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10 de mayo de 2011

Inyectora de micromoldeo funde el plastico con ultrasonido

El ultrasonido se esta usando para fundir el plástico en una máquina de micromoldeo desarrollada por Ultrasion empresa española de tecnología de ultrasonidos. Ultrasion ha surgido de la investigación en la Fundación Ascamm en Barcelona, y más concretamente del proyecto Microplast de 2005 que dio lugar a una patente en 2007, sobre micromoldeo con energía ultrasónica.

La Comisión Europea financio un proyecto de dos años llamado Sonoplast desarrollado en 2008, con el objetivo de desarrollar una máquina de micromoldeo usando energía ultrasónica. De alli surgió una patente sobre la cual se otorgo una licencia al constructor español de maquinaria de inyección Mateu i Solé en 2009, quien presento una máquina más tarde en la exposición NPE en EUA.

Ultrasion se creó en 2010 para investigación de aplicaciones de ultrasonido en pultrusión y además nanoadición en termoplásticos . Así como la máquina de moldeo Sonorus que ahora ha sido construida por Ultrasion, hay proyectos en marcha para producir una máquina de fabricación aditiva y una máquina de micropultrusión "pronto " y en el largo plazo para el uso de ultrasonido para dispersar a las nano partículas en materiales compuestos.

Lo que la máquina de moldeo por inyección Sonorus 1G  pretende es que el uso de ultrasonido, en vez de los calentadores convencionales, mejora la fluidez del fundido, mejora los detalles del moldeado a presiones más bajas. También reduce la degradación del material. La máquina es completamente eléctrica, lo que es adecuado para salas blancas y laboratorios, y Ultrasion dice que su consumo de energía es el 1 por ciento de la de las máquinas convencionales.

La máquina tiene una fuerza de sujeción de 3 toneladas y puede inyectar  de 0,05 a 2 gramos por golpe. Esta diseñada para permitir un cambio rápido del molde y el cambio rápido de materiales. La máquina también puede procesar gránulos convencionales, así como micro gránulos.


BPR News - 8 Mayo 2011

4 de enero de 2011

Nanomoldeo, moldeo de alta precisión y micromoldeo por inyección

Wittmann Battenfeld lanza un nuevo modelo “rentable, flexible y preciso”

2 de diciembre de 2010

La situación de los mercados, la búsqueda de nuevas tecnologías y el alto valor añadido, como soluciones productivas para la industria en países desarrollados, cuentan con una idea innovadora: la producción de micropiezas de alta precisión. Por ello, Wittmann Battenfeld ha desarrollado MicroPower, un equipo para el micromoldeo por inyección “rentable, flexible y precisa”.
Redacción Interempresas
La producción especializada micropiezas de alta precisión puede dirigirse a diferentes campos con gran aceptación: el sector médico farmacéutico, ortodoncia, relojería, electrónica y cualquier división industrial que necesite piezas, por ejemplo, con pesos considerablemente inferiores a un gramo, pero de extremada precisión.
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La fabricación de micropiezas es necesaria cada día en más sectores.
Las máquinas apropiadas para este tipo de microinyección deben contar con las últimas tecnologías del sector, accionamientos servo eléctricos y grupos de inyección especiales. “La unidad de inyección de la MicroPower se puede considerar como la última novedad en la tecnología de microsistemas”, explica la compañía. Es capaz de inyectar una masa térmicamente homogénea con mínimas longitudes de flujo. Además, el módulo de inyección permite el procesamiento de todos los materiales adecuados para el moldeo por inyección hasta un volumen de 3 centímetros cúbicos y de alimentar todos los tamaños de granulado estándar.

Para micro y nanopiezas

La dinámica unidad de inyección con émbolo asegura, por un lado, que sea posible aplicar incluso la máxima presión en la cavidad con absoluta repetibilidad. Por otro lado, el módulo de inyección ha sido diseñado para minimizar tanto la base de la colada como el bebedero.

La nueva MicroPower está disponible en dos modelos, de accionamiento totalmente eléctrico, con una fuerza de cierre de 5 y 15 toneladas
Gracias a esta tecnología, se crea un gran margen de procesamiento, que ayuda a estabilizar los procesos rápidamente. En consecuencia, no solo es posible realizar micropiezas, sino también “las más diminutas nanopiezas, en un proceso repetible y dentro de un tiempo mínimo”.
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Sección transversal de la unidad de inyección MicroPower.
MicroPower está disponible en dos modelos, de accionamiento totalmente eléctrico de la serie, con una fuerza de cierre de 5 y 15 toneladas, que se prestan para un campo de aplicación considerablemente amplio. En cada una de las máquinas se puede utilizar una unidad de inyección de última generación, con un volumen de inyección de 1 o 3 centímetros. El campo de aplicaciones de la máquina no está restringido a micropiezas, ya que gracias al incremento de la fuerza de cierre y del volumen de inyección, la máquina también puede producir piezas mayores de gran producción o trabajar con moldes con mayor número de cavidades.

El equipo puede fabricar piezas complejas, como piezas moldeadas con insertos o piezas de varios componentes, sin problemas y a bajo coste
El modelo estándar de la MicroPower sirve de base para una máquina de moldeo por inyección totalmente eléctrica, “muy exacta y extremadamente rápida”. Las piezas moldeadas pueden simplemente caer a través de la trampilla de salida o ser extraídas por un equipo de manipulación. El amplio espacio libre alrededor de la unidad de cierre permite incluso la colocación de garras de mayor envergadura.
La máquina ha sido diseñada para incorporar posibles sistemas o pasos de procesamiento posteriores, conectando módulos con distintas funciones. Esto incluye, por ejemplo, la monitorización del control de calidad totalmente automatizada o el embalaje de piezas, ya sea individualmente o por lotes. Incluso pueden fabricarse piezas complejas, como piezas moldeadas con insertos o piezas de varios componentes, sin problemas y a bajo coste.
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La nueva MicroPower de Wittmann Battenfeld inyecta una masa homogénea con mínimas cantidades de flujo.

Equipos periféricos y de control para la máquina

Wittmann Battenfeld ha adaptado su gama de equipos periféricos a la producción de nano y micropiezas, con secadores deshumidificadores, alimentadores de material de poco volumen y bajo caudal y equipamiento de calefacción con especificaciones de rendimiento adaptadas. En cuanto a automatización, la empresa ha desarrollado el Scara W8VS2, un robot vertical especial para piezas pequeñas accionado por tres servomotores, capaz de extraer y luego procesar micropiezas con gran dinámica y exactitud. En este caso también se ha prestado especial atención a tareas complejas como la tecnología de moldeo con insertos.
El sistema de control de alto rendimiento Unilog B6, que facilita la operación de máquinas de moldeo por inyección, junto con todos los equipos periféricos integrados, ahora están disponible también para la serie de máquinas totalmente eléctricas, desde el modelo más pequeño hasta el más grande. La operación y el control de la máquina de moldeo por inyección y todo el equipo periférico integrado se puede aprender de manera rápida e intuitiva.

Moldeo por inyección de micropiezas

Grandes oportunidades de tamaño reducido
Con una tasa de crecimiento anual del 20 por ciento, la técnica de microsistemas es una de las tecnologías clave del siglo XXI y un claro mercado de futuro. El moldeo por inyección ha demostrado ser el procedimiento más adecuado para la fabricación de estas micropiezas de plástico con dimensiones que a menudo equivalen tan sólo a fracciones de milímetro. La producción de microcomponentes abre nuevas oportunidades de negocio a la industria transformadora del plástico, y la tecnología para aprovechar dichas oportunidades ya está en el mercado.
Redacción PU

El enorme atractivo de esta nueva área de negocio debió, sin duda, contribuir a que más de 300 personas se reunieran a mediados de febrero de 2006 en el palacio de congresos de Baden-Baden para asistir a las Jornadas anuales sobre tecnología de inyección organizadas por la asociación de ingenieros alemanes VDI (Verein Deutscher Ingenieure).
En esta ocasión, el programa del evento incluía como tema destacado, además de la 'Fabricación y compra de moldes', el 'Moldeo por inyección de micropiezas y piezas pequeñas' y los retos y oportunidades que este campo, todavía desconocido para la mayoría de las empresas transformadoras de plástico, ofrece.
Durante los dos días que duró el evento, se analizó a fondo el estado actual del mercado de las microaplicaciones así como las nuevas tendencias y desarrollos que presenta.
En un plano más académico, los expertos de la cátedra de tecnología del plástico de la Universidad de Erlangen-Nürnberg presentaron una 'Comparativa entre las propiedades internas y el comportamiento de uso de las piezas pequeñas y micropiezas moldeadas'.
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Varias unidades de fabricación Microsystem 50 en funcionamiento.


Crecimiento voluminoso

Ansgar Jaeger, director de las jornadas, resaltaba en un breve discurso sobre los microsistemas el papel clave que esta tecnología desempeñará en el siglo que acaba de empezar. Con una tasa de crecimiento del 20 por ciento anual, los microsistemas constituyen según Jaeger una nueva área de negocio de gran atractivo para las empresas alemanas y, muy especialmente, para las empresas transformadoras del plástico. Los microsistemas están cada vez más presentes en sectores como la mecánica de precisión, las telecomunicaciones, la tecnología médica, la biotecnología y, sobre todo, en la industria automovilística. El creciente número de aplicaciones y el aumento del volumen demandado otorga al micromoldeo por inyección una importancia extrema como procedimiento de fabricación. Según Jaeger, ingeniero de la empresa fabricante de máquinas de inyección Demag, el gran volumen demandado por los distintos sectores obliga a desarrollar un procedimiento de este tipo por una mera cuestión de costes.Christine Neuy, directora de la asociación internacional de microtecnología IVAM (Interessengemeinschaft zur Verbreitung von Anwendungen der Mikrostrukturtechniken) con sede en Dortmund, opina de forma similar. En su ponencia de Baden-Baden destacó el papel clave que tendrán la miniaturización y las tecnologías relacionadas en el crecimiento económico y en la creación de puestos de trabajo en Alemania. Según Neuy, la necesidad de miniaturización se está convirtiendo en una megatendencia tecnológica con un peso cada vez más pronunciado. Entre sus innumerables virtudes se cuentan el reducido peso y el menor consumo energético y de material, con la consiguiente reducción de costes, así como uno de los atributos más demandados por las industrias automovilística, médica, eléctrica, medioambiental o de tecnologías de la información: más funcionalidad en menos espacio todavía. La microtecnología debe cumplir todas las expectativas que se han creado a raíz del desarrollo experimentado por el mercado de la telefonía móvil.


Un mercado de 24.000 millones de dólares

Según la IVAM, que hace poco dio la bienvenida a su socio número 200, los mercados objetivo principales de la tecnología de microsistemas son los de periféricos informáticos, automóviles, artículos de consumo, tecnología médica, telecomunicaciones y tecnología de procesos industriales en general. Un estudio de la empresa Nexus sobre la tecnología de microsistemas realizado por un grupo de expertos llegaba a las mismas conclusiones. El estudio estimaba que el volumen de mercado mundial en el año 2004 había alcanzado los 11.500 millones de dólares y que para el año 2009 dicho volumen se habrá más que duplicado hasta los 24.000 millones de dólares. Algunos de los productos que más contribuirán a ello, según el mismo estudio, son relativamente nuevos e incluyen micrófonos, dispositivos de almacenamiento, sondas wafer, sistemas de microrreacción, lentes líquidas y microbombas. Los expertos del IVAM afirman que, además de estos productos, se perfilan otros campos de aplicación completamente nuevos en los sectores de la electrónica de consumo y el control de procesos industriales.

"La necesidad de miniaturización se está convirtiendo en una megatendencia tecnológica con un peso cada vez más pronunciado"

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Micromoldeados mediante la técnica X-Melt: portalentes microscópicos para cabezales láser de reproductores de DVD.

A finales de la década de los noventa, el Institut für Mikrotechnik Mainz (IMM) ya había conseguido desarrollar en colaboración con la firma alemana Dr. Faulhaber GmbH & Co. KG un micromotor con un diámetro de tan sólo 1,9 mm y una longitud de 5,5 mm. Unos engranajes planetarios multivelocidades de plástico con diámetros igualmente diminutos de 1,9 mm procuraban un elevado par. El régimen de revoluciones por minuto superaba las 100.000 revoluciones, y la rueda dentada más pequeña del cambio de tres velocidades compuesto por un total de 17 piezas inyectadas presentaba un diámetro de tan sólo 0,283 mm. Estos mini motores se utilizan por ejemplo, según indicaba la revista especializada Industrieanzeiger en aquel entonces, en sistemas de enfoque óptico y en escáneres láser miniaturizados.
No obstante, las miras de los fabricantes de estas miniaturas -que generan ya hoy en día unos ingresos considerables- no están puestas tanto en estos inventos espectaculares como en productos relativamente cotidianos que requieren una fabricación en serie de elevada calidad y rentabilidad. Un ejemplo de ello son los sensores para la industria automovilística, que en los automóviles actuales desempeñan numerosas funciones: desde el control del patinaje de las ruedas hasta el cálculo de distancias en el asistente de aparcamiento, pasando por la regulación de los faros o el control de presión de los neumáticos. Los diminutos cabezales de las impresoras de tinta o los cabezales de lectura/grabación del disco duro son algunos ejemplos más.


Cabezales láser para reproductores de DVD

Los portalentes microscópicos para cabezales láser de reproductores de DVD pueden fabricarse, por ejemplo, con la técnica de inyección mediante expansión X-Melt. Esta variante del proceso convencional de moldeo por inyección, desarrollada por el fabricante de maquinaria austríaco Engel sobre la base del 'aprovechamiento consecuente de la compresibilidad de la masa fundida de plástico como acumulador de energía', fue galardonada con el Premio a la innovación de la VDI en la categoría de plástico en las jornadas de Baden-Baden. Según el jurado, la técnica premiada permite la fabricación en serie de microcomponentes de plástico, algo imprescindible en vistas de la creciente tendencia hacia la miniaturización de sistemas. El jurado también tuvo muy en cuenta los nuevos y lucrativos campos de aplicación que la fabricación de piezas inyectadas de pared delgada mediante el proceso X-Melt ofrece a la industria del plástico.Engel describe X-Melt como una 'tecnología de proceso de metódica no convencional para la inyección de alta velocidad'. Durante la inyección, los husillos y diversos componentes de la máquina se aceleran a velocidad máxima para después frenarse de nuevo, lo cual permite utilizar como acumulador de presión la masa fundida de plástico que se encuentra altamente comprimida en el cilindro de plastificación. El llenado del molde se realiza finalmente mediante la distensión de la masa fundida. X-Melt únicamente está disponible como equipamiento opcional en las inyectoras E-Motion de la casa Engel y permite llegar allí donde los sistemas de inyección convencionales no llegan en lo que a la fabricación de micropiezas se refiere. Según este fabricante líder mundial de máquinas de moldeo por inyección, con esta técnica pueden obtenerse actualmente pesos de inyectada de 0,1 a 20 gramos y espesores de pared de entre 0,1 y 1,0 mm.
Dentro de este rango de pesos de inyectada mínimos opera también el grupo Demag Plastics Group, que ha desarrollado una unidad de inyección propia para satisfacer los requisitos especiales del micromoldeo: la llamada unidad Microshot, con un husillo especial de 14 mm de diámetro. Los ingenieros de esta empresa ubicada en la región alemana de Franconia saben que la técnica del micromoldeo exige una visión global de proceso, ya que la calidad de la producción depende de la óptima integración de máquina, molde, material, componentes periféricos y know-how.
Consciente de ello, cuando se trata de micromoldeo, la empresa Demag apuesta por una combinación de calidad, eficacia, flexibilidad y rentabilidad de producción, combinación que consigue gracias a los conocimientos y experiencias acumulados en este campo durante más de una década. Trasladado a la práctica, este concepto se traduce en máquinas estándar modificadas con una fuerza de cierre de hasta 500 kN y la unidad Microshot integrada, que permiten fabricar micropiezas moldeadas de elevada calidad y reducidas dimensiones con unos pesos de inyectada de 0,1 a 0,5 gramos. Según la finalidad de uso prevista, las máquinas pueden ir equipadas con accionamientos hidráulicos o eléctricos. Existen además otras posibilidades, como por ejemplo el micromoldeo de dos componentes.

Dentro de este rango de pesos de inyectada mínimos opera también el grupo Demag Plastics Group, que ha desarrollado una unidad de inyección propia para satisfacer los requisitos especiales del micromoldeo: la llamada unidad Microshot, con un husillo especial de 14 mm de diámetro


El micromoldeo, un sistema integral

La empresa alemana Dr. Boy GmbH, fabricante tradicional de inyectoras con fuerzas de cierre pequeñas, está registrando desde hace un par o tres de años un aumento de la demanda de máquinas de inyección para la fabricación de microcomponentes. Una “tendencia hacia lo micro” a la que los ingenieros de Boy han dado respuesta con una unidad plastificadora de serie con un diámetro de 12 mm que, según sus desarrolladores, es única en el mundo. Combinada con un husillo de geometría optimizada, permite trabajar con unos volúmenes de inyectada muy por debajo de los 0,1 centímetros cúbicos. El tiempo de permanencia del material dentro de la unidad plastificadora se reduce un 50% aproximadamente en comparación con las unidades convencionales con husillos de 14 mm. Para poder retirar de forma segura las diminutas piezas moldeadas de las no menos diminutas cavidades, se ha desarrollado un nuevo picker integral que se ubica debajo de la cubierta protectora de la máquina y que convierte el equipo en un sistema completo de fabricación.Concebido desde un principio como una unidad de fabricación integral, el Microsystem 50 de Battenfeld causó una gran sensación en el momento de su presentación, poco antes de la K 1998. Este sistema, que conserva toda su vigencia, combina la preplastificación en el husillo con la inyección por émbolo para fabricar componentes de peso mínimo con la máxima precisión. Según datos de la empresa fabricante Battenfeld Kunststoffmaschinen GmbH, con sede en Austria, esta célula automatizada de fabricación ofrece más constancia en las tolerancias de fabricación y una ventana de procesamiento cuatro o cinco veces más amplia que las tecnologías convencionales.
La fabricación de microcomponentes fue sin duda uno de los temas centrales del stand que esta compañía austriaca montó en la pasada K 2007, donde también presentó una versión optimizada de Microsystem 50. La empresa ya presentó en la feria Fakuma de otoño de 2005 un nuevo accionamiento para la unidad de inyección del sistema, consciente de que las claves del micromoldeo son un proceso de inyección de elevada dinámica y exactitud y la inyección de las mínimas cantidades posibles de masa fundida óptimamente preparada.
El desarrollo de un nuevo disco de levas eléctrico permitió multiplicar por tres la dinámica de la unidad inyectora, al tiempo que se optimizaba el comportamiento de frenado y aceleración y la facilidad de uso de la instalación.

La tecnología de microsistemas ofrece según el IVAM más funciones y mayor precisión en un espacio y con un consumo energético más reducidos. El teléfono para coche es un buen ejemplo de ello: hace 30 años, un teléfono de este tipo pesaba 16 kilos y costaba lo mismo que tres Volkswagen Escarabajo. Hoy en día, cualquiera puede hablar desde donde quiera con un móvil que apenas pesa 100 gramos y que hasta es probable que se lo haya regalado su compañía operadora en el momento de contratar el servicio. La tecnología de microsistemas es la que hace realidad estos y otros revolucionarios inventos, cuya viabilidad a veces parece improbable.