Mostrando las entradas con la etiqueta aguas residuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta aguas residuales. Mostrar todas las entradas

24 de marzo de 2017

De aguas residuales a combustible sostenible

La producción y el uso de este nuevo biocarburante nace de la colaboración de Aqualia con Seat

Convertir aguas residuales en un combustible sostenible. Es la respuesta a dos retos medioambientales: reutilizar un bien común cada vez más escaso, el agua, y encontrar energías alternativas frente a los episodios de contaminación, que obligan a restringir el tráfico en ciudades como Madrid y París. La producción y el uso de este nuevo biocarburante, que nace de la colaboración de Aqualia con Seat, reduce en un 80% las emisiones de CO2 respecto a un vehículo que funciona con gasolina. A las puertas del Día Mundial del Agua, el próximo 22 de marzo, estos son algunos datos alrededor de este innovador biocombustible.
  • ¿Cómo convertir aguas residuales en biometano? En las depuradoras, un proceso físico de decantación en tanques separa el agua de los fangos, que se convierten en gas gracias a un tratamiento de fermentación. Tras un proceso de purificación y enriquecimiento, el biogás ya está listo para utilizarse como combustible.

  • 100 vueltas al mundo al año: Con el biocarburante obtenido del agua tratada en un año en una depuradora de tamaño medio, equivalente a 50.000 habitantes, un coche podría recorrer alrededor de cinco millones de kilómetros. O lo que es lo mismo: dar 100 vueltas alrededor de la Tierra o hacer seis viajes de ida y vuelta a la Luna.
  • Más de 1,5 millones de piscinas olímpicas: Anualmente se depuran en España alrededor de 4.000 hectómetros cúbicos de aguas residuales, equivalentes a más de 1,5 millones de piscinas olímpicas.
  • Todos los autobuses de España: Con la producción anual de biometano se podrían repostar los 60.000 autobuses que hay en España.
  • 150 coches al día: Una planta de capacidad media puede tratar alrededor de 10.000 metros cúbicos de agua al día y generar 1.000 metros cúbicos de biometano, suficiente para que más de 150 vehículos recorran 100 kilómetros diarios.
  • Los vehículos GNC, una alternativa a las restricciones de tráfico: Este biocombustible renovable puede utilizarse en coches de gas comprimido (GNC), reduciendo las emisiones en un 80% respecto a un vehículo de gasolina, teniendo en cuenta la producción del combustible y su uso en el vehículo. Además, los modelos de GNC, como el León TGI, el León ST TGI y el Mii Ecofuel de la gama Seat, no están sujetos a las restricciones de circulación activadas recientemente por varias ciudades europeas, como París, Madrid o Barcelona, a partir de diciembre, para frenar los episodios de contaminación atmosférica.
Aqualia es la empresa de gestión del agua de FCC, uno de los grupos de servicios ciudadanos líderes en Europa. La compañía es la primera española de su sector, la tercera empresa privada de agua de Europa y la séptima en el Mundo, según el último ranking de la publicación especializada Global Water Intelligence (GWI), y atiende a 22,5 millones de usuarios.

Como empresa especializada en el diseño, construcción y operación de todo tipo de infraestructuras de saneamiento, Aqualia gestiona 445 plantas depuradoras en cuatro continentes. En este sentido, la compañía colabora significativamente en la mejora de la calidad de vida de las sociedades en las que trabaja.

Junto con su experiencia en proyectos de depuración y saneamiento, el equipo de I+D+i de Aqualia ha participado en cerca de 40 proyectos de innovación, respaldados por los principales programas de financiación pública españoles y europeos. A través de estas iniciativas, Aqualia aplica las más modernas tecnologías a los procesos de saneamiento con el fin de hacerlos eficientes desde el punto de vista social, económico y medioambiental.

Redacción Interempresas
21 Marzo 2017

6 de febrero de 2017

Reutilización de aguas residuales, un pequeño paso contra la escasez de agua

El mundo nos aporta recursos naturales pero son limitados. Es conocida la preocupante situación en la que nos encontramos en cuanto a la escasez de estos y la continua búsqueda de generación de energía con otros métodos, así como de la manera de reciclar todo lo posible para que no llegue el momento en que los recursos lleguen a su fin.



El agua, ese bien tan necesario, está escaseando en todo el mundo. Según el Informe de Desarrollo Humano de la ONU, 'Más allá de la escasez: Poder, pobreza y crisis mundial del agua', cerca de 1.200 millones de personas, casi una quinta parte de la población mundial, vive en áreas de escasez física de agua, mientras que 500 millones se aproximan a esta situación. Se estima que en 2025 unas 1.800 millones de personas vivirán en zonas de escasez de agua.



Este fenómeno no es sólo natural, sino que también está causado por la acción del ser humano. Se podría ahorrar hasta el 70% en agua invirtiendo en la recuperación y en la reutilización del agua, reciclando las aguas residuales procedentes de la industria y del uso municipal para ser utilizadas como aguas de proceso o de refrigeración.

El aumento de preocupación por esta situación ha hecho que entidades públicas y empresas comiencen a esforzarse e invertir en la aplicación de tecnología, y centrarse en el tratamiento de aguas, para conseguir estos fines. Empresas, como la nuestra, que disponen de soluciones que ayudan a la reutilización del agua.



Hay empresas que llevan años modernizándose para crear soluciones que ayuden al tratamiento y control de agua. Un ejemplo de esta innovación, son los procesos de reutilización de aguas residuales para poderla usarla en riegos de jardines y cultivos.



En el filtrado de aguas residuales lo ideal es que tengan la capacidad de convertir las aguas residuales municipales o industriales en agua limpia. Las mejores técnicas en este sentido son los biorreactores de membrana (MBR) que consiste en la combinación de los procesos de degradación biológica y separación por membrana en uno único en el que los sólidos en suspensión y microorganismos responsables de la biodegradación son separados del agua tratada mediante una unidad de filtración por membranas.



Por otro lado, también vemos muy útil para la microfiltración de aguas residuales los filtros textiles que eliminan sólidos residuales del agua (Tratamientos Terciarios). Es una alternativa eficiente a los filtros de arena. Además, en algunas plantas de tratamientos de aguas residuales implantan este tipo de filtros textiles como un pretratamiento para la microfiltración, o membranas de ultrafiltración para pulir las aguas residuales secundarias.

En definitiva, se puede decir que este tipo de tecnologías de filtración, dentro del tratamiento y control de aguas, son muy eficientes y gracias a ellas, podemos beneficiarnos de agua más limpia y barata además de causar menos impacto en el medio ambiente y no agotar las reservas naturales del mundo.



José Manuel Palomo, gerente de la División de Energía, Procesos y Tto. De Aguas de Alfa Laval Iberia
Interempresas
31 Enero 2017

8 de enero de 2013

El desafío australiano - Hogares autosostenibles solo por los desperdicios

Energía descentralizada y soluciones residuales tienen sentido en comunidades aisladas de Australia 
La fuerte dependencia de la sociedad en estructuras centralizadas de tratamiento de residuos, junto con la demanda creciente de energía están impulsando la necesidad de estructuras alternativas, descentralizadas a pequeña escala. ¿Hasta qué punto pueden estos sistemas y tecnologías sostener un hogar? Australia podría tener la respuesta.

Los hogares son responsables del 26% del consumo de energía de Australia y producen casi el 30% del total de residuos sólidos generados. La energía utilizada en los hogares en Australia y en todo el mundo proviene principalmente de las centrales térmicas centralizadas en las que dos tercios de la energía eléctrica producida se pierde en la distribución.

En cuanto a las aguas residuales producidas en los hogares, los excrementos humanos se retiran con cantidades desproporcionadas de agua y se tratan en grandes plantas costosas centralizadas, para luego ser vertidas en cuerpos de agua. De la misma manera, los residuos sólidos también son recogidos y transportados a largas distancias hasta grandes plantas centralizadas o vertederos. Los residuos y las aguas residuales suelen plantear riesgos sanitarios y ambientales, especialmente cuando la infraestructura adecuada de tratamiento no existe. Sin embargo, son un "recurso valioso en el lugar equivocado 'que pueden ser utilizados para obtener energía y productos valiosos a través de una amplia gama de tecnologías emergentes y bien establecidas, tales como la digestión anaeróbica.

Debido a la baja densidad de población urbana y la presencia de zonas aisladas y comunidades aborgenes que no tienen conexión a la red de alcantarillado o desagues, el potencial de los sistemas alternativos de más pequeña escala descentralizados es grande en Australia.

La Digestión Anaeróbica a Pequeña Escala (SSAD, siglas en ingles) es una tecnología descentralizada prometedora en la cual las diferentes materias primas se degradan en ausencia de oxígeno para producir dióxido de carbono y metano (biogás) y un residuo, digestion.

El balance de energía en estos sistemas es positivo, ya que el biogás puede ser utilizado como una fuente de energía, mientras que la digestión se puede utilizar como un valioso fertilizante. En la actualidad muchos digestores pequeños están instalados en áreas rurales de China, India y otros países que van desde 2m3 hasta 20m3. El biogás se utiliza para cocinar usando cocinas adaptadas, y también en una amplia gama de otras aplicaciones, como las lámparas del manto de biogás, refrigeradores y generadores, las cuales son cada vez más comunes.

Otra tecnología emergente para aplicaciones a pequeña escala es los dispositivos de micro-generación combinada de calor y electricidad (MCHP, sglas en ingles) en los que se utiliza un motor, una turbina o una celda de combustible, para producir calor y electricidad. Mientras que los grandes sistemas de cogeneración se han utilizado durante décadas, los sistemas de MCHP se encuentran en sus primeras etapas, pero tienen el potencial para un uso generalizado. Los sistemas MCHP producen generalmente entre 5 y 20 kW. Sin embargo, debido a los costos, eloos se utilizan con mayor frecuencia en los países desarrollados para reemplazar las calderas convencionales.

Sin embargo, la combinación de estas dos tecnologías podría contribuir significativamente a la producción sostenible de energía eléctrica y térmica en el hogar australiano.

Un sistema combinado
En un entorno doméstico, el digestor se dimensiona de acuerdo a la cantidad de residuos producidos por el hogar. El biogás producido por el digestor luego alimenta la unidad de MCHP mientras que la digestion producida puede ser post-tratado y utilizado como abono orgánico, preferiblemente en el jardín de la propia casa con el fin de eliminar los costos de transporte.

p> El MCHP se elige en función de la cantidad de biogás producido. Por último, el calor y la electricidad producidos por la unidad se utilizan para satisfacer las necesidades de los hogares de la energía.

Durante los ensayos en Australia se supuso que el digestor era un reactor tanque de agitación continua de una sola fase (CSTR, siglas en ingles). Su tamaño se ha calculado utilizando el volumen de flujo de entrada y el tiempo de retención hidráulica (TRH), el cual se establece en 15 días ya que se considera como el período óptimo para el tratamiento de agua negra y desperdicios de cocina.

Al evaluar la mejor combinación de materia prima para el digestor, dos escenarios fueron considerados. En el primer escenario los residuos de cocina y las aguas residuales primera eran co-digeridos. Como el agua es un recurso escaso y valioso en algunas regiones de Australia, se considero un segundo escenario donde el agua negra de baño de vacío se usa en lugar de las aguas residuales. En inodoros de vacío, se utiliza 0,7 a 1 litro de agua por descarga en comparación con 7 a 9 litros en los inodoros convencionales.

El uso de este flujo de residuos redujo significativamente el consumo de agua a 22,2 litros por día. Usando el agua negra de inodoros de vacío también tiene otras ventajas ambientales ya que el agua se desvía de la corriente de aguas residuales y se reutiliza en el sitio, se producen cantidades más pequeñas de digestion líquida, facilitando la eliminación y menos escapes de metano disuelto en el efluente. Por otra parte, varios estudios han considerado su potencial de co-digestión con residuos de cocina y dos proyectos exitosos a gran escala de este tipo de sistemas existen en Lubek-Flintenbreite en Alemania y Sneek en los Países Bajos.

El potencial de biometano de los dos escenarios se calculó utilizando la ecuación de Buswell, donde se supone que 1g demanda química de oxígeno (COD, siglas en ingles) genera 0,35 litros de CH4.

La potencia de salida de la MCHP depende directamente de la entrada de combustible, en este caso, el biogás producido por el digestor. El flujo de gas requerido para correr la unidad se puede obtener dividiendo la cantidad de combustible por unidad de la energía contenida en el biogás.

Para una composición típica de 65% de CH4, esta última representa 6,25 kWh por m3. Como un ejemplo, el flujo de biogás mínimo necesario para correr un unidad de motor de gas de MCHP Ecowill Honda, con una entrada de energía de 4,4 kW (suponiendo que está adaptado para funcionar con biogás) se puede ver a continuación:


Por último, la demanda anual de electricidad y calor para los hogares australianos han sido recogidos, mostrando 5840 kWh de electricidad y 13.000 kWh de demanda térmica.

Los resultados del Escenario
Para el primer escenario, el volumen total del digestor se estimó en 8 m3, que se alinea estrechamente con otros estudios que informan volúmenes entre 6 m3 y m3 10. En el segundo escenario en el que se utiliza agua negra de inodoro de vacío en lugar de las aguas residuales, ya que el flujo se redujo drásticamente, el volumen obtenido fue de 0,6 m3, siendo por tanto económicamente más conveniente.

El volumen del espacio superior de gas considerado en ambos casos fue de 10% del volumen de trabajo. La producción teorica de biogás fue la misma en ambos casos, ya que depende exclusivamente de la cantidad de materia orgánica producida en el hogar y representaron 276 litros de CH4 por día.

Sin embargo, se puede esperar que la verdadera producción de biogás sea mayor en el segundo escenario, debido a un contenido mayor de los sólidos totales (TS, siglas en ingles) de la mezcla. Varios estudios indican que las fuentes concentradas de aguas residuales tienen un mejor desempeño biológico de fuentes de aguas residuales diluidas.

Se encontró que este tipo de mezcla tiene una alta metanogénesis en alta tasa continua, así como una alta capacidad de descomposición de hasta el 96% de la COD. Por estas razones, se deberia considerar que para el segundo escenario, el digestor casi alcanza el potencial de producción teórica.

Con la producción teórica de biogás, la energía primaria total producida por el digestor sería equivalente a 970 kWh por año. Suponiendo que el gas se utiliza para correr una unidad de MCHP con una eficacia típica total de 85%, la energía final cubrirá aproximadamente el 5% de la demanda de energía anual del hogar australiano. Esta cifra no tiene en cuenta la energía necesaria para alimentar el bloque digestor (molino, inodoros de vacío, la calefacción del digestor a 37 ° C, el bombeo y mezcla), que representa 263 kWh por año, según los cálculos realizados con los datos del estudio Poeschl (2010).

Ninguna unidad de MCHP comerciales existe todavía en esta escala por la cantidad de biogás producido (para correr diariamente el MCHP) ni están adaptadas al uso de biogás. El modelo más pequeño disponible en el mercado es un generador de biogás de 0,7 kW que necesita un caudal mínimo de 0,84 m3 por hora para trabajar.

Igualando la producción a la demanda
Por tanto, es todavía difícil cubrir la demanda energética de la casa con los residuos que esta produce usando lo mas moderno de ambas tecnologías. Sin embargo, algunos detalles podrían cambiarse con el fin de ampliar la cobertura de energía.

Si los residuos de jardinería fueran también considerado como materia prima, en el supuesto de que se generan 8 kg por hogar por semana, que consiste principalmente en recortes de césped, el potencial de biometano sería 118 litros de CH4 por día, lo que representa un incremento del 43% en comparación con el segundo escenario . Si el agua negra de inodoro de vacío, desperdicios de cocina y residuos de jardinería fueran co-digeridos en un reactor anaerobico, la producción teórico máxima de biogás se elevaría a 606 litros de biogás al día.

Por otra parte, el promedio de la demanda australiana eléctrica y térmica puede variar considerablemente entre los Estados. Por ejemplo, de acuerdo con el Gobierno de Australia del Sur, la demanda total de energía en una casa del sur de Australia, donde se utiliza electricidad solamente para cubrir todas las demandas de energía del hogar es de entre 7.600 y 10.100 kWh al año.

Además, la energía utilizada para la calefacción / refrigeración sera reducida drásticamente en las nuevas viviendas que se ha construido con un mayor énfasis en las calificaciones de eficiencia energética. Si se considera la eficiencia energética de construccion de ocho estrellas, la demanda térmica para una casa unifamiliar en Adelaide, South Australia, sería 2494 kWh. Si el agua caliente también pudiera ser proporcionada por otra energía renovable, como la solar térmica, la demanda de calor de la casa de nuevo se reduciría.

El desglose de la energía también difiere entre los estados. En el caso de la casa de Australia del Sur, esta representa el 38% para la calefacción y la refrigeración, 25% para el agua caliente, 16% para los aparatos, 7% de alumbrado, de 7% para la refrigeración, 4% para cocinar y 3% para la energía en espera. Idealmente, esta última parte del consumo de energía debe ser suprimida:

La aplicación de estas medidas reduciría el consumo de energía casi a 5000 kWh por año. Una mezcla de agua negro de baño de vacío, desperdicios de la cocina y residuos de jardinería podría producir suficiente biogás para cubrir aproximadamente el 27% de la demanda de energía.

El contexto australiano
La gran huella física de los hogares australianos, 243 m2 en promedio, y la reciente transición de la calefacción por cuarto a centralizada que puede aumentar la demanda de energía en el futuro, son factores problemáticos que podrían dificultar el uso del sistema propuesto en Australia. Sin embargo, hay muchos impulsores para su implementación, como la estructura de las ciudades australianas, la abundancia de materia prima y la reciente introducción de un impuesto sobre el carbono que rápidamente aumentará la conciencia ambiental entre la población.

Hay otros factores no relacionados con el contexto, sino con la misma tecnología, por ejemplo el hecho de que una unidad de MCHP no puede producir el calor y la electricidad en la proporción exigida por el hogar, ya que el dispositivo produce considerablemente más calor que electricidad.

Esta es la razón por la cual la estrategia de aplicación común es "hacia calor" y la electricidad producida generalmente se reinyecta a la red. Sin embargo, esto no debe ser visto como una barrera ya que muy probablemente se añadirá más flexibilidad en los dispositivos conforme la tecnología se desarrolla.

Conclusiones
En conclusión, en el primer escenario, para una producción de 450 litros por día y 1,5 kg por día agua residual y desperdicios de cocina, respectivamente, se necesitaba un digestor de 8 m3. Para el segundo escenario, en sustitución de las aguas residuales con 22,2 litros por día de agua negra de baño de vacío, se requería un digestor de 0,6 m3. La producción teórica de metano en ambos escenarios fue de aproximadamente 276 litros de CH4 por día.

El segundo escenario es el más interesante para la aplicación casera debido al menor uso de agua, el digestor mas pequeño necesario y otras ventajas medioambientales. La energía generada podría cubrir aproximadamente el 5% de la demanda energética de los hogares australianos. Con esta cobertura, el sistema propuesto no se puede utilizar como una aplicación independiente en el estado actual de ambas tecnologías. Sin embargo, varios factores pueden cambiar para que el sistema tenga una mayor cobertura energética, incluida la consideración de otras materias primas o la reducción de la demanda de energía del hogar.

Una cobertura final de 27% de la demanda total de energía se puede lograr, que muestra el potencial del sistema para contribuir significativamente a los requisitos de la energía en el hogar y reducir el consumo de agua en Australia.

El Dr. Frederic Coulon es profesor de Gestión de Recursos y Biorremediación en la Universidad de Cranfield. Adriana Uribe es ingeniero industrial y llevó a cabo esta investigación, mientras que estudia en el programa de maestría de Ingeniería Ambiental en la Universidad de Cranfield financiado por una beca de la Fundación La Caixa.

Web: www.cranfield.ac.uk

por Adriana Uribe y Frederic Coulon - Waste Management World
8 Enero 2013

7 de octubre de 2012

¿A qué usos se destinan las aguas residuales? - España


El riego, tanto agrícola como urbano, y la recarga artificial, son los destinos más comunes

El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas propugnó en 1958 la política de no utilización de recursos de mayor calidad en usos que pueden tolerar calidades más bajas. Esta política equivalía en la práctica a una mejor planificación en el uso de los recursos hídricos, teniendo en consideración su calidad, y conducía obligatoriamente al desarrollo del concepto de reutilización.
Víctor Comas Interempresas - Revista Quimica
19 Setiembre 2012
foto
Los sistemas de regadío de los campos de golf se basan en su mayor parte en la reutilización de aguas residuales urbanas.

Desde esa fecha, el continuo aumento de la población, el progresivo deterioro de las aguas superficiales y subterráneas, la desigual distribución de los recursos hídricos y las sequías periódicas, han ido forzando a los agentes involucrados en la gestión del agua a la búsqueda de nuevas fuentes de suministro. La dificultad para atender demandas crecientes y proteger a la vez los recursos disponibles, ha afianzando el criterio de que la utilización de las aguas una sola vez, antes de su devolución al ciclo es un verdadero lujo.

Hoy, la reutilización de aguas residuales urbanas es ya un fenómeno de práctica habitual en la mayoría de países desarrollados, más allá de cual sea el tamaño de sus recursos hídricos naturales. En la actualidad, las aguas residuales ya forman parte del ciclo hidrológico y se consideran un recursos hídrico alternativo que debe ser tenido en cuenta. A nadie se le escapa que las aguas residuales, previamente depuradas a diferentes niveles, tienen ante si un extenso abanico de posibilidades para su reutilización. Y, aún más, con la reutilización de las aguas residuales no tan solo se aprovechan mejor los recursos hídricos, sino que se actúa directamente en una mejor gestión del medio ambiente. La reutilización evita el vertido de aguas residuales al mar o a los cauces fluviales donde provocan efectos indeseables, como la eutrofización, malos olores, impacto visual o la propia contaminación directa de otras aguas.
foto
Con la reutilización de las aguas residuales se actúa directamente en una mejor gestión del medio ambiente evitando los vertidos directos al mar.

Una gran diversidad de usos
Los usos que se da a las aguas residuales ya transformadas para un proceso de reutilización son muy diversos, aunque predominan los usos para todo tipo de riegos y los usos para recarga artificial. De forma genérica, éstas que siguen serían algunas de las actividades en que es más común la reutilización de aguas residuales: riego agrícola (cultivos y semilleros), riego de parques y jardines (campos de golf, cementerios, medianas, cinturones verdes), reutilización industrial (refrigeración, alimentación de calderas), recarga artificial (recarga de acuíferos, control de la intrusión marina, control de subsidencias), usos urbanos no potables (riego de zonas verdes, lucha contra incendios, sanitarios, aire acondicionado, lavado de coches, riego de calles, uso medio ambiental (caudales ecológicos, zonas húmedas) u otros (acuicultura, fusión de nieve, construcción, eliminación de polvo, limpieza de ganado).
foto
El uso más común para las aguas residuales reutilizables es el riego.

Esta lista, que podría ser más larga, pone de manifiesto la cantidad de agua potable que se sigue malbaratando y hace evidente la importancia que tiene en estos momentos la correcta gestión del agua por parte de las Administraciones.

También hay que señalar que la reutilización de las aguas residuales no es la panacea que cura todos los males ante la escasez de recursos hídricos. Dicha reutilización está sujeta a algunas limitaciones potenciales como son sus posibles efectos sobre la calidad del agua superficial o subterránea, sobre la salinidad del suelo, los propios cultivos o algunos aspectos relacionados con la salud pública, particularmente la transmisión de patógenos.

La reutilización para riego
Se afirmaba en el párrafo anterior que el uso más común para las aguas residuales reutilizables era el riego, tanto en un ambiente agrícola (cultivos, protección forestal...) como urbano (zonas verdes, campos de golf, vías urbanas...). Este hecho se explica muy fácilmente si se tiene en cuenta que en comparación con otros tipos de aplicaciones, el agua para riego requiere en muchos casos un nivel de calidad menos estricto, y en consecuencia el nivel de depuración que se debe alcanzar durante el tratamiento no es tan elevado.

Al margen del menor coste en el proceso de depuración, la reutilización de aguas residuales para el riego presenta múltiples ventajas.En primer lugar el agua tratada representa una fuente constante y segura de agua aún en los años más secos. También es un aporte continuo de nutrientes para las plantas que a su vez representa un ahorro en gastos de fertilización. Y finalmente con su uso se contribuye a la conservación de los recursos hídricos y a la reducción del coste económico del agua destinada a riego ya que aguas de otra procedencia pueden resultar a mayor precio.
foto
La depuración de las aguas residuales es ya una obligación de cualquier política medioambiental basada en criterios de eficacia.

¿Con qué agua se puede regar?
Los criterios más importantes para establecer la calidad del agua para riego se refieren sobre todo al contenido microbiológico ya que la presencia de ciertas bacterias y virus puede plantear problemas higiénico-sanitarios, sobre todo por transmisión de enfermedades infectocontagiosas. El estudio de los parámetros físicos y de los componentes químicos y biológicos del agua residual a tratar permite conocer su aptitud o inadecuación por posibles afecciones al suelo y al cultivo a regar e incluso al hombre, así como su capacidad o poder fertilizante. Los factores a tener en cuenta son: materia o sólidos en suspensión, materia orgánica biodegradable, elementos nutritivos, pH, metales pesados, microorganismos patógenos, sustancias orgánicas estables o refractarias al proceso de tratamiento, sustancias inorgánicas disueltas y cloro residual

La reutilización en recarga artificial
La recarga artificial de acuíferos es otro de los usos más frecuentes en la reutilización de aguas residuales. Dicha reutilización supone una depuración final para el agua residual previamente tratada con métodos convencionales, sobre todo si se utilizan sistemas de superficie que utilizan la capacidad depuradora de la zona no saturada para disminuir la carga contaminante del agua tratada.

El tratamiento previo del agua residual es importante realizarlo para reducir problemas de colmatación en los sistemas de recarga, mejorar la calidad físico-química y biológica del agua y evitar reacciones indeseables y formación de sustancias tóxicas. El grado de dicho tratamiento dependerá del sistema de recarga y del uso final al que vaya destinado el agua recuperada. No hay una línea de actuación clara en este ámbito y los especialistas en la materia defienden posturas encontradas. Mientras unos creen que debe tratarse el agua hasta el punto que su adición al acuífero no impida los potenciales usos del agua subterránea, otros defienden que el grado de tratamiento debe de ser lo más elevado posible y así obtener agua de una calidad aceptable para consumo humano, sea cual sea su posterior uso.

Para tener una referencia clara sobre cual es la tendencia actual, destacar que uno de los métodos de recarga artificial con aguas residuales más utilizado está basado en la

infiltración a través del terreno de importantes volúmenes de agua lo cual permite, a la vez que recargar el acuífero, una depuración de las aguas residuales; por tanto, se puede considerar como una técnica de evacuación de aguas residuales. Este sistema es conocido como SAT (soil-aquifer treatment) y con él se trata de utilizar el filtro natural que supone la zona no saturada, y, en algunos casos, la saturada, como un sistema de depuración avanzado.
foto
La Ley prohíbe la reutilización de aguas para el consumo humano.
¿Qué dice la ley?
El Consejo de Ministros aprobó en julio de 2007 el Real Decreto 1620/2007 que establece el régimen jurídico actual de la reutilización de las aguas depuradas. El texto, además, modificó parcialmente el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, aprobado por el Real Decreto 849/1986 de 11 de abril de 1986.
El Real Decreto establece los mecanismos legales que permiten disponer del agua residual depurada como recurso alternativo, impulsado a su vez planes de reutilización y de uso más eficiente del recurso hídrico. La norma define el concepto de reutilización, introduce la denominación de aguas regeneradas, determina los requisitos necesarios para llevar a cabo la actividad de utilización de aguas regeneradas, los procedimientos para obtener la concesión exigida en la Ley e incluye disposiciones relativas a los usos admitidos y exigencias de calidad precisas en cada caso. Además, recoge los criterios de calidad mínimos obligatorios exigibles para la utilización de las aguas regeneradas según los usos.

Usos para las aguas regeneradas
Las aguas regeneradas podrán utilizarse para usos urbanos, agrícolas, industriales, recreativos y ambientales. En todos los casos el Organismo de cuenca solicitará a las autoridades sanitarias un informe que tendrá carácter vinculante.
foto
La recarga artificial de acuíferos es otro de los usos más frecuentes en la reutilización de aguas residuales.

El agua residual, antes de su reutilización, ha de someterse a un tratamiento de regeneración para alcanzar los niveles de calidad sanitaria y ambiental necesarios para el uso que se destina. Por otro lado, se prohíben determinados usos que presentan riesgos para la salud humana y el medio ambiente. Así, se prohíbe la reutilización de aguas para el consumo humano –salvo declaración de catástrofe en las que la autoridad sanitaria especificará los niveles de calidad exigidos a dichas aguas y los usos–; para los usos propios de la industria alimentaria; para uso en instalaciones hospitalarias y otros usos similares; para el cultivo de moluscos filtradores en acuicultura; para el uso recreativo como agua de baño; para el uso en torres de refrigeración y condensadores evaporativos; para el uso en fuentes y laminas ornamentales en espacios públicos o interiores de edificios públicos, y para cualquier otro uso que la autoridad sanitaria considere riesgo para la salud de las personas o un perjuicio par el medio ambiente, cualquiera que sea el momento en el que se aprecie dicho riesgo o perjuicio.

13 de junio de 2012

Generación de envases sostenibles a partir de las aguas residuales procedentes de la producción de aceite de oliva

La empresa IRIS, del Parc Mediterrani de la Tecnologia, lidera la investigación de un nuevo biopolímero para embalajes alimentarios sostenibles


Barcelona, 12 de junio de 2012.– El desarrollo de nuevos materiales con recetas sostenibles. Éste es el objetivo de la empresa tecnológica Innovació i Recerca Industrial i Sostenible SL (IRIS), quien lidera un ambicioso proyecto internacional que busca soluciones para la generación de envases sostenibles a partir de las aguas residuales procedentes de la producción de aceite de oliva.

Castelldefels, Barcelona fue el escenario de un ambicioso proyecto internacional de I+D, del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea. Las trece empresas y entidades participantes al proyecto, procedentes de Europa y Suramérica, llevaron a cabo varias sesiones técnicas para definir las fases de trabajo, los objetivos y las responsabilidades de los participantes del consorcio. 

La empresa IRIS, dedicada a I+D+i, destaca como coordinadora de una investigación que se dirige a encontrar soluciones sostenibles para el embalaje alimentario a partir de las aguas residuales procedentes del proceso de obtención de aceite de oliva. La investigación, que prevé obtener resultados en 2015, cuenta con otras dos empresas españolas a parte de IRIS: Técnicas para la fijación del Carbono SL (FCTecnics), de Sant Adrià de Besos; y La Grana, de Sant Vicenç de Castellet dedicada a la alimentación ecológica. 

Además de las tres españolas, también participan: las italianas Antico Frantoio Toscano, Archa e INSTM; Organic Waste Systems, de Bélgica; Cosmetic, de Grecia; Incerplast, de Romania; las mejicanas CICESE y Empacadora y Olivarera San Javier; CONICET-INTEMA, de Argentina; y Sellopack, de Colombia.

Problemática que pide soluciones
Actualmente la producción de aceite de oliva genera más de 30 billones de litros de aguas residuales a nivel mundial. Europa es el principal productor de aceite de oliva, estando España en la cabecera con el 46% de la producción mundial, por delante de Italia, con el 18% y Grecia, con el 12%, según datos de la organización que promueve su producción, el International Olive Council. A pesar de los beneficios saludables e indiscutibles del aceite de oliva por sus valores nutricionales, el oro líquido tiene su lado menos agradable en las técnicas de producción, que conllevan un impacto negativo sobre el medioambiente, principalmente como consecuencia de los residuos generados.

Ante esta realidad, la apuesta de Oli-PHA es clara: aportar una solución sostenible a la problemática medioambiental de la industria del aceite de oliva, partiendo del principio de dar valor a los desechos, transformándolos en nuevos materiales de uso, con nuevas funcionalidades. La investigación que lidera IRIS supone la aplicación de los últimos avances en bioplásticos, biotecnología y tecnologías del envase.

La empresa de I+D IRIS y sus colaboradores, pues, han identificado el potencial del residuo como fuente para la producción de un nuevo biopolímero utilizando microalgas. Según estudios del proyecto, con tan solo el 10% de las aguas residuales producidas anualmente a nivel mundial, se estima que se podrían producir hasta 2.300 toneladas de bio-poliésteres –conocidos también como polihidroxialcanoato o “PHA”– cumpliendo así con la amplia demanda actual de material para la producción de envases sostenibles.

Reducción de costes e impacto medioambiental
IRIS coordinará el proyecto Oli-PHA, cuyo consorcio consta de un total de trece empresas y entidades de Europa y Suramérica, entre ellos universidades, pymes y grandes empresas de la industria de la producción de aceite de oliva, del plástico y del embalaje. Además, en relación al proceso del biopolímero, IRIS junto con FCTecnics diseñará los bioreactores que permitirán el cultivo de algas y que optimizarán su rendimiento, con la evidente reducción del coste del plástico y de su impacto mediambiental. Según la Dra. Elodie Bugnicourt, líder del área de ecomateriales de IRIS, “esta innovación tendrá efectos tangibles en el mercado, facilitando el acceso al biopolímero por parte de las industrias del embalaje y de la alimentación”.

IRIS también estudiará el aprovechamiento de otros componentes de estas aguas residuales, en especial los antioxidantes, cuyos efectos incrementarán la vida útil de los alimentos. La validación del uso del nuevo material a nivel industrial irá a cargo de IRIS, junto con empresas de cosmética y de alimentación como La Grana.

La revalorización de los residuos
IRIS como empresa catalana dedicada a I+D e ingeniería avanzada, tiene como misión el desarrollo e investigación de materiales sostenibles como soluciones para el futuro. La directora de IRIS, Oonagh Mc Nerney lo tiene claro: “Proyectos como Oli-PHA representan la innovación inteligente: valorizamos residuos para generar compuestos de valor que sustituyen a los materiales procedentes del petróleo. Un futuro sostenible depende claramente de avances en esta dirección”. Añade: “Oli-PHA es una clara muestra del interés de IRIS por conciliar la industria con el medio ambiente”. A pesar del actual clima de incertidumbre, la apuesta rigurosa por la innovación tangible y la inversión continuada está conduciendo a esta empresa joven y en constante crecimiento hacia el liderazgo en la revalorización industrial.

La reunión de lanzamiento del proyecto se celebró los días 11 y 12 de junio
en IRIS, Castelldefels (Barcelona)
IRIS - España
12 Junio 2012


Comentario personal: Excelente iniciativa de la empresa investigadora española IRIS dirigida a usar rentablemente las aguas residuales que actualmente se botan al desagüe. Hago notar que dentro de los participantes están empresas argentinas, mejicanas y colombianas. Y las peruanas? Bien, gracias.
Nos llenamos la boca diciendo que estamos exportando aceite de oliva, que este es de muy alta calidad. Sin embargo, aparentemente no estamos al tanto de la investigación reciente alrededor de este producto. Bueno, espero que los involucrados que lean este articulo, se pongan en acción. Mas vale tarde que nunca.

14 de marzo de 2012

A medida que disminuye el "factor asco", las aguas residuales tratadas fluyen de los caños

SAN DIEGO - Casi escondida en las colinas del norte, el agua de la planta piloto de tratamiento aquí no parece un presagio de la revolución. Nos costó $ 13 millones, usa tecnologías establecidas desde hace tiempo y produce un millón de galones por día.
Sin embargo, la sola existencia de la planta es un triunfo sobre uno de los problemas más difíciles que enfrentan los administradores del agua de la nación: si producen agua limpia para beber de las aguas residuales, el factor asco impedirá que la gente la acepte?

Donald Miralle for The New York Times
El agua purificada fluye de un caño en una planta 
de tratamiento en San Diego. La ciudad, la cual 
una vez rechazo el enfoque  el frente de la 
oposición publica esta ahora usando agua
  residual tratada.

Con el cambio climático amenazando con reducir los suministros de agua en el suroeste de rápido crecimiento, más ciudades están considerando el potencial del agua regenerada. Un nuevo informe de la Academia Nacional de Ciencias, dijo que si las comunidades costeras utilizan procedimientos avanzados de tratamiento de efluentes que actualmente se envían al mar, se podría aumentar la cantidad de agua disponible municipal hasta en un 27 por ciento.

El éxito de San Diego, 12 años después de que su ayuntamiento retrocediera del concepto de desagüe al caño, ofrece un modelo para otros distritos teniendo en cuenta la reutilización de aguas residuales.

Durante la mayoría de las cuatro décadas a partir de 1970, el árido oeste era la región de más rápido crecimiento en el país, la población de Nevada se quintuplicó en ese periodo, mientras que Arizona casi se cuadruplicó. El continuo crecimiento demográfico, no igualado por el crecimiento en la capacidad de almacenamiento de agua, hace de esto una "nueva era en la gestión del agua en EUA", dijo el informe del grupo científico.

"Las presiones sobre los suministros de agua están cambiando prácticamente todos los aspectos de la práctica municipal de agua, industrial y agrícola", dijo ella.
En 1998, una rama de la Academia Nacional de Ciencias, el National Research Council, publicó un estudio que descubrió que la suplementación de los cursos de agua o embalses con el agua, un proceso conocido como la reutilización potable indirecta, era aceptable, aunque sólo como último recurso. Ahora, la aceptación de las aguas regeneradas para el consumo se está extendiendo, aunque lentamente.

Canalizar el agua regenerada en los suministros de agua se está considerando en una variedad de comunidades como Miami y Denver (las cuales han experimentado con la tecnología), así como en los municipios devastados por la sequía en Texas como en Big Spring. La pequeña ciudad vacacional de montaña de Cloudcroft, NM, mezcla el agua recuperada con agua de pozo local. En el norte de Virginia, el agua regenerada ha desembocado en el embalse de Occoquan durante tres décadas.

Sin embargo, sólo una décima parte del 1 por ciento de las aguas residuales municipales a nivel nacional se recicla en los suministros locales en el 2010. Sólo un puñado de sistemas reponen sus reservas o cuencas de aguas subterráneas con aguas residuales tratadas.

El más grande está en el Condado de Orange, California, a unos 100 kilómetros al norte de San Diego, donde un sistema de cuatro años de antigüedad, vuelve a llenar la cuenca de agua subterránea con 70 millones de galones de aguas residuales tratadas al día, alrededor del 20 por ciento del contenido del acuífero. Otros sitios incluyen El Paso y en algunas áreas alrededor de Los Ángeles.

Edmund Archuleta, el presidente de El Paso Water Utilities, dijo en una entrevista que su ciudad recicla todas sus aguas residuales. La mayor parte se utiliza para cosas como las instalaciones industriales de refrigeración o regar campos de juego, dijo, pero "se ha aceptado que estamos recargando un poco de esta agua en el acuífero" y en el Río Grande.

A nivel mundial, el mayor centro poblacional en adoptar la tecnología es Singapur, el hogar de cinco millones de personas. Las autoridades dicen que aproximadamente el 15 por ciento de su agua proviene de aguas residuales tratadas, comercializada como "NEWater.". La mayoría se usa para irrigación o manufactura; y algo para beber.

La tecnología original de reciclaje de aguas residuales se desarrolló en la década de 1950 - involucrando la desinfección química, el tratamiento de filtración de carbono o ambos - y está en uso en la Estación Espacial Internacional. La mayor parte del agua reciclada se utiliza en los jardines o campos de golf, en fábricas o como una barrera subterránea contra la intrusión de agua de mar.

La última iteración, en uso en el Condado de Orange, es un proceso de tres etapas que implica un menor número de productos químicos y más filtrado.

En primer lugar, las aguas residuales son filtradas a través de cadena de microfibras con orificios más pequeños que las bacterias y protozoos. Luego se pasa a través de ósmosis inversa, un proceso intensivo de energía forzando el agua a través de las membranas de plástico que eliminan la mayoría de las moléculas que no son agua. Finalmente, se dosifica con peróxido de hidrógeno y se expone a luz ultravioleta, un proceso de doble desinfección. El resultado es más o menos equivalente al agua destilada, dicen los funcionarios del Condado de Orange.

Después de recorrer la planta de US $ 481 millones en el Condado de Orange, a los visitantes se les ofrece un vaso de agua. ¿Es seguro? El nuevo análisis de la Academia Nacional sugiere que el riesgo de la reutilización potable "no parece ser más elevada, y puede ser varios órdenes de magnitud menor" que cualquier riesgo del tratamiento convencional. Actualmente no hay normas nacionales para los procesos de reutilización de agua, sólo para la calidad del agua potable.

Por supuesto, el proceso de tratamiento es mucho más caro que aprovechar el agua subterránea local - en el sur de California, cerca del 60 por ciento más, y en El Paso, cerca de cuatro veces mas. Sin embargo, para ser sostenibles, las aguas subterráneas se debe utilizar con moderación. El agua recuperada del Condado de Orange cuesta 1,80 dólares/ mil galones de agua, cuando las subvenciones regionales se incluyen. Esto es similar a lo que paga para importar ya sea agua del Río Colorado o el agua del norte de California. Sin el beneficio de los subsidios, el costo de agua reciclada era sólo el 14 por ciento menos que el agua desalinizada, que los expertos dicen que requiere de 3 a 10 veces mas de energía.

El obstáculo más grande para la aceptación del público puede ser psicológico. Carol Nemeroff, un psicólogo de la Universidad del Sur de Maine, dijo que la noción de aguas residuales tratadas "enlaza con el concepto intuitivo de contagio" y contaminación. Para superar esto, dijo, una ciudad debe "desenganchar el agua corriente de su historia." Eso resultó ser el caso en 1998 en San Diego, cuando la iniciativa del departamento de agua fue ridiculizada como "desagüe al caño" durante una ruda campaña del municipio. Los miembros del Consejo se negaron a permitir la discusión adicional de la misma.

Un sondeo de 2004 encargado por la Autoridad de Agua del Condado de San Diego, encontró que el 63 por ciento de los encuestados se opuso a la reutilización. A continuación, el departamento de agua comenzó a llegar a los clientes con grupos de discusión y reuniones públicas. Los miembros de la Surfrider Foundation, un grupo ambientalista, recordó a los residentes que casi todas las plantas de aguas residuales municipales practican la reutilización del agua de todas formas, ya que las aguas residuales vertidas tratadas son reutilizadas mas adelante.

"No es desagüe al caño. Es desagüe a tratamiento, tratamiento, tratamiento y después al caño ", dijo Belinda Smith, una voluntaria de Surfrider.

La escasez de agua y el racionamiento, sin embargo, hizo más para cambiar las actitudes. La precipitación anual de San Diego alcanza para alrededor del 15 por ciento de sus necesidades, y los administradores de la ciudad de agua estaban preocupados por las sequias que afectaron a California, y que podrían tener problemas para importar agua.

En 2009, el tercer año de una grave sequía, el alcalde Jerry Sanders, se reunió con ejecutivos de la industria de biotecnología quienes le dijeron que la escasez de agua plantea una amenaza para sus negocios. "Estaban hablando de alejarse de San Diego", dijo.

Así que el alcalde en silencio cambio de bando, y el Ayuntamiento se alineo. "Si la ciencia está detrás de usted y usted puede probar eso, creo que la gente está dispuesta a escuchar", dijo Sanders en una entrevista. "El público está preocupado por la escasez."

Marsi Steirer, el director adjunto de la agencia de servicio público de San Diego, dijo que ahora estima que en 2020 más o menos, las aguas residuales recicladas podrían ser responsables de un 7 por ciento del total de la reserva principal de la ciudad.

Algunas personas estan aun desanimadas. Virginia Soderberg, 91, presidente del Club de Jardinería de Convair en San Diego, ha llamado al agua regenerada "el fin del mundo. Yo ni siquiera quiero que mi gato la tome. "

Pero una encuesta de 2011 hecha por la agencia mostró que la oposición local a la reutilización se había reducido a 25 por ciento.

El cambio de opinión encontró la voz en la página editorial de The San Diego Union-Tribune, un antiguo oponente, en un editorial titulado "El factor asco: Supérenlo."

Ese sentimiento fue expresado en un dibujo animado en un blog de la radio pública de California que representa a un perro con la nariz metida en un inodoro.
La leyenda? "Diez millones de perros no pueden estar equivocados."


FELICITY BARRINGER - The New York Times
February 9, 2012

Comentario personal: La escasez de agua esta golpeando a Norteamérica, especialmente a los estados del oeste. Esto ha obligado a los municipios y a los ciudadanos a bajar la cabeza y dejar a un lado el argumento de que el agua tratada es asquerosa. 
Es momento de que los gobernantes peruanos tomen nota de esta situación y se curen en salud. Las aguas residuales de la costa no deben ir al mar, sino que deben tratarse y recircularse. De esta forma se podrá absorber el aumento de consumo relacionado con la industrialización, agroindustria, la construccion de edificios de viviendas. Asimismo, esto evitara también quitarle el agua, mediante desvío de curso de ríos y lagunas, a las ciudades serranas, que también derecho a manejar su desarrollo basado en el uso apropiado de su agua.