack, quien estuvo junto a los ministros de Defensa y del Interior en la operación en la que intervinieron unos mil efectivos de las tres Fuerzas Armadas del país.
Los infantes de la Marina destruyeron el 19 y 20 de febrero con "explosivos plásticos" unas 12 dragas que operaban de forma ilegal por el río Inambari, sobre una extensión de hasta unos 250 kilómetros en la región peruana de Madre de Dios.
Según el gobierno, las dragas no pertenecen a pequeños mineros sino a empresarios que actuan fuera de la ley. Cada draga puede costar hasta US$500 mil.

Bomba de tiempo. El ministro de Defensa, Jaime Thorne, dijo que puede durar más de un mes la operación para destruir 14 grandes dragas detectadas y decomisar 250 pequeñas embarcaciones que deambulan por el río Inambari en busca de oro, de manera informal.
La intervención militar, que se preparó de manera reservada desde hace meses, no tuvo rechazo inmediato de la población de Madre de Dios, cuya economía se ha dinamizado por la minería con la aparición de negocios colaterales.
Pero se temen protestas en la zona, donde más de 10 mil personas se dedican a la minería desde hace años.
"El gobierno está desconociendo un plan de formalización de los mineros. Rechazamos este acto y plantearemos una marcha nacional en una asamblea el 5 de marzo", dijo el presidente de federación nacional de mineros artesanales, Celso Cajachagua.
El año pasado, seis personas murieron durante un paro de mineros informales contra leyes que excluyeron zonas de Madre de Dios aptas para la minería y prohibieron el uso de dragas.
Para el analista minero y de conflictos en el sector, Miguel Santillana, la operación es "delicada" y podría ser una bomba de tiempo si la operación militar es prolongada y recae sobre los pequeños mineros en la zona, que tiene como principal actividad la extracción de oro en Madre de Dios.
"Nadie está de acuerdo con la contaminación, pero el gobierno debería hablar con los mineros para formalizarlos, mejorar sus prácticas laborales y cambiar el mercurio por otras sustancias que no contaminen", afirmó el experto.
La explotación de la riqueza natural peruana suele despertar choques entre el gobierno y las comunidades.
En junio del 2009, los planes del Ejecutivo de abrir tierras a perforaciones petroleras, mineras y a la explotación forestal desencadenaron protestas por parte de indígenas amazónicos, en las que murieron más de 30 personas, entre policías y nativos.
Tras un sobrevuelo por el río, se podía observar una de las dragas en llamas y otra que era decomisada por los militares.
Asimismo, se podía ver como los mineros han instalado cerca de los ríos "casuchas" con troncos y techos de plástico azul y también maquinaria pesada para remover la tierra.

Fiebre del oro. Muchos de los mineros han llegado a Madre de Dios atraídos por una fiebre del oro, cuyo precio ronda los US$1.400 la onza por dudas sobre la recuperación de la economía y la incertidumbre generada por la crisis en el mundo árabe.
Algunos han llegado de regiones andinas como Puno y Cusco y otros del extranjero.
"Remueven todo el río, desaparecen todo el pescado, cambian el cauce de los ríos, toda la orilla destruida, las mejores tierras agrícolas de Madre de Dios las están destruyendo", afirmó el ministro Brack.
La extracción del metal es un gran negocio. Una draga puede obtener oro por un valor de hasta US$35 mil diarios.
Los ingresos de los mineros informales en Madre de Dios pueden ascender a US$900 millones anuales, dijo Brack.
Madre de Dios se ha convertido en la tercera mayor región productora de oro en Perú, solo superada por las operaciones en el país de los gigantes Newmont Mining y Barrick Gold.
El ministro Brack dijo que la minería informal afecta también a la salud pública. Según estudios se ha detectado que los pescados del río Inambari, que consumen los habitantes de la zona, tienen hasta tres veces más del mercurio permitido. La ingesta de alimentos con alto contenido de mercurio puede provocar daños irreversibles al cerebro.

AmericaEconomia, 23.02.2011