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10 de abril de 2020

Cómo el coronavirus ya está reescribiendo el futuro de los negocios

Este es un extracto del articulo principal de la revista Harvard Business School, cuyo titulo es el de arriba, el cual trata sobre como trabajar mas eficientemente en casa.

El trabajo remoto se volverá estratégico
Llevo años estudiando el trabajo remoto, pero en condiciones muy diferentes, no en una crisis como esta. Tenemos que recalibrar nuestras mentes en función de porqué estamos haciendo trabajo remoto ahora.

En este momento de pánico, cuando las empresas y los trabajadores intentan descubrir cómo ser productivos y ser felices trabajando desde casa, el consejo más práctico que puedo dar es encontrar a alguien con experiencia en herramientas tecnológicas de trabajo remoto. Encuentre un colega que haya usado Slack y Zoom y configure un tutorial y tenga una idea de cómo usar estas herramientas y cómo es su funcionalidad.

Esperemos que el virus desaparezca pronto, pero esas herramientas seguirán siendo útiles incluso si elegimos regresar a la oficina cuando el virus haya desaparecido. Esta es una oportunidad para aprender Slack y Zoom y que un mentor le enseñe cómo usar estas herramientas.

La segunda cosa es que trabajar de manera remota es muy efectivo si también puede reestructurar los procesos organizacionales sobre cómo funciona la comunicación, cómo funciona la socialización y cómo funciona la coordinación.

En poco tiempo no es posible hacerlo todo, por lo que hay algunas cosas en las que las empresas pueden concentrarse. Primero, en un mundo remoto, es muy importante no solo comunicarse sincrónicamente en Skype o Zoom, sino también de forma asíncrona, donde no estás cara a cara en una pantalla.

La forma más fácil es usar un documento de Google o Slack. Así es como funcionan las empresas virtuales. Si usted y yo estamos trabajando en equipo, puedo trabajar en un documento de Google y explicar lo que he hecho, y puede despertarse en una zona horaria o ciudad diferente, abrirlo y ver el trabajo que he hecho. Hay menos posibilidades de perder la comunicación, y las personas están en la misma página.

Lo último que diré: las empresas remotas tienen procesos bien establecidos en los que las personas se socializan y nadie se siente aislado y se queda atrás. Eso es realmente importante en este momento, especialmente con toda la ansiedad que nos rodea y las escuelas cerrándose y el miedo y la psicosis del momento.

En mi investigación, la productividad aumentó cuando las personas acudieron a entornos de trabajo remotos. Pero no me gustaría comparar esas circunstancias normales con este momento ahora, donde la ansiedad general podría afectar la productividad.

El aislamiento y la tristeza mental deben trabajarse activamente alentando a los empleados a desarrollar un régimen personal: Ejercitarse en casa, medite y asegurarnos de estar en contacto y hablar con las personas, incluso si esa socialización se lleva a cabo virtualmente, solo para asegurarse de que los empleados están felices, mentalmente relajados y productivos en la medida de lo posible.

Y los gerentes deberían pensar: ¿Cómo sobrevivimos esta vez e incluso sacamos algo positivo de esto? Uno de esos aspectos positivos podría ser el uso de todas estas herramientas geniales que deberíamos estar usando de todos modos. A medida que pasa el tiempo, los trabajadores pueden descubrir que les gusta la flexibilidad de no manejar un vehículo todos los días y pueden estar interesados ​​en hacer su auto selección para trabajar continuamente desde casa. Por lo tanto, las empresas deben tener los procesos e incentivos correctos para permitir esa flexibilidad.


Prithwiraj (Raj) Choudhury (@prithwic) es el profesor asociado de la familia Lumry en la Unidad de Tecnología y Gestión de Operaciones.

Dina Gerdeman
Harvard Business School
16 Mar 2020

29 de septiembre de 2016

Por qué derrochamos agua cada vez que bajamos datos de internet

Descargar datos en tu celular inteligente requiere un gran gasto de agua.
Cuando compruebas tus redes sociales, tu cuenta de correo electrónico o miras un video por internet, gastas agua. Eso, porque estás recibiendo información de un centro de procesamiento de datos de alguna parte del mundo. Y esos espacios -que en Latinoamérica también se conocen como centros de cómputo- alojan computadoras que desprenden calor y consumen grandes cantidades de energía. Y también una ingente cantidad de agua.

Así es como la información viaja en la red, y la razón por la cual puedes conectarte a tu email desde cualquier dispositivo, dondequiera que estés en el mundo.

Los científicos dicen que el derroche podría ascender hasta 200 libros por gigabyte.
Controlando la huella hídrica
Según revelaron investigadores del Imperial College de Londres (Reino Unido) el año pasado, podríamos estar gastando hasta 200 litros de agua en la descarga de un sólo gigabyte (GB) de datos.

La cifra es preocupante. Sobre todo si tenemos en cuenta que, solamente en 2015, el gasto promedio de celulares inteligentes en Europa occidental ascendió a 1,9 GB por mes y por persona. Y en Estados Unidos la cifra mensual alcanzó los 3,7 GB, de acuerdo con un informe de la compañía de telecomunicaciones Ericsson.
"Lo que hay que cambiar es el comportamiento de quienes gestionan los centros de datos"
Bill Thompson, especialista en tecnología
Los investigadores dicen que la razón responde al proceso fundamental de mantener los centros de datos refrigerados. Y también a la producción de las grandes cantidades de energía que permiten mantener operativas las instalaciones.

Los centros de datos necesitan refrigeración constante.
Pero antes de alarmarse y tirar el router por la ventana, conviene tener en cuenta un apunte de uno de los investigadores del Imperial College, Bora Ristic. Tal y como Ristic le contó a la corresponsal de tecnología de la BBC Zoe Kleinman, existe "un amplio grado de incertidumbre" en esa cifra (la del gasto de agua por GB) y podría en realidad de un litro por GB.

Pero el informe permitió poner de relieve la huella hídrica, el impacto ambiental relacionado con el gasto de agua de los centros de computación. Y ahora está investigando. "Es muy útil hacer una investigación preliminar para comenzar a examinar el problema", dice el especialista en tecnología Bill Thompson.

"Es muy poco probable que cambie el comportamiento del consumidor; lo que hay que cambiar es el comportamiento de quienes gestionan los centros de datos", sostiene Thompson.

Microsoft pretende construir centros de procesamiento de datos bajo el agua.
"Yo tampoco me veo a mí mismo evitando ver videos por internet por el consumo de agua. Pero sí eligiendo un sistema que sea consciente del daño ambiental", agrega.

Kaveh Madani, del Centro de Política Medioambiental del Imperial College, dice que las cosas han mejorado desde que comenzó la investigación.

"Facebook, Apple, Microsoft y Google hicieron mejoras considerables respecto a su huella hídrica", dice Madani.
"Hay una gran necesidad de que la tecnología mejore en este aspecto"
Kaveh Madani, Imperial College de Londres
"Están invirtiendo en ese área porque comprenden los problemas de disponibilidad de agua". "También entendieron que el riesgo reputacional es mayor que antes; si pasan por alto los efectos medioambientales, pueden dañar su reputación".

Sin embargo, a medida que crece la demanda para los centros de datos, lo hacen también los problemas medioambientales. "El incremento de los servicios requiere energía adicional y más calor, lo cual se traduce en un mayor impacto ambiental, huella de carbono (gases de efecto invernadero emitidos) y uso de agua. Según Madani, "hay una importante necesidad de que la tecnología mejore en ese aspecto".

Refrigeración natural
Los centros de datos ecológicos pueden parecer extraños por su propia naturaleza, pero son un compromiso que muchas grandes compañías tecnológicas se están tomando en serio.

Ya sea por el uso de energías renovables o porque eligen situar sus centros de datos en entornos que permiten que el proceso de enfriamiento se lleve a cabo de forma natural, algunos de ellos están dando un impulso a sus credenciales ecológicas.

Facebook tiene un centro de datos en Lulea (Suecia), justo al sur del círculo polar ártico.
En febrero de 2016, Microsoft terminó las pruebas de su primer prototipo de un centro de datos bajo el agua. La idea es que el agua que rodea la instalación permite mantener el centro refrigerado, en lugar de necesitar energía para generar aire acondicionado u otros mecanismos de enfriamiento alternativos.

Facebook abrió en 2013 un centro de computación en Lulea (al norte de Suecia), cerca del círculo polar ártico, por una razón similar. Y es que las frías temperaturas del ártico proporcionan un enfriamiento natural. El centro emplea a 150 personas y el 100% de la energía es hidráulica.
Las instalaciones de Lulea no requieren de energía adicional para refrigerarse.
Por supuesto, tiene su propia página de Facebook.

La firma también ha comenzado a construir un enorme centro de datos de 57.000 metros cuadrados en Clonee (Irlanda), el cual asegura que utilizará en su totalidad energía eólica, al igual que lo hacen otras de sus instalaciones en Fort Worth y Altoona, en Estados Unidos.

Además, el centro de datos de la empresa de energía Green Mountain utilizó un antiguo almacén de municiones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el interior de una montaña noruega. Dice que utiliza agua de un fiordo de los alrededores con una temperatura constante de 8 grados centígrados para mantener su planta refrigerada sin energía adicional.

Apple también aumentó el uso de energía verde y dice que todos sus centros de datos se alimentan ahora al 100% con energía renovable.

Y Google anunció este mes que seis de los centros de datos que está construyendo emiten cero residuos a los vertederos.

"En todo el mundo, en nuestras operaciones de centros de datos desviamos al menos el 86% de la basura fuera de los vertederos", escribió Rachel Futrell, directora de programas técnicos de Google, en el blog de la compañía.

Granjas eólicas
La campaña de Greenpeace "Clean our Cloud" (limpia nuestra nube) se mantuvo bastante inactiva durante un tiempo, pero espera emitir un nuevo informe el próximo mes, le cuenta a la BBC Gary Cook, analista de la organización. "La empresas están redefiniendo lo que es posible; podemos hacer cosas muy grandes con energía renovable", dice Cook.

Amazon invirtió en granjas eólicas.
"Las grandes empresas están abriendo sus puertas a otras (firmas) para aprovechar las energías renovables. Hemos visto esto mucho entre los últimos tres a cinco años".

Y aunque Cook apoya ampliamente las medidas adoptadas por los gigantes tecnológicos, hay una gran empresa foco de sus críticas: Amazon Web Services. "El crecimiento de Amazon es cinco o seis veces mayor que la cantidad de energía renovable que utiliza", dice Grid.

"Han comenzado a moverse. Pero nos gustaría que utilizaran más energía renovable y que fueran más transparentes", sostiene. Amazon dice en su página web que tiene "un compromiso a largo plazo" en lo que respecta a gestión sus infraestructuras con energía 100% renovable. Y que espera alcanzar un objetivo del 40% para final de año.

La compañía también cuenta con tres granjas eólicas y una granja solar en Estados Unidos, las cuales asegura que generan electricidad suficiente para abastecer a 150.000 hogares.
Los analistas dicen que "se pueden hacer muchas cosas con energías renovables".
BBC Mundo
Redacción
29 Setiembre 2016

30 de mayo de 2012

¿Se puede arrebatar el liderazgo a empresas de tecnología consolidadas?

Imitar las innovaciones o los recursos introducidos por competidores con menos tiempo en el mercado suele ser una tarea relativamente fácil para una compañía de tecnología ya establecida. La práctica es cada vez más común, hasta el punto de que muchos se preguntan si todavía es posible que una empresa nueva entre en un mercado ya existente y compita de manera eficaz.

Por ejemplo, cuando Microsoft introdujo recursos "basados en decisiones" en Bing, motor de búsqueda de la empresa, Google rápidamente hizo lo mismo para preservar su dominio en el sector. Cuando Google intentó superar a Facebook con la introducción de una red social que ofrecía recursos que Facebook no tenía —como, por ejemplo, mayor control sobre la manera en que se comparten las informaciones—, Facebook simplemente añadió recursos semejantes a su servicio. A principios de mes, Facebook compró Instagram, aplicación para la distribución social de fotos por US$ 1.000 millones para garantizar el control sobre un mercado cuyo potencial es enorme. Las empresas ya consolidadas dicen que tales medidas son necesarias cuando el usuario está a un click de abandonar por completo un servicio o programa. Por ejemplo, cuando Eric Schmidt, presidente de Google, declaró ante la subcomisión de antimonopolio del Senado en septiembre del año pasado, él destacó que para asegurar el éxito continuo de la empresa era preciso que hubiera "inversión e innovación constantes [...] Si Google no fuera capaz de hacerlo, el usuario cambiaría de web. El coste de cambiar de una web a otra es nulo".

Facebook hizo una argumentación parecida en la documentación que presentó para su oferta pública de venta de acciones (OPV), ya que a pesar de contar con más de 800 millones de usuarios activos, estos no están atados al servicio sin más. "Otras redes sociales que adquirieron popularidad de forma rápida pasaron por la experiencia de ver su base activa de clientes cada vez menos integrada a la web, muchas veces de forma bastante drástica", declara la empresa en los documentos referidos. "No hay garantía de que no experimentemos también semejante erosión".

En realidad, sin embargo, el consumidor no suele migrar con frecuencia, aunque el coste de eso sea mínimo, dicen los especialistas, y las empresas que primero cambian siempre tienen una ventaja significativa frente a la competencia de las más nuevas. Sin embargo, eso no significa que las empresas que hoy dominan el mercado no deban estar atentas a lo que pasa, porque siempre existe la posibilidad de que un novato más ágil entre en el mercado y robe clientes a la compañía más antigua.

"Las empresas siempre dicen que la competencia está sólo a un click de superarlas [...] Pero no es tan simple", observa Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton. "Las personas actúan por inercia y también tienen que soportar la carga de aprender a lidiar con un producto o un proveedor nuevo. Es necesario ser mejor de forma excepcional que la competencia en aquellos ítems que son realmente importantes para el consumidor".

No hay ninguna novedad en el hecho de que las empresas se copien entre ellas para mantenerse competitivas, observa Kevin Werbach, profesor de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton. La diferencia en el sector de tecnología —sobre todo en Internet— es que tal práctica es mucho más fácil. Las empresas del sector venden productos virtuales, lo que permite a las compañías ya establecidas replicar los nuevos recursos con el know-how y el equipamiento que ya poseen.

Ecosistemas cerrados
Siempre ha sido fácil para las empresas replicar de forma inmediata las características de un producto. "Lo importante en Internet es que los ecosistemas sean cerrados", señala Eric Clemons, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton. "Los mismos recursos están disponibles para todos, pero quienes llegan primero difícilmente se quedan atrás".

Clemons dice que no es imposible romper un ecosistema cerrado, sin embargo es muy difícil hacerlo. Yahoo, por ejemplo, que para muchos ya perdió la importancia que tenía, continúa siendo una empresa de peso en Internet con 700 millones de usuarios activos al mes. AOL, que algunos críticos también consideran anticuada, está entre las cinco primeras de Internet en volumen de tráfico, según datos de comScore. "Las personas se habitúan a la experiencia", observa Kendall Whitehouse, director de nuevos medios de Wharton. "No se debe nunca subestimar el poder de la inercia generada por el hábito". ¿Por qué las personas no cambian fácilmente de servicio? Clemons dice que los sistemas cerrados trabajan exactamente con las relaciones que los consumidores cultivan y experimentan con un servicio específico. Por ejemplo, un usuario de Facebook tal vez no esté totalmente satisfecho con la web, pero "si sus amigos están en Facebook, es probable que él vaya allí", a pesar de las deficiencias encontradas. Whitehouse dice que el "efecto de red" de las plataformas de medios sociales como Facebook hacen improbable el cambio de una red a otra, aunque sea fácil hacerlo.

Muchas empresas que actúan en Internet presentan un efecto de red muy fuerte, añade Werbach. Una empresa introduce un servicio, adquiere un liderazgo significativo y, como consecuencia de eso, atrae más clientes. Un número grande de amigos se suma al servicio ofrecido por ella y, con eso, el efecto de red se refuerza. "El efecto de red es fuerte, y hay maneras mediante las cuáles las webs pueden intentar conservar a sus usuarios, pero que no siempre funcionan", dice Werbach, que cita MySpace como pionero en el segmento de redes sociales que se perdió por el camino.

James Whittaker, ex ingeniero de Google y hoy en Microsoft, dijo en un post de blog que el efecto de red juega a favor de Facebook de forma importante. "Fui director de desarrollo de Google + e introduje cantidad de códigos", dijo. "Sin embargo, el mundo jamás cambió; la distribución tampoco. No es correcto asegurar que hayamos mejorado Facebook, pero yo no podía hacer otra cosa que darle notas cada vez más altas". Whittaker dijo que el problema no era que "la distribución tenía deficiencias. La distribución era perfecta, el problema era que Google no formaba parte de ella".

Werbach dice que Google + aún es una iniciativa incierta. "Google + ofrece los recursos básicos de Facebook y, en algunos casos, es hasta más completo", dice. "Tiene buenas posibilidades de competir en nivel de igualdad con Facebook".

Andrea Matwyshyn, profesora de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton, destaca que "competir con Facebook significa competir con su plataforma y con todo lo que sabe sobre usted. Se trata de un nuevo tipo de barrera de acceso al sector. Un novato en ese segmento quizás no podría atender al público con la misma rapidez y precisión de Facebook". Aunque los medios sociales sean la expresión más obvia de la industria basada en las relaciones, Matwyshyn señala que todas las empresas de Internet tienen características semejantes. "Los modelos de Internet son vehículos de relación", dice ella. "Las empresas que profundizan la relación con el ser humano que se encuentra al otro lado son las que vencen".

Facebook en la "retaguardia"
El vínculo entre predominio y relaciones con el cliente explica, en parte, la adquisición reciente de Instagram (aplicación de distribución de fotos de la plataforma de Apple) por parte de Facebook por US$ 1.000 millones. La compra fue un esfuerzo en el sentido de detener un posible rival que ya había conquistado 40 millones de usuarios desde su lanzamiento en 2010. "Instagram podría haber creado una red social independiente basada en imágenes", observa David Hsu, profesor de Gestión de Wharton. “Es muy posible que Instagram se hubiera convertido en un competidor para Facebook”.

Para Hsu, la compra de Instagram no es muy diferente de la compra de YouTube por parte de Google en 2006. "¿Qué explica la adquisición de YouTube por US$ 1.600 millones?", se pregunta Hsu. "El vídeo era un segmento que estaba a punto de convertirse en algo grande. No era algo, por lo tanto, que se pudiera dejar en manos de otra empresa". Tanto es así que YouTube tendrá también su "upfront", un evento en que la empresa vende con antelación su espacio publicitario para la temporada siguiente, de la misma forma en que las cadenas de televisión hacen su "upfront" en mayo, cuando presentan sus nuevos productos y venden su espacio publicitario. Nikesh Arora, consejero delegado de Google, dijo el 12 de abril que "YouTube pasó de ser un espacio de compraventa de anuncios a un espacio esencial para la divulgación de marcas".

Nadie sabe si, de hecho, Instagram hubiera acabado ocasionando el colapso de Facebook, sin embargo la adquisición puede ser interpretada como una especie de póliza de seguro de US$ 1.000 millones contra la competencia futura, dice Hsu. "Facebook y otros se han dado cuenta de que si un competidor les sacase la delantera durante un cierto tiempo, él podrá obtener escala suficiente para consolidarse antes de que la empresa que domina el sector pueda hacer nada", observa Hsu. "Quien tome la delantera durante 18 meses tiene muchas posibilidades de éxito".

Brian Wieser, analista de Pivotal Research, dijo en una nota de investigación que la adquisición de Instagram por parte de Facebook fue, de hecho, consecuencia de la necesidad de quitarle a Google esa oportunidad. "El valor pagado fue sin duda alguna demasiado alto si consideramos de forma exclusiva los méritos de Instagram", observó Wieser. "Pero dada la importancia de la distribución de fotos en Facebook —la red se creó originalmente para la distribución de fotos—, es evidente que la empresa actuó de forma preventiva impidiendo que Google tomara la delantera, ya que la aplicación daba muestras de que continuaría creciendo rápidamente, según había demostrado su reciente evolución".

Clemons es escéptico. En un reciente post de blog en Knowledge Today, Clemons dijo que Google estará a la altura, y por mucho menos de US$ 1.000 millones (aproximadamente US$ 999 millones menos) de cualquier recurso que Instagram lleve a Facebook.

La paradoja de la competencia
No se sabe aún si la adquisición de Instagram por parte de Facebook se debió a una actitud defensiva o no, pero el negocio debería acentuar el grado de competencia existente, dice Hsu. "El smartphone está estimulando el comportamiento emprendedor", observa. "La adquisición de Instagram va a estimular el surgimiento de más empresas emergentes. Habrá una lucha por la posesión de aplicaciones móviles.

Algunas de esas empresas emergentes probablemente dependerán en el futuro de los gigantes actuales de Internet, sin embargo muchas otras desaparecerán. "Quién llegue primero, y tenga éxito, se quedará con la parte más importante del mercado, y esa será la situación que encontrará quien llegue después, cuando tome ciencia de lo que pasa, reaccione y lance su producto", observa Hosanagar. "Esto significa que la empresa pionera ya tendrá una gran cuota de mercado cuando otra compañía aparezca. A quien llega después, no le basta con ser un poco mejor".

Werbach, sin embargo, destaca que cuando webs como Amazon, Yahoo y eBay entraron en el mercado, tuvieron primero de construir su infraestructura. Actualmente, esa infraestructura existente permite que las empresas emergentes creen de forma rápida webs con una variedad muy grande de recursos. El contexto tecnológico de China es un buen ejemplo de eso, añade: después que Twitter despegara en EEUU, se crearon varias empresas emergentes chinas con los mismos recursos.

Esas empresas tienen también otras ventajas. Por ejemplo, ellas no tienen una base de usuarios y flujos de ingresos que proteger. También pueden concentrarse en un nicho que aún no ha sido descubierto o explorado por una empresa de gran tamaño. "La ventaja de la empresa emergente es su agilidad", observa Werbach. "Centenares irán a la suspensión de pagos o serán adquiridas, sin embargo otras tendrán un enorme éxito".

Esa competencia en Internet significa que las empresas están librando una lucha por adquirir ventaja. En realidad, la única manera de proteger de forma efectiva los recursos desarrollados es por el registro de patente, dice Hsu. Por ejemplo, Yahoo demandó a Facebook con el argumento de que la red estaría violando su red social, su publicidad y patentes de privacidad. Microsoft también invirtió de forma reciente US$ 1.000 millones en la adquisición de patentes de AOL. Google compró Motorola Mobility principalmente a causa de su cartera de patentes en el segmento de telecomunicaciones móviles. "Una empresa siempre puede reforzar el arsenal de barreras cuando entra otra, y eso se hace, en general, a través de patentes", observa Hsu.

Werbach concuerda. "Las patentes constituyen un monopolio legal y un arma poderosa, sobre todo si la empresa emergente no dispusiera de recursos para la lucha", dice. "En general, las guerras de patentes no son buenas para la innovación, pero son un recurso lógico. No es el tipo de disputa que aprecio, pero entiendo la razón por la cual las empresas recurren a ella".

Universia Knowledge@Wharton
30 Mayo 2012

2 de julio de 2011

Los ERP se toman la nube


Una de las plataformas más dificiles de coordinar para las grandes y medianas empresas va lentamente transformándose en una opción más barata y confiable que antaño. ¿Es la nube el futuro de la planificación de recursos de las empresas?

En el camino en busca de informatizar todos los procesos y digitalizar todos resultados en cualquier rubro de negocios o industria, las empresas desarrolladoras comenzaron, hace décadas, a diseñar soluciones a la medida de cada necesidad. Con el tiempo, tuvieron que generar sistemas mayores, capaces de interconectar a todas esas soluciones, a través de un único software centralizado que hiciese de traductor universal y permitiese el flujo de información entre cada unidad conectada. Hasta ahí, la teoría sonaba fácil.

Sin embargo, la práctica no lo es y en la actualidad esto se ha convertido en un dolor de cabeza para las gerencias informáticas, de recursos humanos y finanzas, entre muchas otras que requieren la armonización de información y procesos. La frase "vamos a implementar un ERP", es temida en estas divisiones, no porque sea una mala decisión en sí, sino porque los recursos especializados que la empresa debe destinar para funcionar íntegramente según una serie de normas de eficiencia, pueden ser altísimos y no son menores los casos en que dicha implementación ha terminado en una catástrofe, con la pérdida de años de data sumada a la de los millones invertidos.

Afortunadamente, la magnitud del problema comienza a ser controlado gracias a tecnologías y aplicaciones que están logrando que el proceso de integración de pataformas sea más expedito y escalable. A esto se suma "La Nube", que ha logrado generar servicios ERP para empresas que antes no contaban con la capacidad de inversión o la infraestructura requerida para hacerlo. ¿Significa esto que nos encontramos en el periodo de decadencia de los ERPs tradicionales?

En el origen, la solución y el problema. Primero, es necesario explicar en qué consiste un ERP. El término es fácil de confundir con otras siglas similares y los procesos que engloba se han ido modificando con el tiempo. Proviene de su nombre en inglés, Enterprise Resource Planning (ERP) o Recurso para la Planificación Empresarial y en un inicio fueron pensados para la optimización de la gestión en dos frentes: la producción y distribución de bienes o servicios. Es decir, monitoreaban y registraban desde la materia prima que ingresaba a la cadena productiva hasta el resultado; luego, desde la recepción de una orden de compra hasta su entrega al cliente. No obstante, en el camino quedaban muchas áreas a oscuras de información que resultaban vital para el efectivo control de la gestión empresarial en términos globales.

Hoy, por ERP se entiende a "un sistema informático que abarca a toda una empresa, para gestionar todos sus recursos y compartiendo la información necesaria entre los distintos departamentos de la misma en una única base de datos", indica Diego Lozano, Director Cono Sur de SAP, una de las empresas mas importantes del rubro. Una de las particularidades de estas plataformas es que permite niveles de configuración y personalización para adaptarlo a cada negocio en particular, advierte Lozano: "por ejemplo, un ERP soportará todos los procesos, desde la gestión de un Pedido de Venta hasta la gestión de los Pedidos de Compra para la compra de insumos necesarios para fabricar productos, pasando por el registro de las horas empleadas por el personal y otros recursos involucrados". Toda esta información será actualizada automáticamente para que unidades como las de Finanzas estén en línea con todos los gastos realizados y los de Recursos Humanos con las horas extra trabajadas.

Con esto, se busca contar con datos para mejorar la toma de decisiones, pudiendo identificar en forma temprana puntos críticos y atacarlos en forma proactiva; mejorar la productividad, eficiencia y capacidad de respuesta de la cadena; reducir costos y hacer más aguda y precisa la administración financiera corporativa, ganando visibilidad más profunda de la organización.

Mirada sesgada, la raíz del problema. Ahora bien, para que esta total integración funcione se requiere un conocimiento cabal por parte de las unidades que interactúan con un ERP de los procesos y datos que deben ser preservados y actualizados para nutrir correctamente el sistema. "Siento que uno de los principales errores es, al implementar un ERP, pensar que se está 'cambiando' de sistema", dice Lazcano. Esto lleva a no darle importancia a procesos secundarios, pero vitales para optimizar los procesos en ERP. "Cuando uno realmente entiende que el cambio se trata de mejorar los procesos para obtener eficiencias y lograr ventajas competitivas, las gerencias se focalizan en temas como: el manejo del cambio, medición de impactos de los nuevos procesos, involucrar a usuarios claves, capacitación, documentación de procesos, integración de información, entre otros. Estos son los focos que una organización debe tener al momento de adoptar un ERP".

Esto quiere decir que la aplicación de un ERP no debe ser vista como una instancia única que luego seguirá operando automáticamente. Requiere de la correcta interacción entre éste y las unidades, actualización permanente de la plataforma y del personal que lo utiliza y lo alimenta, monitoreo constante para chequear que todos los procesos se cumplan y la flexibilidad necesaria para escalar la plataforma en la medida en que la compañía lo requiera.

Y el ruido puede comenzar en cualquier punto de la cadena, desde los más esenciales hasta los cotidianos. Basta, por ejemplo, que los despachadores de una cadena de servicios no internalicen el requerimiento de que todos los datos de rutas, cargas, horas de entrega y certificación del despacho deben ser digitalizados (y sigan operando con papel que debe ser digitado), para que el proceso que busca ser optimizado se torne de inmediato doblemente ineficiente.

La nube, una solución al alcance de todos. La respuesta a esta permanente demanda por parte de un ERP centralizado parece estar llegando directo desde la nube. Según una encuesta realizada en 2010 por la Information System and Audit Control Association(ISACA)( http://www.isaca.org/) a 433 de sus socios, profesionales del área de negocios y tecnología de América Latina, cerca de un tercio de las organizaciones optaría por servicios de Cloud Computing durante el año pasado.

Asimismo, un estudio sobre adopción de servicios Cloud Computing, realizado por SpiceWorks (empresa que provee un software de monitoreo de redes con el mismo nombre), indica que el 43% de la pequeña y mediana empresa en América Latina ha elegido poner su información en la nube, durante el primer semestre de 2010. Este sector concentra a los negocios emergentes, que son más arriegados en la búsqueda de soluciones tecnológicas que los países del Norte y Europa.

Pero, ¿qué ofrece el cloud computing en términos de centralización de los datos y procesos de un pyme? Y ¿qué opciones se plantean actualmente para grandes empresas en la nube?

Según Gabriela Franchetto, Enterprise Sales Manager de Google para América Latina, los sistemas de administración de recursos en la nube vuelven casi obsoletos a los que utilizan servidores internos, ya sea por la mayor seguridad que presentan, la posibilidad de acceder a ellos desde cualquier parte y costos de implementación mucho más reducidos.

El principal beneficio es que los gastos de mantenimiento y updateo de servidores o aplicaciones es nulo. “La gente de IT pasaba casi todo el tiempo aplicando parches y actualizando máquinas. Ahora lo que hacen es ver cómo administrar esas aplicaciones de una forma en que sean mejores para la empresa y el usuario final”, dice Gabriela Franchetto. "Si tienen que gastar un peso más en una licencia de cualquier tipo, entonces ya no es cloud computing”.

Google Apps ha implementado una serie de servicios en la nube que permiten la administracion completa de la organizacion. Empresas como Air France han migrado plataformas de mas de 1.700 empleados hacia la nube, demostrando que no es una tecnologia que merezca desconfianza.

De todas formas, no es tan fácil subirse al carro de estos nuevos ERPs como parece, y siempre será necesario un seguimiento fuerte a los procesos de la empresa, especialmente cuando deben usarse multiples herramientas para lograr los objetivos.

“Actualmente, si se quiere utilizar Google Apps como un servicio de ERP es necesario complementarlo con aplicaciones que aparecen en el Google Market Place, además de las que programa la propia empresa para adaptarse a sus estándares y que puede subir a Google Engine”, dice Gabriela Franchetto. Claro que, una vez pasado ese proceso, es posible manejar totalmente a una empresa desde la nube.

Por lo mismo, es que los principales actores de este mercado están ofreciendo o migrando hacia servicios de ERP en la nube. Empresas como Oracle, Sap e Infor, se han subido a esta tendencia en los últimos tiempos.

Tanto es así que Microsoft estaría lanzando en los próximos días Office 365, una serie de servicios en la nube que vendrían a replicar su plataforma de software para empresas como Exchange, SharePoint y Lync.

Quedará esperar si acaso los desarrolladores de este tipo de servicios se resignan por mudarse completamente hacia la nube, o si acaso se crean nuevos métodos para volver confiable y barato mantener un servidor dentro de las empresas. Por lo general, estas tecnologías terminan conviviendo durante un largo tiempo, alimentándose de las bondades de cada una para lograr al final la mejor experiencia de usuario posible.

Christopher Holloway - AmericaEconomia
1 Julio 2011