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24 de octubre de 2016

Los científicos que creen posible que el universo que nos rodea no sea real

¿Somos reales? ¿Vivimos en un universo creado?
The Matrix articuló esta narrativa como ninguna otra película lo había hecho antes. Escena de "The Matrix"
Image copyright ALAMY
¿Eres real? ¿Y yo?
Algunos físicos, cosmólogos y otros científicos no tienen problema hoy en día en contemplar la posibilidad de que todos estemos viviendo dentro de una simulación computarizada gigante, como en la famosa película de finales de los años 90, The Matrix.

Nos rebelamos por instinto ante esa idea, por supuesto. Todo se siente demasiado real como para ser una simulación. Pero piensa por un momento el extraordinario progreso que ha habido en computación y tecnologías de la información en décadas recientes.

Las computadoras nos han dado juegos de increíble realismo, así como simuladores de realidad virtual muy persuasivos. Es más que suficientemente para ponerse paranoico. ¿Cómo diferenciar entre la realidad y una simulación? ¿E importa en realidad en cuál de las dos vivimos?

El universo es un experimento
La idea de que somos parte de una simulación tiene algunos simpatizantes de alto perfil.

Una imagen artística del Big Bang
Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY

¿Quién o qué creó nuestro universo? Una pregunta sin respuesta definitiva.
En junio del 2016 el empresario en tecnología Elon Musk señaló que las probabilidades de que estuviéramos viviendo en una realidad objetiva eran "una en mil millones".

En esa misma línea, tanto Alan Guth, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Estados Unidos, como el gurú de las máquinas inteligentes, Ray Kurzwell, sugieren que "a lo mejor todo nuestro universo es un experimento de ciencia de un estudiante de secundaria en otro universo".

Ninguno de ellos cree que somos seres físicos atrapados en una realidad falsa, como en The Matrix. En cambio, hay al menos dos formas en que es posible que el universo que nos rodea no sea real.

El cosmólogo Alan Guth de MIT ha sugerido que el universo puede ser una especie de experimento de laboratorio, concebido por cuenta de un Big Bang artificial por alguna inteligencia superior. Una vez formado, creó su propia burbuja de tiempo-espacio. Pero si creemos en esta teoría, el universo resultante sería perfectamente real, aunque se hubiese originado por un proceso artificial.

El segundo escenario, en cambio -al que se adhieren personalidades como Musk-, sugiere que los humanos somos seres completamente simulados: poco más que información manipulada por una gran computadora, como los personajes de un videojuego. En este Universo no hay escape al estilo Matrix: este es el lugar donde vivimos y es nuestra única oportunidad de vivir.

Pero, ¿por qué creer esta posibilidad tan rebuscada? La respuesta es sencilla: ya recreamos el mundo a través de la realidad virtual. No solo realizamos simulaciones para los videojuegos, sino también para investigaciones científicas. ¿Quién dice que dentro de poco no seremos capaces de crear seres virtuales que muestren señales de conciencia?

Una persona frente una pared de circuitos de computación Las supercomputadoras cada vez son más poderosas.
Image copyrightSCIENCE PHOTO LIBRARY
Si alguna vez alcanzamos ese nivel, estaremos desarrollando una enorme cantidad de simulaciones, más allá de nuestro mundo "real". ¿No es posible entonces que un ser inteligente en otra esquina del universo haya llegado ya a ese punto?

Un mundo virtual
El filósofo Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, ha definido tres posibilidades en relación con este escenario:
  1. Las civilizaciones inteligentes nunca llegan a desarrollarse a un nivel tan elevado como para producir estas simulaciones, porque quizás se erradican a sí mismas de la faz de la tierra.
  2. Una civilización llegó a tener la capacidad para hacer estas simulaciones, pero por alguna razón decidió no realizarlas.
  3. Hay una probabilidad abrumadora de que estemos viviendo en una simulación.¿Cuál de estas tres opciones es la más probable?

Los científicos han simulado el "nacimiento" del universo. Y muchas otras cosas.
  Una imagen artística que simula el origen del universo Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY

El astro físico y ganador del premio Nobel, George Smoot, señaló que no hay razones sólidas para creer en las opciones 1 y 2. Es cierto que la humanidad se ha causado una gran cantidad de problemas. Por ejemplo, está el cambio climático, las armas nucleares y la posibilidad de una extinción masiva. Pero ninguno de ellos tiene por fuerza que ser terminal.

Adicionalmente, no hay nada que sugiera que simulaciones verdaderamente detalladas, en la que los agentes se experimentan a sí mismos como reales y libres, sean imposibles en principio. Smoot agrega que, dado el conocimiento alcanzando en este momento sobre la existencia de otros planetas, sería el colmo de la arrogancia pensar que somos la inteligencia más avanzada del universo.

¿Qué hay de la opción 2? Smoot piensa que también es improbable. Después de todo, una de las razones por las que hacemos simulaciones hoy es para conocer mejor el mundo real; para hacerlo mejor y salvar vidas. Son motivos éticamente indiscutibles para continuar recreando la vida.

Con esos argumentos solo nos queda la opción 3: probablemente estamos en una simulación.

Cómo demostrarlo

Una de las formas de averiguar si estamos viviendo en una simulación es buscar fallas en el programa que la produce.

¿Seremos, al final, no más que una simulación computarizada?
  Una mano humana y otra hecha de píxeles que se tocan Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY

Por ejemplo, encontrar inconsistencias en las leyes de la física.
También pueden hallarse errores debido al redondeo de cifras en las computadoras, como sugirió una vez el experto en inteligencia artificial Marvin Minsky. Por ejemplo, cada vez que un evento tiene varios resultados posibles, sus probabilidades deben sumar 1. Si detectamos que no es así, algo debe estar mal.

Para otros científicos, la prueba de que estamos en una realidad virtual radica en el Universo mismo: todo está diseñado para que encaje perfectamente. Incluso la menor alteración de las fuerzas naturales habría hecho del átomo una partícula inestable, o habría hecho imposible la vida en la Tierra.

La mecánica cuántica ha dado con toda clase de cosa extraña. Por ejemplo, tanto la materia como la energía parecen granulares: como la pixelación de una pantalla, cuando la ves muy cerca.

El universo funciona con una precisión tal, que despierta suspicacias.
Imagen artística mostrando gotas de agua muy cerca Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY
Otro poderoso argumento es que el Universo parece funcionar a través de líneas matemáticas, como si se tratara de un programa de computación. Sin embargo, este argumento parece morderse la cola: si una superinteligencia estuviese administrando simulaciones en su propio mundo "real", se supone que lo haría basándose en principios físicos que rigen su universo, así como lo hacemos nosotros ahora con el nuestro.

En ese caso, la razón por la cual nuestro mundo es matemático no sería porque es administrado por una computadora, sino porque el mundo "real" también es así. En todo caso, es muy difícil -si no imposible- encontrar evidencia sólida que demuestre que estamos en una simulación.

En palabras de Smoot, quizás nunca lo sabremos, porque nuestra mente no está lista para afrontar esa tarea. Después de todo, diseñas a unos agentes en una simulación para que funcionen dentro de unas reglas, no para que las subviertan.

Realidad cuántica
En el fondo de este debate reposa una idea que quizás disminuya la preocupación por determinar si solo somos información manipulada por una gigantesca computadora.

En su raíz, puede que el universo sea pura matemática.
Fórmulas matemáticas en una pizarra Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY

Para algunos físicos, eso es lo que el mundo real es, en cualquier caso.

Cada vez más, la teoría cuántica está siendo formulada en términos de información y computación. Algunos especialistas creen que, en su nivel más fundamental, puede que la naturaleza no sea matemática pura, sino información pura: como los ceros y los unos de las computadoras.

Al respecto, el reconocido físico John Wheeler propuso que todo lo que pasa, desde la interacción de partículas hacia arriba, es en cierta forma computación.

"Si uno mira las entrañas del Universo -la estructura de la materia en su escala más pequeña- se da cuenta que no son más que bits realizando operaciones digitales locales", dice Seth Lloyd, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Esto nos lleva al meollo del asunto. Si la realidad es sólo información, entonces nosotros no somos más o menos "reales" si estamos en una simulación o no. En cualquiera de los casos, información es todo lo que podemos ser.

Casi con absoluta certeza Elon Musk no va por ahí diciéndose que todas las personas que ve son construcciones hechas por computadoras que procesan data codificada por su propia conciencia.

En parte porque es imposible mantener esa imagen por mucho tiempo en nuestras cabezas, y porque también en el fondo sabemos que la única noción de realidad que vale la pena tener es la que experimentamos, y no algún hipotético mundo detrás de todo.

El concepto del "mundo como simulación" toma una vieja diatriba filosófica y le pone el traje de la tecnología. Eso no hace daño nadie: simplemente nos anima a examinar nuestras asunciones y preconcepciones.

El mundo cuántico es vago e indeterminado.
Imagen que representa la física cuántica
Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY

Pero hasta que se pueda demostrar que distinguir entre lo que experimentamos y lo que es "real" se traduce en una diferencia entre lo que observamos o hacemos, nuestra noción de la realidad no cambia de manera significativa.

A principios del siglo XVIII el filósofo George Berkeley argumentaba que el mundo era una mera ilusión. Y para cuestionar esta idea, el vivaz escritor inglés Samuel Johnson exclamó: "yo refuto eso", y pateó una piedra. En realidad, Johnson no refutó nada. Sin embargo, puede que se le haya ocurrido la respuesta correcta.

Philip Ball
BBC Earth
9 Octubre 2016

21 de marzo de 2012

Fernando Nilo Núñez, consejero delegado de Recycla Chile: El sueño de reciclar "la nueva basura de este siglo"

La basura tecnológica —computadores, celulares, máquinas de fax y otros aparatos— constituye un serio riesgo. Buena parte de todo eso acaba en vertederos y sus componentes, que contienen productos químicos tóxicos, muchas veces contaminan las aguas subterráneas perjudicando el medio ambiente. Chile, Recycla, empresa social, parece haber encontrado la solución a ese problema. Liderada por el consejero delegado Fernando Nilo Núñez, Recycla emplea a ex presidiarios para reciclar los componentes de basura tecnológica que, posteriormente, se envía a posibles compradores. Nilo Núñez dijo en una entrevista concedida a Universia Knowledge@Wharton que el negocio de Recycla sirve a tres clientes: la empresa, la sociedad y el medio ambiente.

A continuación, la versión editada de la entrevista.

Universia Knowledge@Wharton: Recycla es conocida como la primera y única empresa social de reciclaje de América Latina. ¿Qué le inspiró a crearla?
Fernando Nilo Núñez: Creo firmemente que debemos perseguir nuestros sueños. Mi sueño era resolver el problema de la basura electrónica, es decir, las máquinas de fax, DVDs, celulares y computadores [desechados]. Acaban en los vertederos contaminando el agua y el suelo. Para mí, una de las cosas más bonitas de la juventud es la capacidad de pensar en términos revolucionarios. Quise hacer mi propia revolución real, ese era mi sueño y por eso creé Recycla.

UK@W: ¿Cuál es la gravedad del problema de la basura electrónica en Chile? ¿Podría dar una idea de su dimensión?
Nilo Núñez: En Chile, en América Latina y en todo el mundo se trata de un problema gravísimo que todavía no ha sido resuelto. En Chile, sólo para que se haga una idea, hay 19 millones de habitantes, pero el número de teléfonos celulares llega a 20,5 millones, por lo tanto, hay más celulares que seres humanos. Cuando acaba su vida útil, todo eso va a parar a vertederos. En Chile, usamos y compramos anualmente dos millones de computadores. Es un problema enorme. Solamente un 5% de la basura electrónica del país se recicla como se debe. El resto es un desafío al que hay que enfrentarse.

Lo mismo sucede en América Latina. Igual que en Europa y en EEUU. Es un problema real, no resuelto, y que se plantea como un verdadero desafío: ¿cómo resolver ese fallo del mercado de una manera que beneficie a la sociedad?
UK@W:¿Podría explicar cuál fue la solución que encontró? ¿Cómo su empresa innovó en ese sentido?
Nilo Núñez: Estamos hablando de innovación social. ¿Qué significa eso? Las personas van a la cárcel por diferentes motivos. Están presas diez o 20 años, después salen. Luego vuelven a vivir en sociedad y buscan un empleo decente, pero nadie está dispuesto a dárselo [...] El impacto social de Recycla consiste en ofrecer a ex presidiarios un trabajo que no perjudique el medio ambiente. Esas personas que antes estaban presas tienen ahora una segunda oportunidad en la vida. Estoy convencido de que todos los miembros de la sociedad merecen una segunda oportunidad, lo mismo que usted y yo. Por eso, ofrecemos una segunda oportunidad a las personas: estamos reciclando comportamientos. Al mismo tiempo, reciclamos tecnología. Haciendo ambas cosas, nuestro impacto es enorme, y ese es nuestro sueño.

UK@W: ¿Podría describir un poco la logística? ¿Cómo funciona?
Nilo Núñez: Comenzamos con un modelo de empresa para empresa. Nuestros clientes son IBM, HP y Canon, entre otros, es decir, fabricantes de equipamientos originales. Elaboramos un contrato, mandamos un camión y ellos nos pagan una tarifa por el servicio. Llevamos su basura a nuestras instalaciones y nuestro personal comienza a desmontar las máquinas. Exportamos los componentes a Europa para recuperar la materia prima. Por lo tanto, es un servicio de reciclaje de basura digital hecho en nuestras instalaciones. Trabajamos con la nueva basura de este siglo.

UK@W:Ha dicho que administra la empresa como una iniciativa social. ¿Cuál sería la diferencia entre la manera en que funciona una empresa convencional de reciclaje y la manera en que usted administra una iniciativa social?
Nilo Núñez: La principal diferencia es que un emprendedor social como yo quiere cambiar el mundo, y cambiar el mundo significa pensar de un modo diferente [...] Visitamos escuelas y universidades en Chile [y en otros países]. Queremos difundir nuestro mensaje. Queremos estimular a los estudiantes para que cambien de comportamiento y ayuden a crear un mundo nuevo, diferente. Hay empresarios que piensan: "¿Por qué pierde el tiempo yendo a escuelas de negocios? Preocúpese sólo de su empresa." Para nosotros, sin embargo, es muy importante tener un impacto social sobre las nuevas generaciones, cultivar una relación duradera con el mundo académico, porque esa es la manera de cambiar el mundo, de promover la justicia social y hacer que el Gobierno innove en sus políticas.

UK@W: ¿Cuáles serían algunos de los principales desafíos a los que tuvo que enfrentarse cuando decidió crear Recyla? ¿Podría citar algunos de ellos y cómo consiguió superarlos?
Nilo Núñez: Al principio, nadie creía en nosotros, en nuestro producto, ni siquiera el cliente. Tuvimos que llamar durante dos años de puerta en puerta para conseguir un cliente, porque no se conocía el problema. Creamos entonces un libro para los empresarios que trataba acerca de la cuestión: ¿en qué consiste el problema? ¿Por qué hay que reciclar la basura electrónica de manera adecuada?

A mucha gente le pareció extraño tener a cinco o diez ex presidiarios trabajando en el mismo lugar. Parecía una idea muy rara. Esto me dio muchos problemas. Casi acabo en la cárcel porque alguien pensó que yo era líder de la banda. Siempre que alguien intenta innovar en el plano social, hay muchos problemas. Pero lo mejor que se puede hacer es nadar contracorriente. Las cometas bonitas suben porque se enfrentan al viento. Ese es el desafío.

UK@W: ¿Qué le enseñó nadar contracorriente que pueda compartir con otros emprendedores sociales?
Nilo Núñez: Aprendí que debemos estar preparados para recibir un "no" por respuesta. El emprendedor social debe estar preparado para trabajar contra los desafíos. No es fácil, pero con pasión, tenacidad, compartiendo el sueño, relacionándose con otros, es posible ver cómo sucede el cambio.

UK@W:¿En qué medida se realizó su sueño y cuánto le queda aún por hacer?
Nilo Núñez:En primer lugar, mi sueño era cambiar el comportamiento de los chilenos, y me enorgullezco en decir que lo estoy haciendo [...] El próximo paso es crecer. Creo que podemos resolver el problema de la basura electrónica en América Latina, en el interior de Colombia, en Bolivia, México, Brasil, ¿Y qué pasa con India?, ¿Y China? Como puede comprobar, es un sueño grandioso.

UK@W:¿Recyla tiene presencia en otros países o solamente en Chile?
Nilo Núñez: De momento estamos sólo en Chile, pero cubrimos todo el país.

UK@W: ¿Tienen planes de entrar en el resto de países de América Latina? ¿Y qué pasa con India y China?
Nilo Núñez: Sí, en un gran sueño. Tenemos que hacerlo.

UK@W: ¿Sabía que sólo en India hay cerca de seis millones de móviles nuevos al mes, un total de 600 millones de aparatos en el país?
Nilo Núñez: Bien, podemos pensar en alguna cosa para India, por eso me gustaría invitar a los estudiantes a que se pusieran en contacto con nosotros, que visitaran nuestra página web. Necesitamos tiempo, y tal vez gente especializada. Por eso visitamos escuelas en busca de gente, para ese nuevo desafío.

UK@W:Siempre que se habla de empresas sociales, es frecuente hablar también del "triple objetivo": ¿el negocio es sostenible? ¿Tiene impacto social? ¿Es bueno para el medio ambiente? ¿Podría explicar de qué manera Recycla trabaja con esos parámetros?
Nilo Núñez: Sí. Yo diría que nuestras actividades futuras necesitan estar asentadas sobre tres pilares. En nuestro caso, "impacto social" significa incluir a los pobres, pero incluir también a jóvenes estudiantes de las mejores escuelas de negocios para que nos ayuden a introducir cambios sociales. El impacto social es consecuencia de eso.
Respecto al medio ambiente, estamos reciclando el equivalente a cerca de seis estadios de basura al año.

Por otro lado, está la cuestión económica. Estamos creando nuestra propia sostenibilidad. Las organizaciones sin fines de lucro siempre necesitan donaciones, necesitan alguna ayuda y sufren con frecuencia porque los problemas que requieren atención son incontables. Por lo tanto, lo ideal es que todo proyecto gestione ganancias propias, para que pueda sobrevivir.

UK@W: Mirando hacia atrás, a lo largo de su carrera profesional, no sólo en relación a Recycla, incluso antes, ¿cual fue, en su opinión, el mayor desafío de liderazgo con el que se ha encontrado? ¿Cómo lo venció y qué aprendió de él?
Nilo Núñez: Considero que la oportunidad de mostrar nuestras ideas a los líderes empresariales de todo el mundo ha sido una experiencia enorme. Llamar la atención de una generación nueva acerca de lo que estamos haciendo también es una oportunidad maravillosa. Resolvemos el problema en Chile con pasión, tenacidad, jamás aceptando un "no" por respuesta. Esa es la fórmula principal, y nuestro nuevo desafío en estos momentos consiste en hacer que el programa crezca.

UK@W:¿Qué tipos de nuevos desafíos imagina que tendrá después de crecer? Digamos que Recycla entra en otros países de América Latina o del mundo, ¿cuáles serían los desafíos entonces?
Nilo Núñez: En primer lugar, tenemos que identificar anclas en cada país que valoren el triple objetivo. Es muy posible que en otros países las personas consideren Recycla como una oportunidad de negocio. Está bien, es verdad, pero ese es sólo uno de los pilares de la empresa. Estamos buscando un socio local que ame el cambio social y la protección del medio ambiente que forma parte de nuestro negocio.

UK@W:¿Tiene algún consejo para los emprendedores sociales de lo que ha aprendido hasta ahora?
Nilo Núñez: Yo aconsejaría que continuaran soñando, que trabajaran duro y que insistieran en aumentar sus contactos y jamás dejaran de aprender y de reciclar sus ideas a diario. Eso es lo más importante que tengo que decir en la etapa actual.

UK@W: Una última pregunta: ¿Qué es el éxito para usted?
Nilo Núñez: No me gusta esa palabra. Siento que aún tengo mucho que aprender. Creo que aquello que hacemos hoy en día, lo hacemos bien. Por lo tanto, para mí, lo más importante es trabajar pensando en aquello que considero importante en la vida, es decir, hacer alguna cosa diferente, y no lo que todo el mundo esté haciendo.

Boletín de Universia-Knowledge@Wharton
21 Marzo 2012

Comentario personal: Un ejemplo a seguir. Iniciativas como estas que provienen de Chile, las vemos frecuentemente. Ellos ven las cosas primero que nosotros? No, es educación, contacto muy cercano con el mundo tecnológico y sentido de los negocios.
Necesitamos desarrollar localmente mas empresarios con visión de futuro.