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7 de noviembre de 2016
Biobeauty, primer envase activo y compostable para la cosmética natural
Un consorcio de empresas y centros de investigación, liderado por Itene (Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística), ha desarrollado un innovador envase biodegradable y activo para cremas cosméticas naturales que logra alargar su fecha de caducidad hasta un año y medio. El material ha sido presentado en la última edición de la feria K en Alemania, la cita mundial del sector plástico.
En la actualidad, existen envases con materiales compostables como el PLA (ácido poliláctico) que permiten una vida útil media de 6 meses. Biobeauty mejora las propiedades barrera y antioxidantes del PLA convencional, que junto a la incorporación de las sustancias activas al material de envase permite alcanzar al producto una vida útil de 18 meses.El nuevo envase está compuesto por PLA (material biodegradable) reforzado con nanomateriales, e incorpora también un agente activo natural con propiedades antioxidantes.
Así, da solución a la creciente industria de cosmética natural y orgánica, que buscaba un envase también realizado con materiales renovables, que pudiera contener este producto sin perder durabilidad de sus cremas.
Pero, además, este envase cumple la norma europea de compostabilidad EN 13432, lo que significa que puede convertirse en nutriente para el suelo (compost). Además de ayudar a reducir la erosión y absorción de agua y nutrientes, por parte de las plantas.
En este sentido, María Jordá, investigadora de Itene y coordinadora del proyecto indica que “con el fin de evitar la oxidación de las cremas naturales que contienen estos productos, se han utilizado dos tecnologías. Por un lado, un envase activo con un antioxidante natural que ha logrado las propiedades antioxidantes para las cremas y, por otra parte, un bionanocompuesto cuya base es el ácido poliláctico, PLA, procedente también de una fuente natural con el que se consigue mejorar las propiedades barrera, y en conjunto alargar la vida útil del cosmético”.
Por su parte, desde Miniland Group, Germán Sempere considera que la participación en BioBeauty “ha sido una buena experiencia, ya que hemos estado en contacto con compañías de diferentes países y hemos aprendido mucho en este proceso. Además, creemos que es una oportunidad para nosotros porque hemos logrado un magnifico material para poder ofrecer a nuestros clientes”.
Mientras, desde la compañía cosmética Alissi Bronte, Mariano Pérez afirma que Biobeauty contribuirá de forma muy positiva “porque nos permite usar el mejor envase orgánico natural que va en la línea de nuestra filosofía de empresa de no utilizar aceites minerales, parabenos, petróleo ni derivados químicos”, comentó. “En cambio, nos permite utilizar ingredientes naturales que son buenos para las personas, su salud y también para el planeta”.
Desde la empresa cosmética Alan Coar, Alfonso Copoví añade que es una ventaja “no tener que utilizar antioxidantes en la elaboración de los productos” ya que Biobeauty los incorpora en el propio envase, comenta.
BioBeauty es un proyecto financiado por la Unión Europea a través del 7º Programa Marco de I+D+i que ha contado con representantes de cinco países europeos: España, Escocia, Eslovenia, Países Bajos y Francia.
Más información en www.biobeautyproject.eu
Interempresas
07 Noviembre 2016
14 de julio de 2013
El envase farmacéutico
El envase de los productos farmacéuticos es el encargado de conservar la estabilidad y calidad de los medicamentos, así como, de protegerlos contra las falsificaciones. El envase debe garantizar que no ha sido manipulado, presentando dificultades para ser abiertos por niños con el objetivo de evitar accidentes, entre otras funciones.
Barrera a factores externos
Desde el punto de vista técnico, el envase debe garantizar la protección del medicamento de factores externos como la luz, temperatura, etc, que pueden causar la degradación del medicamento. Causas comunes de degradación de medicamentos son: exposición a la luz, perdida de disolventes, exposición a gases reactivos (oxígeno) absorción de vapor de agua, y contaminación microbiológica.
El empleo de materiales opacos, con buenas propiedades barrera al vapor de agua y al oxígeno, y envases adecuadamente sellados e íntegros permiten evitar la degradación de los medicamentos. Por esta razón, es habitual encontrar materiales multicapa compuestos por distintos materiales que proporcionan las propiedades barrera deseadas, incluyendo muchos de ellos una lámina de aluminio.
Envases activos
Otra vía de garantizar la protección de agentes como el vapor de agua o el oxígeno es el empleo de los denominados envases activos. Se trata de envases que interaccionan con el producto o el entorno permitiendo una adecuada conservación del producto o alargando su vida útil.
Las aplicaciones de envase activo empleadas en el sector farmacéutico se basan principalmente en la interacción del envase o material de envase con el entorno, es decir con el oxígeno o el vapor de agua presente en el interior del envase o que llega a través del envase desde el entorno.
Anti-falsificación de medicamentos
La Organización Mundial de la Salud calcula que los medicamentos falsificados representan más del 10% del mercado farmacéutico mundial, sin contar con cifras muy precisas. Si bien esta práctica existe en todas las regiones, los países en desarrollo son los que se llevan la peor parte, pues, según se estima, el 25% de los medicamentos que se consumen en ellos han sido falsificados. Se considera que en determinados países ese porcentaje alcanza hasta un 50% [1].
El comercio de estos productos es más generalizado en los países donde el control y la aplicación de la reglamentación farmacéutica son deficientes, la oferta de medicamentos esenciales es escasa o irregular, los mercados no están reglamentados y los precios no son asequibles. No obstante, a medida que se perfeccionan los métodos de falsificación, aumenta la presencia de esos productos incluso en mercados que cuentan con controles más estrictos [2].
El envase puede actuar como herramienta para luchar con la falsificación de medicamentos. Dispositivos ópticos y sistemas de trazabilidad (códigos de lectura óptica o por radiofrecuencia) son algunas de las herramientas que permiten garantizar la procedencia de los medicamentos desde el envase.
Los envases con propiedades ópticas están diseñados para que el usuario pueda identificar fácil y rápidamente la autenticidad del producto. El dispositivo anti-falsificación puede ser integrado directamente en el envase del producto, como por ejemplo un holograma en la caja de cartón, o en un embalaje secundario como un precinto de seguridad. Es necesario tener especial cuidado en que dichos dispositivos no puedan ser extraídos del envase, para evitar la posible reutilización del dispositivo de seguridad en productos falsos.
Entre los dispositivos con propiedades ópticas más utilizados se encuentran los hologramas, que son imágenes que incorporan algún efecto para introducir la sensación de profundidad 3D en el envase. Los hologramas son cada vez más asequibles, lo que significa que pueden convertirse en elementos de seguridad menos efectivos.
Otros dispositivos ópticamente variables pueden ser más eficaces, como por ejemplo transiciones de color o de imagen según el ángulo de visión, etc. También pueden utilizarse gráficos de seguridad que sean difíciles de reproducir, como gráficos de alta calidad o estampados en relieve, etc.
Sistemas de trazabilidad
Además, los dispositivos de seguridad para la industria farmacéutica incluyen los sistemas que garantizan la trazabilidad. La principal función de estos sistemas es proporcionar las ventajas de la identificación y localización del producto durante el transporte, distribución y almacenamiento.
Por otro lado, también aumentan la dificultad de que el producto pueda ser falsificado, pues estos dispositivos permiten identificar cada unidad y por tanto proporcionan cierta seguridad anti-falsificación. Algunos de los principales sistemas de trazabilidad utilizados por la industria farmacéutica son el uso de la serialización, el uso de códigos de lectura óptica y el etiquetado RFID.
La serialización consiste en introducir números únicos y aparentemente aleatorios en los envases. Estos números son generados por complejos algoritmos que pueden ser identificados por un sistema informático. De este modo, sin el conocimiento del algoritmo no se puede identificar correctamente el producto. También, el uso del código de lectura óptica, especialmente el código 2D “Data Matrix”, permite introducir no solo un número de identificación, sino también cualquier información deseada en un producto.
Esta información queda codificada en forma de un código en blanco y negro que se lee rápidamente aplicando un lector directamente sobre el código. Por último, la tecnología de identificación por radio frecuencia (RFID) introduce algunas ventajas como la automatización y rapidez en la lectura de la información.
Tienen básicamente los mismos usos que el código “Data Matrix”, pero la introducción y extracción de la información en la etiqueta puede realizarse a distancia, sin que sea necesaria una línea de contacto directa, lo que produce un enorme aumento de la velocidad de lectura y facilidad de uso.
Garantía de inviolabilidad y adaptado para ancianos
Por otra parte, el envase debe proteger al paciente actuando como indicador de la integridad del envase. Por ello, se diseñan envases con dispositivos “tamper-evidence” que revelan inequívocamente si ya han sido abiertos como las anillas de garantía en los cierres de las botellas de jarabe, o tarros de pastillas. Otro aspecto importante para garantizar la protección del paciente son los envases o cierres a prueba de niños (“child –proof”) con objeto de evitar que los niños pudieran sufrir algún tipo de intoxicación por la ingesta de medicamentos accidental. El envase o cierre es diseñado de modo que dificulta el acceso al medicamento de los niños.
No obstante, es importante tener en cuenta que mientras los envases y cierres a prueba de niños protegen a los niños de la intoxicación por medicamentos, suponen un problema para las personas mayores. De ahí, la necesidad de diseñar envases y cierres “child-resistant” y “senior friendly” (CR/SF) que sea significativamente difícil abrirlos por niños pero que puedan ser abiertos por adultos en un tiempo razonable.
Envases inteligentes
Las tecnologías de transporte de datos anteriormente mencionadas, además han permitido dar respuesta a las exigencias de los consumidores o pacientes. Cada vez se exige más información adicional en el envase, o facilidades para la toma de las dosis y tratamientos, etc. Como respuesta a estas exigencias han surgido los denominados envases inteligentes que aportan información sobre el producto al paciente.
Un ejemplo de envase inteligente sería un envase con códigos 2D Data Matrix impresos sobre cajas plegables, etiquetas o blísters. Los consumidores que deseen comprobar la autenticidad del producto u obtener información adicional, pueden conseguirla a través de sus teléfonos inteligentes. Fotografiando el código de seguridad, el software de verificación descargado en el teléfono informa inmediatamente si el patrón aleatorio coincide con la matriz de datos.
El envase de los productos farmacéuticos es el encargado de conservar la estabilidad y calidad de los medicamentos, así como, de protegerlos contra las falsificaciones. Todo ello sin olvidar que el envase debe garantizar que no ha sido manipulado, presentando dificultades para ser abiertos por niños con el objetivo de evitar accidentes, entre otras funciones.
Barrera a factores externos
Desde el punto de vista técnico, el envase debe garantizar la protección del medicamento de factores externos como la luz, temperatura, etc, que pueden causar la degradación del medicamento. Causas comunes de degradación de medicamentos son: exposición a la luz, perdida de disolventes, exposición a gases reactivos (oxígeno) absorción de vapor de agua, y contaminación microbiológica.
El empleo de materiales opacos, con buenas propiedades barrera al vapor de agua y al oxígeno, y envases adecuadamente sellados e íntegros permiten evitar la degradación de los medicamentos. Por esta razón, es habitual encontrar materiales multicapa compuestos por distintos materiales que proporcionan las propiedades barrera deseadas, incluyendo muchos de ellos una lámina de aluminio.
Envases activos
Otra vía de garantizar la protección de agentes como el vapor de agua o el oxígeno es el empleo de los denominados envases activos. Se trata de envases que interaccionan con el producto o el entorno permitiendo una adecuada conservación del producto o alargando su vida útil.
Las aplicaciones de envase activo empleadas en el sector farmacéutico se basan principalmente en la interacción del envase o material de envase con el entorno, es decir con el oxígeno o el vapor de agua presente en el interior del envase o que llega a través del envase desde el entorno.
Anti-falsificación de medicamentos
La Organización Mundial de la Salud calcula que los medicamentos falsificados representan más del 10% del mercado farmacéutico mundial, sin contar con cifras muy precisas. Si bien esta práctica existe en todas las regiones, los países en desarrollo son los que se llevan la peor parte, pues, según se estima, el 25% de los medicamentos que se consumen en ellos han sido falsificados. Se considera que en determinados países ese porcentaje alcanza hasta un 50% [1].
El comercio de estos productos es más generalizado en los países donde el control y la aplicación de la reglamentación farmacéutica son deficientes, la oferta de medicamentos esenciales es escasa o irregular, los mercados no están reglamentados y los precios no son asequibles. No obstante, a medida que se perfeccionan los métodos de falsificación, aumenta la presencia de esos productos incluso en mercados que cuentan con controles más estrictos [2].
El envase puede actuar como herramienta para luchar con la falsificación de medicamentos. Dispositivos ópticos y sistemas de trazabilidad (códigos de lectura óptica o por radiofrecuencia) son algunas de las herramientas que permiten garantizar la procedencia de los medicamentos desde el envase.
Los envases con propiedades ópticas están diseñados para que el usuario pueda identificar fácil y rápidamente la autenticidad del producto. El dispositivo anti-falsificación puede ser integrado directamente en el envase del producto, como por ejemplo un holograma en la caja de cartón, o en un embalaje secundario como un precinto de seguridad. Es necesario tener especial cuidado en que dichos dispositivos no puedan ser extraídos del envase, para evitar la posible reutilización del dispositivo de seguridad en productos falsos.
Entre los dispositivos con propiedades ópticas más utilizados se encuentran los hologramas, que son imágenes que incorporan algún efecto para introducir la sensación de profundidad 3D en el envase. Los hologramas son cada vez más asequibles, lo que significa que pueden convertirse en elementos de seguridad menos efectivos.
Otros dispositivos ópticamente variables pueden ser más eficaces, como por ejemplo transiciones de color o de imagen según el ángulo de visión, etc. También pueden utilizarse gráficos de seguridad que sean difíciles de reproducir, como gráficos de alta calidad o estampados en relieve, etc.
Sistemas de trazabilidad
Además, los dispositivos de seguridad para la industria farmacéutica incluyen los sistemas que garantizan la trazabilidad. La principal función de estos sistemas es proporcionar las ventajas de la identificación y localización del producto durante el transporte, distribución y almacenamiento.
Por otro lado, también aumentan la dificultad de que el producto pueda ser falsificado, pues estos dispositivos permiten identificar cada unidad y por tanto proporcionan cierta seguridad anti-falsificación. Algunos de los principales sistemas de trazabilidad utilizados por la industria farmacéutica son el uso de la serialización, el uso de códigos de lectura óptica y el etiquetado RFID.
La serialización consiste en introducir números únicos y aparentemente aleatorios en los envases. Estos números son generados por complejos algoritmos que pueden ser identificados por un sistema informático. De este modo, sin el conocimiento del algoritmo no se puede identificar correctamente el producto. También, el uso del código de lectura óptica, especialmente el código 2D “Data Matrix”, permite introducir no solo un número de identificación, sino también cualquier información deseada en un producto.
Esta información queda codificada en forma de un código en blanco y negro que se lee rápidamente aplicando un lector directamente sobre el código. Por último, la tecnología de identificación por radio frecuencia (RFID) introduce algunas ventajas como la automatización y rapidez en la lectura de la información.
Tienen básicamente los mismos usos que el código “Data Matrix”, pero la introducción y extracción de la información en la etiqueta puede realizarse a distancia, sin que sea necesaria una línea de contacto directa, lo que produce un enorme aumento de la velocidad de lectura y facilidad de uso.
Garantía de inviolabilidad y adaptado para ancianos
Por otra parte, el envase debe proteger al paciente actuando como indicador de la integridad del envase. Por ello, se diseñan envases con dispositivos “tamper-evidence” que revelan inequívocamente si ya han sido abiertos como las anillas de garantía en los cierres de las botellas de jarabe, o tarros de pastillas. Otro aspecto importante para garantizar la protección del paciente son los envases o cierres a prueba de niños (“child –proof”) con objeto de evitar que los niños pudieran sufrir algún tipo de intoxicación por la ingesta de medicamentos accidental. El envase o cierre es diseñado de modo que dificulta el acceso al medicamento de los niños.
No obstante, es importante tener en cuenta que mientras los envases y cierres a prueba de niños protegen a los niños de la intoxicación por medicamentos, suponen un problema para las personas mayores. De ahí, la necesidad de diseñar envases y cierres “child-resistant” y “senior friendly” (CR/SF) que sea significativamente difícil abrirlos por niños pero que puedan ser abiertos por adultos en un tiempo razonable.
Envases inteligentes
Las tecnologías de transporte de datos anteriormente mencionadas, además han permitido dar respuesta a las exigencias de los consumidores o pacientes. Cada vez se exige más información adicional en el envase, o facilidades para la toma de las dosis y tratamientos, etc. Como respuesta a estas exigencias han surgido los denominados envases inteligentes que aportan información sobre el producto al paciente.
Un ejemplo de envase inteligente sería un envase con códigos 2D Data Matrix impresos sobre cajas plegables, etiquetas o blísters. Los consumidores que deseen comprobar la autenticidad del producto u obtener información adicional, pueden conseguirla a través de sus teléfonos inteligentes. Fotografiando el código de seguridad, el software de verificación descargado en el teléfono informa inmediatamente si el patrón aleatorio coincide con la matriz de datos.
| Ejemplo de imagen de codificación de datos en 2D. |
La tecnología RFID incorporada en los envases sería otro ejemplo de envase inteligente. Si bien, se trata de una tecnología muy empleada para la identificación y localización de mercancías y productos durante el ciclo de distribución no está tan implantada en producto final.
Entre las principales causas de esta falta de implantación cabría destacar el coste económico. Sin embargo, recientes avances en el campo de la electrónica impresa podrían proporcionar etiquetas de coste considerablemente más reducido.
Los últimos desarrollos de envases inteligentes tienen propiedades para incorporar información respondiendo a preguntas clave, emitiendo algún sonido o luz indicadora, así como la posibilidad de enviar mensajes de texto a los pacientes para indicar el momento de la toma.
Sostenibilidad
La sociedad actual esta ampliamente concienciada de la necesidad de conservar el medio ambiente frente a todas las agresiones a las que se somete el entorno. Los envases suponen uno de los puntos de actuación prioritarios en las carteras de medidas medioambientales de todos los órganos legislativos, y el sector del envase farmacéutico no se encuentra ajeno a esta problemática.
En este sentido, los laboratorios farmacéuticos trabajan en la prevención de residuos de envase a través del ecodiseño. Se trata de diseño orientado hacia la obtención de una mejora medioambiental, y está siendo abordado desde el sector del envase farmacéutico desde diferentes estrategias, siendo la más común la mejora de la relación entre la cantidad de medicamento envasada y la cantidad de material de envase utilizada.
Algunas empresas están optando por la sustitución de un material de envase pesado como el vidrio por uno más ligero como el polietilentereftalato (PET) para productos como jarabes. Destacar que dicho cambio únicamente puede llevarse a cabo siempre que los requisitos de protección del medicamento sean cubiertos por el nuevo envase.
El empleo de envases biodegradables, que ya es una realidad en otros sectores como el de gran consumo, son soluciones de envase alejadas del mercado farmacéutico a corto y medio plazo. La principal razón de que no se empleen biopolímeros en el sector farmacéutico es que las propiedades mecánicas o barrera de los mismos no permitirían garantizar la protección de los medicamentos.
No obstante, las últimas investigaciones y desarrollos de nuevos materiales de envase están encaminados a mejorar las propiedades en los biopolímeros mediante el empleo de nanotecnología. Probablemente, en el futuro los avances en la ciencia de materiales y en la nanotecnología permitirán el empleo de biopolímeros como materiales de envase también en la industria farmacéutica garantizando la protección de los medicamentos.
El envase en el entorno económico actual.
Por último, destacar que la industria farmacéutica en España está viviendo un proceso de transformación y reconversión que requiere una rápida adaptación por parte de los laboratorios para garantizar su permanencia a medio plazo.
Las últimas medidas de contención del gasto farmacéutico puestas en marcha por le Gobierno desde 2010 ha supuesto que las compañías farmacéuticas centren sus esfuerzos principalmente en la búsqueda de nuevas alianzas y vías de crecimiento de su volumen de negocio a través de la internacionalización y/o entrada en nuevos segmentos de negocio.
El último Real Decreto Ley 16/2012 de reformas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) que, además de incorporar la reforma del copago farmacéutico, también incluye la des-financiación de medicamentos con “menor valor terapéutico” y la obligación de que los laboratorios farmacéuticos modifiquen los envases de las medicinas para ajustarlos a la duración de los tratamientos.
El objetivo, es que los pacientes accedan a la dosis de medicamentos justa para su tratamiento, igualmente, en los tratamientos crónicos, se debería trabajar con envases de formatos más grandes. A día de hoy, ya se han definido una serie de medicamentos que se verán afectados por estas medidas. No obstante, es tarea de los laboratorios farmacéuticos adecuar los envases a las dosis y tratamientos, teniendo en cuenta la complejidad que esto implica, puesto que las dosis y tratamientos varían en función del paciente.
Conclusiones
Para finalizar, el mercado del envase farmacéutico supone un atractivo mercado por su volumen de crecimiento, no obstante, se trata de un mercado muy exigente en cuanto a normativa con el fin último de garantizar la seguridad de los pacientes.
Las últimas innovaciones en packaging van dirigidas principalmente, a mejorar el nivel de protección del paciente desde el punto de vista de garantía de conservación del medicamento, facilidad de apertura para ancianos y resistente para niños, dispositivos antifalsificación, etc.
No obstante, se han identificado nuevos desarrollos en el campo de las tecnologías de la información y comunicación que facilitan información al paciente recordando el momento de la toma. Así como, la sustitución de materiales de envase más pesados por otros más ligeros y el rediseño de referencias a partir de criterios de sostenibilidad.
Sin embargo, en el futuro cabría esperar mayor demanda de medicinas biotecnológicas lo cual implicará que se empleen envases con mejores prestaciones que los actuales y que garanticen la adecuada protección de este tipo de medicamentos.
Además, a largo plazo se prevé que los medicamentos sean personalizados con desarrollos a medida según la genética de cada individuo, lo cual también supondrá nuevos retos para el envase.
Por otra parte, atendiendo a criterios medioambientales y económicos tales como la escasez de recursos fósiles y la contaminación que generan los mismos, cabría esperar envases 100% biodegradables con prestaciones adecuadas para contener medicamentos.
[1] Organización Mundial de la Salud, 2006, ‘WHO and partners accelerate fight against counterfeit medicines’.
[2] Organización Mundial de la Salud, 2006, ‘Medicamentos falsificados’, Nota descriptiva nº 275 (revisada)
Autor: Laura Valle,técnico del Departamento de Inteligencia Competitiva y Estratégica del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene).
Entre las principales causas de esta falta de implantación cabría destacar el coste económico. Sin embargo, recientes avances en el campo de la electrónica impresa podrían proporcionar etiquetas de coste considerablemente más reducido.
| Etiqueta RFID. |
Sostenibilidad
La sociedad actual esta ampliamente concienciada de la necesidad de conservar el medio ambiente frente a todas las agresiones a las que se somete el entorno. Los envases suponen uno de los puntos de actuación prioritarios en las carteras de medidas medioambientales de todos los órganos legislativos, y el sector del envase farmacéutico no se encuentra ajeno a esta problemática.
En este sentido, los laboratorios farmacéuticos trabajan en la prevención de residuos de envase a través del ecodiseño. Se trata de diseño orientado hacia la obtención de una mejora medioambiental, y está siendo abordado desde el sector del envase farmacéutico desde diferentes estrategias, siendo la más común la mejora de la relación entre la cantidad de medicamento envasada y la cantidad de material de envase utilizada.
Algunas empresas están optando por la sustitución de un material de envase pesado como el vidrio por uno más ligero como el polietilentereftalato (PET) para productos como jarabes. Destacar que dicho cambio únicamente puede llevarse a cabo siempre que los requisitos de protección del medicamento sean cubiertos por el nuevo envase.
El empleo de envases biodegradables, que ya es una realidad en otros sectores como el de gran consumo, son soluciones de envase alejadas del mercado farmacéutico a corto y medio plazo. La principal razón de que no se empleen biopolímeros en el sector farmacéutico es que las propiedades mecánicas o barrera de los mismos no permitirían garantizar la protección de los medicamentos.
No obstante, las últimas investigaciones y desarrollos de nuevos materiales de envase están encaminados a mejorar las propiedades en los biopolímeros mediante el empleo de nanotecnología. Probablemente, en el futuro los avances en la ciencia de materiales y en la nanotecnología permitirán el empleo de biopolímeros como materiales de envase también en la industria farmacéutica garantizando la protección de los medicamentos.
El envase en el entorno económico actual.
Por último, destacar que la industria farmacéutica en España está viviendo un proceso de transformación y reconversión que requiere una rápida adaptación por parte de los laboratorios para garantizar su permanencia a medio plazo.
Las últimas medidas de contención del gasto farmacéutico puestas en marcha por le Gobierno desde 2010 ha supuesto que las compañías farmacéuticas centren sus esfuerzos principalmente en la búsqueda de nuevas alianzas y vías de crecimiento de su volumen de negocio a través de la internacionalización y/o entrada en nuevos segmentos de negocio.
El último Real Decreto Ley 16/2012 de reformas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) que, además de incorporar la reforma del copago farmacéutico, también incluye la des-financiación de medicamentos con “menor valor terapéutico” y la obligación de que los laboratorios farmacéuticos modifiquen los envases de las medicinas para ajustarlos a la duración de los tratamientos.
El objetivo, es que los pacientes accedan a la dosis de medicamentos justa para su tratamiento, igualmente, en los tratamientos crónicos, se debería trabajar con envases de formatos más grandes. A día de hoy, ya se han definido una serie de medicamentos que se verán afectados por estas medidas. No obstante, es tarea de los laboratorios farmacéuticos adecuar los envases a las dosis y tratamientos, teniendo en cuenta la complejidad que esto implica, puesto que las dosis y tratamientos varían en función del paciente.
Conclusiones
Para finalizar, el mercado del envase farmacéutico supone un atractivo mercado por su volumen de crecimiento, no obstante, se trata de un mercado muy exigente en cuanto a normativa con el fin último de garantizar la seguridad de los pacientes.
Las últimas innovaciones en packaging van dirigidas principalmente, a mejorar el nivel de protección del paciente desde el punto de vista de garantía de conservación del medicamento, facilidad de apertura para ancianos y resistente para niños, dispositivos antifalsificación, etc.
No obstante, se han identificado nuevos desarrollos en el campo de las tecnologías de la información y comunicación que facilitan información al paciente recordando el momento de la toma. Así como, la sustitución de materiales de envase más pesados por otros más ligeros y el rediseño de referencias a partir de criterios de sostenibilidad.
Sin embargo, en el futuro cabría esperar mayor demanda de medicinas biotecnológicas lo cual implicará que se empleen envases con mejores prestaciones que los actuales y que garanticen la adecuada protección de este tipo de medicamentos.
Además, a largo plazo se prevé que los medicamentos sean personalizados con desarrollos a medida según la genética de cada individuo, lo cual también supondrá nuevos retos para el envase.
Por otra parte, atendiendo a criterios medioambientales y económicos tales como la escasez de recursos fósiles y la contaminación que generan los mismos, cabría esperar envases 100% biodegradables con prestaciones adecuadas para contener medicamentos.
[2] Organización Mundial de la Salud, 2006, ‘Medicamentos falsificados’, Nota descriptiva nº 275 (revisada)
Autor: Laura Valle,técnico del Departamento de Inteligencia Competitiva y Estratégica del Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene).
25 Junio 2013
Etiquetas:
adaptado para ancianos,
códigos 2D,
envase farmacéutico,
envases activos,
envases biodegradables,
envases inteligentes,
protección contra adulteración y falsificación,
RFID,
sostenibilidad,
trazabilidad
22 de febrero de 2013
Nanocontainers, un proyecto de varios Centros Fedit que desarrolla envases activos con propiedades barrera y bactericida
Los Centros Tecnológicos ITC-AICE (Instituto de Tecnología Cerámica), Aidico (Construcción) e Itene (Embalaje) trabajan en el desarrollo de nanocápsulas inorgánicas basadas en una estructura de zeolita en cuyo interior se alojan sustancias activas, tales como bactericidas o protectores contra la corrosión.
El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) coordina el proyecto Nanocontainers. Junto a Itene (Embalaje) y Aidico (Construcción) ha trabajado para unir su experiencia y tecnología en el desarrollo de nanocápsulas en el desarrollo de este proyecto. Lo que se pretende en esta iniciativa conjunta es crear nanocápsulas inorgánicas basadas en una estructura de zeolita en cuyo interior se alojen sustancias activas que se liberen de forma progresiva y aporten propiedades anticorrosivas, bactericidas y/o barrera a los materiales que las incorporan.
Mediante el uso de dichas nanocápsulas, se pretende aumentar la vida útil en servicio y la eficiencia de los productos que los contengan, pudiendo controlar la liberación de la sustancia activa en función de los parámetros externos. Otro de los objetivos es mejorar el estado de los materiales al reducir los procesos de degradación y pérdida de propiedades.
El resultado son envases activos con propiedades barrera y/o bactericida, o en el caso de la construcción y cerámica con funciones protectoras contra la corrosión, etcétera. Concretamente, la aportación del ITC a Nanocontainers ha consistido en el desarrollo de esmaltes cerámicos con nanocápsulas de compuestos bactericidas. Se formularon esmaltes cerámicos con distintas proporciones de nanocontainers con la sustancia activa incorporada. Posteriormente, los productos cerámicos fueron sometidos a procesos de mono cocción normales de la industria cerámica, entre 1.100 y 1.200 °C.
Los ensayos de actividad antibacteriana, realizados bajo la Norma JIS Z 2801, mostraron una notable actividad antimicrobiana.
El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) coordina el proyecto Nanocontainers. Junto a Itene (Embalaje) y Aidico (Construcción) ha trabajado para unir su experiencia y tecnología en el desarrollo de nanocápsulas en el desarrollo de este proyecto. Lo que se pretende en esta iniciativa conjunta es crear nanocápsulas inorgánicas basadas en una estructura de zeolita en cuyo interior se alojen sustancias activas que se liberen de forma progresiva y aporten propiedades anticorrosivas, bactericidas y/o barrera a los materiales que las incorporan.
Mediante el uso de dichas nanocápsulas, se pretende aumentar la vida útil en servicio y la eficiencia de los productos que los contengan, pudiendo controlar la liberación de la sustancia activa en función de los parámetros externos. Otro de los objetivos es mejorar el estado de los materiales al reducir los procesos de degradación y pérdida de propiedades.
El resultado son envases activos con propiedades barrera y/o bactericida, o en el caso de la construcción y cerámica con funciones protectoras contra la corrosión, etcétera. Concretamente, la aportación del ITC a Nanocontainers ha consistido en el desarrollo de esmaltes cerámicos con nanocápsulas de compuestos bactericidas. Se formularon esmaltes cerámicos con distintas proporciones de nanocontainers con la sustancia activa incorporada. Posteriormente, los productos cerámicos fueron sometidos a procesos de mono cocción normales de la industria cerámica, entre 1.100 y 1.200 °C.
Los ensayos de actividad antibacteriana, realizados bajo la Norma JIS Z 2801, mostraron una notable actividad antimicrobiana.
Envase y Embalaje - Interempresas
17 Febrero 2013
Etiquetas:
Aidico,
anticorrosiva,
bactericidas,
envases activos,
España,
ITC,
Itene,
nanocápsulas orgánicas,
nanocontenedores,
propiedades de barrera
29 de diciembre de 2012
Nuevos materiales y sustancias para envases activos que mejoran la conservación de los alimentos
Los envases activos son aquéllos capaces de interaccionar con el producto para mejorar su vida útil y aportar así mayores garantías de calidad y seguridad alimentaria, una cuestión que preocupa cada vez más a consumidores e industria alimentaria. En este sentido, AIMPLAS y ainia, en el marco de la alianza entre ambos centros,estudian nuevas sustancias y materiales que presenten una actividad funcional que puedan ser aplicadas a los sistemas de envasado activo de los alimentos.
En definitiva, se trata de identificar estas sustancias activas y materiales poliméricos y en qué condiciones de uso y transformación se han de utilizar para mejorar la vida útil de los alimentos perecederos. Así, se minimizan las pérdidas derivadas del deterioro de los alimentos gracias a una mejor conservación y mayor durabilidad.
El proyecto, bajo el nombre de NOVOVASE, profundiza en el conocimiento de los mecanismos que ocurren en la interacción entre estas sustancias activas y el alimento. Para ello, se están estudiando estos componentes que actúan sobre la oxidación y el crecimiento microbiológico del alimento envasado, principales causas de su deterioro.
A través de este proyecto, se están analizando los materiales que protegen al alimento de los agentes adversos (oxígeno, humedad, luz, microorganismos), por una parte, y también se están identificando los polímeros portadores (compuestos) de sustancias funcionales conefectos beneficiosos sobre el alimento así como los recubrimientos comestibles depositados directamente sobre el propio alimento.
Para que una sustancia sea considerada como funcional, se tendrá que demostrar su actividad sobre el propio alimento en estudios de simulaciones y su actividad antimicrobiana sobre cultivos de microorganismos aislados.
Envases activos, una apuesta de futuro
Los envases activos son sistemas de envasado que desempeñan una función específica adicional a la de constituir una barrera física entre el producto que contienen y el exterior, pasan a ejercer un papel activo en el mantenimiento o incluso mejora de la calidad del alimento envasado. Entre sus características, se destaca su capacidad para alargar la vida útil del alimento envasado, aumentando la duración del producto. Además, mantienen las propiedades sensoriales y nutricionales del alimento y contribuyen a la facilidad de uso y comodidad de utilización por parte del consumidor.
El proyecto NOVOVASE, dentro del Programa de proyectos en colaboración en I+D+i promovido por el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana (IMPIVA), ha sido cofinanciado por los Fondos FEDER, dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2007-2013.
21 de diciembre de 2012 En definitiva, se trata de identificar estas sustancias activas y materiales poliméricos y en qué condiciones de uso y transformación se han de utilizar para mejorar la vida útil de los alimentos perecederos. Así, se minimizan las pérdidas derivadas del deterioro de los alimentos gracias a una mejor conservación y mayor durabilidad.
El proyecto, bajo el nombre de NOVOVASE, profundiza en el conocimiento de los mecanismos que ocurren en la interacción entre estas sustancias activas y el alimento. Para ello, se están estudiando estos componentes que actúan sobre la oxidación y el crecimiento microbiológico del alimento envasado, principales causas de su deterioro.
A través de este proyecto, se están analizando los materiales que protegen al alimento de los agentes adversos (oxígeno, humedad, luz, microorganismos), por una parte, y también se están identificando los polímeros portadores (compuestos) de sustancias funcionales conefectos beneficiosos sobre el alimento así como los recubrimientos comestibles depositados directamente sobre el propio alimento.
Para que una sustancia sea considerada como funcional, se tendrá que demostrar su actividad sobre el propio alimento en estudios de simulaciones y su actividad antimicrobiana sobre cultivos de microorganismos aislados.
Envases activos, una apuesta de futuro
Los envases activos son sistemas de envasado que desempeñan una función específica adicional a la de constituir una barrera física entre el producto que contienen y el exterior, pasan a ejercer un papel activo en el mantenimiento o incluso mejora de la calidad del alimento envasado. Entre sus características, se destaca su capacidad para alargar la vida útil del alimento envasado, aumentando la duración del producto. Además, mantienen las propiedades sensoriales y nutricionales del alimento y contribuyen a la facilidad de uso y comodidad de utilización por parte del consumidor.
El proyecto NOVOVASE, dentro del Programa de proyectos en colaboración en I+D+i promovido por el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana (IMPIVA), ha sido cofinanciado por los Fondos FEDER, dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2007-2013.
Notas de Prensa de ainia Calidad y Seguridad alimentaria
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27 de junio de 2012
El futuro del packaging en 10 tendencias
Se vislumbran cambios en el sector del packaging, algunos de estos incluyen: el respeto al medio ambiente en todas las fases del producto, el packaging como herramienta básica de marketing y el desarrollo de los envases inteligentes y activos.
Las 10 tendencias del packaging, que se presentaron en el marco de “Hispack, Salón Internacional del Embalaje”, son las siguientes:
1) Respeto al medioambiente en todas las fases del producto. El avance hacia el producto ecofriendly es, sin duda, la tendencia más repetida entre los expertos consultados. Pedro Melgarejo, investigador de AIMPLAS señala que se convertirán en habituales: “La reducción de materiales, el uso de los reciclados y la utilización de biopolímeros provenientes de fuentes naturales como la fécula de patata, o el almidón de maíz”.
Algunas grandes marcas ya los utilizan, como Coca-Cola, con su “plantbottle” parcialmente fabricada a base de plantas. Pero, más allá del material, el objetivo es reducir el impacto global, como explica el presidente del Club del Packaging, Luís Juncosa: “Mejorar la sustentabilidad total analizando todos los componentes (materiales y energías) necesarios para el proceso de fabricación y minimizar el efecto medioambiental al finalizar la vida del envase es imprescindible”.
2) El packaging, herramienta básica de marketing. La caída de la publicidad tradicional, el auge de las redes sociales y nuevas herramientas de comunicación online como los códigos QR, han convertido el pack en herramienta básica de marketing. Para Xavier Puche, de la agencia de branding Coleman CBX, la principal tendencia es “la interactividad creciente de los packs, a través de las nuevas tecnologías y las redes sociales, que permiten convertir la experiencia de compra en una experiencia de marca”. Otra necesidad del marketing, en un mercado cada vez más competitivo, es diferenciar nuestro producto en el lineal. Para ello, el pack es vital, según Lluís Morillas, CEO de una de las agencias líderes de branding: “Hay una nueva conciencia sobre el valor de los productos, y ahora es el momento de la sinceridad y la concreción. Cuando compras un producto que vale el doble que el de la distribución (marca blanca), el cliente quiere ver las diferencias”.
3) Envases inteligentes y activos. Durante 2012, la Unión Europea hará pública la lista de productos autorizados para producir el envase activo (que alargará la vida del producto) o el inteligente (que aportará más información al consumidor). José María Lagarón, vicepresidente de la Sociedad de Ingenieros del Plástico e investigador del CSIC, cree que estos envases, que cambiarán de color si el producto se está caducando, o emitirán partículas para conservar mejor la fruta fresca, estarán disponibles antes de un año. Y es que, a pesar de la crisis, apunta, “el costo de esta nueva tecnología se verá altamente compensado por la reducción de pérdidas que se conseguirá alargando la vida de los productos frescos”.
En el Instituto Tecnológico del Embalaje señalan que los envases inteligentes ya son una realidad, pero se están investigando en desarrollos de bajo costo para que su aplicación generalizada pueda llegar en el corto plazo.
4) Optimización: más eficiencia, menos costo. En plena crisis, el consumidor busca precios bajos y se impone la optimización de procesos y la reducción de costos. Ahí, logística y packaging pueden ser claves. Eduard Llobet, profesor de Esade y experto en logística, cree que “vamos hacia una cultura de consumo más reflexiva, y todas las empresas tendrán que asegurarse de hacer sólo lo que justifica su esfuerzo económico y el del cliente y ofrecerlo a precio razonable. Tanto en productos de bajo costo como en los más caros, será muy difícil que el mercado acepte precios que considera injustificados”. Aplicando las 3R (Reciclar, Reutilizar y Revalorizar) en el diseño del packaging, pueden conseguirse importantes ahorros, además de contribuir a la disminución de la huella de carbono de los productos y de su cadena logística asociada.
5) Reducción: menos es más. Fácil, simple y claro. Así será el pack que viene. Para Lluís Martínez Ribes, profesor de Márketing en Esade y experto en retail, “en el packaging aumentará la calidad de la expresión de la marca, y se expresará más por la vía implícita e intuitiva”. Otro experto en ventas y branding, David Espluga de Esplugas+Associates, defiende también la simplicidad como tendencia: “Todo será más simple, más conceptual, que el pack no te complique la vida, porque si no entiendes el producto… te vas a otro”. Los dos ejemplifican esta idea con una misma marca que cuida hasta el extremo su packaging: el gigante tecnológico Apple.
6) Innovación en cada fase de la cadena. Innovar, junto a internacionalizarse son, para el presidente del Club del Packaging, Luís Juncosa, “la mejor decisión para dar viabilidad futura a nuestras empresas”. La innovación se impone y puede empezar con nuevos materiales, como los biopolímeros (con las funciones del plástico pero de origen natural), mejores procesos más mecanizados o nuevas etiquetas, como las que incorporan tecnología RFID, con microelectrónica, para leer datos por ondas de radio sin necesidad de contacto.
7) Internacionalizarse para crecer. La globalización de los mercados sigue forzando cambios en toda la cadena de producción, también en la adaptación del envase (con packs multimercado), o el almacenaje y traslado del producto. Para Jaime Mira, director de la entidad líder en formación sobre logística (ICIL), “la exportación y venta en otros mercados y la puesta en marcha de nuevas áreas de negocio en, por ejemplo, los países BRIC (Brasil, Rusia, India, China o Sudáfrica) son factores que van a marcar el rumbo de las empresas durante los próximos años”. “Tenemos que ir pensando - añade - en que vamos a trabajar para estos y otros países a unos costes especiales, que en la práctica supondrán crear nuevos territorios logísticos más cercanos”.
8) Adaptación al e-commerce. El crecimiento sostenido del e-commerce en los últimos años también repercute en el packaging (nuevos envases especiales) y la logística (envíos personalizados con bajo coste). Pero si este mercado sigue creciendo en los próximos años, el sector, las tiendas online y el consumidor tendrán que hacer un esfuerzo de adaptación. Como experto en logística, Jaime Mira, director de la Fundación ICIL, advierte que “una vez haya pasado la crisis y las economías empiecen a reactivarse, el comercio electrónico experimentará un aumento importante y aparecerán los problemas asociados a, por ejemplo, la falta de infraestructuras o el pago por el uso de éstas, circunstancias que pueden llegar a ser un verdadero cuello de botella”.
9) Nuevos tamaños: el consumidor exige variedad. Cada vez más, el consumidor exige envases totalmente adaptados a sus necesidades. De ahí que veamos más envases de alimentación unipersonales (para singles), etc. La tendencia es la adaptación rápida al consumidor y eso, según el profesor Martínez Ribes (Esade), también puede significar la vuelta al granel: “Es una tendencia que crece en productos como el café, y donde el packaging pasa a ser el contenedor. El comprador quiere decidir según sus necesidades y su disponibilidad.”
10) Más colaboración para un mejor resultado. Las nuevas tecnologías también están facilitando a las empresas de packaging y logística la búsqueda de nuevas soluciones o proveedores y los puntos de encuentro, como los portales de contratación, intercambio o compra-venta. Para el profesor Llobet, de Esade, “el reto es organizar una cadena de suministro que ofrezca las máximas ventajas competitivas. Todos los fabricantes de productos y los suministradores de servicios de packaging o logística son eslabones de una misma cadena. El reto es asegurarse que su contribución a la competitividad del producto es la máxima, y eso es fruto de la capacidad de trabajar en colaboración.”
Enfasis Packaging
21 Junio2012
| El avance hacia el producto ecofriendly es la tendencia más repetida entre los expertos. |
1) Respeto al medioambiente en todas las fases del producto. El avance hacia el producto ecofriendly es, sin duda, la tendencia más repetida entre los expertos consultados. Pedro Melgarejo, investigador de AIMPLAS señala que se convertirán en habituales: “La reducción de materiales, el uso de los reciclados y la utilización de biopolímeros provenientes de fuentes naturales como la fécula de patata, o el almidón de maíz”.
Algunas grandes marcas ya los utilizan, como Coca-Cola, con su “plantbottle” parcialmente fabricada a base de plantas. Pero, más allá del material, el objetivo es reducir el impacto global, como explica el presidente del Club del Packaging, Luís Juncosa: “Mejorar la sustentabilidad total analizando todos los componentes (materiales y energías) necesarios para el proceso de fabricación y minimizar el efecto medioambiental al finalizar la vida del envase es imprescindible”.
2) El packaging, herramienta básica de marketing. La caída de la publicidad tradicional, el auge de las redes sociales y nuevas herramientas de comunicación online como los códigos QR, han convertido el pack en herramienta básica de marketing. Para Xavier Puche, de la agencia de branding Coleman CBX, la principal tendencia es “la interactividad creciente de los packs, a través de las nuevas tecnologías y las redes sociales, que permiten convertir la experiencia de compra en una experiencia de marca”. Otra necesidad del marketing, en un mercado cada vez más competitivo, es diferenciar nuestro producto en el lineal. Para ello, el pack es vital, según Lluís Morillas, CEO de una de las agencias líderes de branding: “Hay una nueva conciencia sobre el valor de los productos, y ahora es el momento de la sinceridad y la concreción. Cuando compras un producto que vale el doble que el de la distribución (marca blanca), el cliente quiere ver las diferencias”.
3) Envases inteligentes y activos. Durante 2012, la Unión Europea hará pública la lista de productos autorizados para producir el envase activo (que alargará la vida del producto) o el inteligente (que aportará más información al consumidor). José María Lagarón, vicepresidente de la Sociedad de Ingenieros del Plástico e investigador del CSIC, cree que estos envases, que cambiarán de color si el producto se está caducando, o emitirán partículas para conservar mejor la fruta fresca, estarán disponibles antes de un año. Y es que, a pesar de la crisis, apunta, “el costo de esta nueva tecnología se verá altamente compensado por la reducción de pérdidas que se conseguirá alargando la vida de los productos frescos”.
En el Instituto Tecnológico del Embalaje señalan que los envases inteligentes ya son una realidad, pero se están investigando en desarrollos de bajo costo para que su aplicación generalizada pueda llegar en el corto plazo.
4) Optimización: más eficiencia, menos costo. En plena crisis, el consumidor busca precios bajos y se impone la optimización de procesos y la reducción de costos. Ahí, logística y packaging pueden ser claves. Eduard Llobet, profesor de Esade y experto en logística, cree que “vamos hacia una cultura de consumo más reflexiva, y todas las empresas tendrán que asegurarse de hacer sólo lo que justifica su esfuerzo económico y el del cliente y ofrecerlo a precio razonable. Tanto en productos de bajo costo como en los más caros, será muy difícil que el mercado acepte precios que considera injustificados”. Aplicando las 3R (Reciclar, Reutilizar y Revalorizar) en el diseño del packaging, pueden conseguirse importantes ahorros, además de contribuir a la disminución de la huella de carbono de los productos y de su cadena logística asociada.
5) Reducción: menos es más. Fácil, simple y claro. Así será el pack que viene. Para Lluís Martínez Ribes, profesor de Márketing en Esade y experto en retail, “en el packaging aumentará la calidad de la expresión de la marca, y se expresará más por la vía implícita e intuitiva”. Otro experto en ventas y branding, David Espluga de Esplugas+Associates, defiende también la simplicidad como tendencia: “Todo será más simple, más conceptual, que el pack no te complique la vida, porque si no entiendes el producto… te vas a otro”. Los dos ejemplifican esta idea con una misma marca que cuida hasta el extremo su packaging: el gigante tecnológico Apple.
6) Innovación en cada fase de la cadena. Innovar, junto a internacionalizarse son, para el presidente del Club del Packaging, Luís Juncosa, “la mejor decisión para dar viabilidad futura a nuestras empresas”. La innovación se impone y puede empezar con nuevos materiales, como los biopolímeros (con las funciones del plástico pero de origen natural), mejores procesos más mecanizados o nuevas etiquetas, como las que incorporan tecnología RFID, con microelectrónica, para leer datos por ondas de radio sin necesidad de contacto.
7) Internacionalizarse para crecer. La globalización de los mercados sigue forzando cambios en toda la cadena de producción, también en la adaptación del envase (con packs multimercado), o el almacenaje y traslado del producto. Para Jaime Mira, director de la entidad líder en formación sobre logística (ICIL), “la exportación y venta en otros mercados y la puesta en marcha de nuevas áreas de negocio en, por ejemplo, los países BRIC (Brasil, Rusia, India, China o Sudáfrica) son factores que van a marcar el rumbo de las empresas durante los próximos años”. “Tenemos que ir pensando - añade - en que vamos a trabajar para estos y otros países a unos costes especiales, que en la práctica supondrán crear nuevos territorios logísticos más cercanos”.
8) Adaptación al e-commerce. El crecimiento sostenido del e-commerce en los últimos años también repercute en el packaging (nuevos envases especiales) y la logística (envíos personalizados con bajo coste). Pero si este mercado sigue creciendo en los próximos años, el sector, las tiendas online y el consumidor tendrán que hacer un esfuerzo de adaptación. Como experto en logística, Jaime Mira, director de la Fundación ICIL, advierte que “una vez haya pasado la crisis y las economías empiecen a reactivarse, el comercio electrónico experimentará un aumento importante y aparecerán los problemas asociados a, por ejemplo, la falta de infraestructuras o el pago por el uso de éstas, circunstancias que pueden llegar a ser un verdadero cuello de botella”.
9) Nuevos tamaños: el consumidor exige variedad. Cada vez más, el consumidor exige envases totalmente adaptados a sus necesidades. De ahí que veamos más envases de alimentación unipersonales (para singles), etc. La tendencia es la adaptación rápida al consumidor y eso, según el profesor Martínez Ribes (Esade), también puede significar la vuelta al granel: “Es una tendencia que crece en productos como el café, y donde el packaging pasa a ser el contenedor. El comprador quiere decidir según sus necesidades y su disponibilidad.”
10) Más colaboración para un mejor resultado. Las nuevas tecnologías también están facilitando a las empresas de packaging y logística la búsqueda de nuevas soluciones o proveedores y los puntos de encuentro, como los portales de contratación, intercambio o compra-venta. Para el profesor Llobet, de Esade, “el reto es organizar una cadena de suministro que ofrezca las máximas ventajas competitivas. Todos los fabricantes de productos y los suministradores de servicios de packaging o logística son eslabones de una misma cadena. El reto es asegurarse que su contribución a la competitividad del producto es la máxima, y eso es fruto de la capacidad de trabajar en colaboración.”
Enfasis Packaging
21 Junio2012
18 de mayo de 2012
Envases activos con aditivos naturales
Aimplas trabaja en un proyecto para alargar el tiempo de conservación de los alimentos
El desarrollo de nuevos envases y tecnologías de envasado para alimentos es una constante debido a las crecientes demandas de los consumidores de productos frescos o con tratamientos mínimos. Además, los cambios de estilo de vida han provocado una mayor demanda de productos fáciles de consumir y semielaborados, que además garanticen tiempos de conservación del alimento cada vez más largos. Los envases activos se presentan, desde hace unos años, como una solución a estos requerimientos.
El envase activo se puede definir como el sistema alimento/envase/entorno que actúa de forma coordinada para mantener o incluso mejorar la salubridad, las propiedades organolépticas y calidad del alimento envasado, aumentando así su vida útil (1). De este modo el envase juega un papel activo, dejando de ser un mero contenedor del alimento o una barrera física entre el alimento y el exterior. Para ello se debe incorporar al sistema el llamado agente o elemento activo, que jugará un papel fundamental durante la vida útil del alimento.
Los desarrollos en envases activos son bastante variados, permitiendo controlar los diferentes problemas de deterioro o alteración de la calidad de los alimentos, como son el control de la descomposición de gases en el interior del envase (oxígeno, dióxido de carbono, etileno…), regulación de la humedad, el control del proceso de oxidación, la eliminación de olores y de sustancias indeseables, o el control de la contaminación microbiológica (2). Además, también es posible dotar al alimento de determinados aromas o adicionar conservantes químicos mediante un sistema activo. En este sentido los sistemas de envase activo pueden clasificarse en absorbedores y en emisores. Los absorbedores eliminan sustancias no deseadas, como el oxígeno, el etileno, el exceso de humedad o determinados olores y sabores, mientras que los emisores liberan sustancias de interés como antioxidantes, antimicrobianos o determinados aromas, por medio de un proceso de migración controlada del aditivo.
En el envasado activo, podemos decir que existen básicamente dos mecanismos de actuación:
En este sentido son de gran interés los envases activos antimicrobianos y/o antioxidantes, ya que las principales causas de alteración de muchos alimentos son los microorganismos y los deterioros producidos por oxidación de sus componentes grasos, siendo las implicaciones económicas de gran importancia tanto para los fabricantes, como para distribuidores y consumidores.
La acción antimicrobiana
La acción antimicrobiana o antioxidante puede estar basada en la emisión de sustancias volátiles al espacio de cabeza del envase o en la migración del componente activo del material de envase al alimento, permitiendo una lenta liberación de la sustancia activa. Otra opción es la inmovilización química o física del agente activo en el material del envase, de forma que existe un contacto directo del alimento con la superficie del envase.
Se conoce el efecto antimicrobiano de un gran número de sustancias, como son los ácidos orgánicos débiles (acético, benzoico, sórbico, cítrico, …) y sus sales, enzimas (lisozyma, glucosa oxidasa), fungicidas sintéticos, metales (plata, cobre, zirconio) y extractos naturales de plantas (ajo, romero, tomillo, orégano…) (4 y 5) .
En el caso de los antioxidantes, los que están aprobados para alimentos se pueden clasificar del siguiente modo:
Dentro de este marco, es de especial interés la incorporación de aditivos activos naturales a los materiales plásticos que forman los envases, sustituyendo a los aditivos sintéticos y alargando la vida útil de los alimentos mediante la migración controlada del aditivo desde la matriz polimérica hacia el alimento.
Aplicaciones
Dentro de esta línea de investigación, Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) ha coordinado y participado, junto con otros seis centros de investigación, en el proyecto consorciado Natal ‘Desarrollo de envases activos con aditivos naturales obtenidos de residuos agroindustriales’, impulsado por Ceide@ (Alianza Estratégica y de Cooperación en Investigación en Envase y Embalaje para la comercialización de alimentos transformados) y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
El objetivo principal del proyecto ha sido la obtención de envases activos flexibles y films separadores de productos loncheados activos, con efecto antimicrobiano y/o antioxidante, a partir de aditivos naturales procedentes de subproductos de la industria del vino, del aceite y del tomate, así como de recursos marinos como algas, que son aplicables a un amplio rango de alimentos y procesos de conservación.
El proyecto, de dos años y medio de duración, ha contemplado tanto la extracción de los aditivos activos naturales como la incorporación de los mismos en los materiales plásticos durante el proceso de fabricación de films separadores y envases flexibles por extrusión. Se ha trabajado con extractos de uva, ajo, cebolla, tomate, pimiento, aceitunas y algas. En el proyecto se ha estudiado la efectividad de los nuevos films separadores y envases conteniendo los aditivos activos sobre una gran variedad de alimentos envasados como pescados, quesos, embutidos, carnes rojas, frutas y verduras.
El desarrollo de nuevos envases y tecnologías de envasado para alimentos es una constante debido a las crecientes demandas de los consumidores de productos frescos o con tratamientos mínimos. Además, los cambios de estilo de vida han provocado una mayor demanda de productos fáciles de consumir y semielaborados, que además garanticen tiempos de conservación del alimento cada vez más largos. Los envases activos se presentan, desde hace unos años, como una solución a estos requerimientos.
Galindo-Galiana, B., Departamento de Compounding, y Gonzalez-Leyba, R., Departamento de Extrusión de Aimplas
El envase activo se puede definir como el sistema alimento/envase/entorno que actúa de forma coordinada para mantener o incluso mejorar la salubridad, las propiedades organolépticas y calidad del alimento envasado, aumentando así su vida útil (1). De este modo el envase juega un papel activo, dejando de ser un mero contenedor del alimento o una barrera física entre el alimento y el exterior. Para ello se debe incorporar al sistema el llamado agente o elemento activo, que jugará un papel fundamental durante la vida útil del alimento.
Los desarrollos en envases activos son bastante variados, permitiendo controlar los diferentes problemas de deterioro o alteración de la calidad de los alimentos, como son el control de la descomposición de gases en el interior del envase (oxígeno, dióxido de carbono, etileno…), regulación de la humedad, el control del proceso de oxidación, la eliminación de olores y de sustancias indeseables, o el control de la contaminación microbiológica (2). Además, también es posible dotar al alimento de determinados aromas o adicionar conservantes químicos mediante un sistema activo. En este sentido los sistemas de envase activo pueden clasificarse en absorbedores y en emisores. Los absorbedores eliminan sustancias no deseadas, como el oxígeno, el etileno, el exceso de humedad o determinados olores y sabores, mientras que los emisores liberan sustancias de interés como antioxidantes, antimicrobianos o determinados aromas, por medio de un proceso de migración controlada del aditivo.
En el envasado activo, podemos decir que existen básicamente dos mecanismos de actuación:
- El primero consiste en la introducción del elemento activo en el interior del envase junto con el producto a envasar, siendo la forma más común la introducción de una bolsita, sobre o etiqueta, conteniendo dicho elemento (3).
- El segundo consiste en la incorporación del elemento activo en el propio material del envase, en forma de aditivo, liberándose después de forma controlada al alimento o absorbiendo, también de forma controlada, alguna sustancia indeseable presente en el interior del envase.
En este sentido son de gran interés los envases activos antimicrobianos y/o antioxidantes, ya que las principales causas de alteración de muchos alimentos son los microorganismos y los deterioros producidos por oxidación de sus componentes grasos, siendo las implicaciones económicas de gran importancia tanto para los fabricantes, como para distribuidores y consumidores.
La acción antimicrobiana o antioxidante puede estar basada en la emisión de sustancias volátiles al espacio de cabeza del envase o en la migración del componente activo del material de envase al alimento, permitiendo una lenta liberación de la sustancia activa. Otra opción es la inmovilización química o física del agente activo en el material del envase, de forma que existe un contacto directo del alimento con la superficie del envase.
Se conoce el efecto antimicrobiano de un gran número de sustancias, como son los ácidos orgánicos débiles (acético, benzoico, sórbico, cítrico, …) y sus sales, enzimas (lisozyma, glucosa oxidasa), fungicidas sintéticos, metales (plata, cobre, zirconio) y extractos naturales de plantas (ajo, romero, tomillo, orégano…) (4 y 5) .
En el caso de los antioxidantes, los que están aprobados para alimentos se pueden clasificar del siguiente modo:
- Extractos naturales, que son derivados de plantas, hierbas, especias y/o frutas. Los más conocidos son el romero, tomillo, orégano, canela, ciertos tipos de chiles y ajo. La mayoría de ellos están disponibles en forma de oleorresinas que se pueden incluir en las formulaciones para marinado de la carne fresca o productos mejorados.
- Fenólicos o antioxidantes sintéticos, que se emplean en muy pequeñas concentraciones y son restringidos por las regulaciones de cada país.
- Basados en vitaminas, siendo los más conocidos el ácido ascórbico, ácido cítrico (vitamina C) y tocoferoles (vitamina E).
Dentro de este marco, es de especial interés la incorporación de aditivos activos naturales a los materiales plásticos que forman los envases, sustituyendo a los aditivos sintéticos y alargando la vida útil de los alimentos mediante la migración controlada del aditivo desde la matriz polimérica hacia el alimento.
Aplicaciones
Dentro de esta línea de investigación, Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) ha coordinado y participado, junto con otros seis centros de investigación, en el proyecto consorciado Natal ‘Desarrollo de envases activos con aditivos naturales obtenidos de residuos agroindustriales’, impulsado por Ceide@ (Alianza Estratégica y de Cooperación en Investigación en Envase y Embalaje para la comercialización de alimentos transformados) y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
El objetivo principal del proyecto ha sido la obtención de envases activos flexibles y films separadores de productos loncheados activos, con efecto antimicrobiano y/o antioxidante, a partir de aditivos naturales procedentes de subproductos de la industria del vino, del aceite y del tomate, así como de recursos marinos como algas, que son aplicables a un amplio rango de alimentos y procesos de conservación.
El proyecto, de dos años y medio de duración, ha contemplado tanto la extracción de los aditivos activos naturales como la incorporación de los mismos en los materiales plásticos durante el proceso de fabricación de films separadores y envases flexibles por extrusión. Se ha trabajado con extractos de uva, ajo, cebolla, tomate, pimiento, aceitunas y algas. En el proyecto se ha estudiado la efectividad de los nuevos films separadores y envases conteniendo los aditivos activos sobre una gran variedad de alimentos envasados como pescados, quesos, embutidos, carnes rojas, frutas y verduras.
1. R. Catalá, R. Gavara. Nuevos envases. De la protección pasiva a la defensa activa de los alimentos envasados. Arbor. CLXVIII, 661, pp. 109-127, 2001.
2. A. López-Rubio, E. Almenar, P. Hernández-Muñoz, J. M. Lagarón, R. Catalá, R. Gavara. Overview of active polymer-based packaging technologies for food applications. Food Rev. Int. 20/4, 357-386, 2004.
3. M. L. Rooney. Overview of active food packaging, in Active Food Packaging. M. L Rooney Editor. Blakie Academic & Professional, Glasgow, Gran Bretaña, 1995.
4. D. S. Cha, M. S. Chinnan. Biopolymer-based antimicrobial packaging: a review. Crit. Rev. Food Sci. Nutr., 44, pp. 223-237, 2004.
5. J. H. Han. Antimicrobial packaging system, in Innovation in Food Packaging. J. H. Han editor, Elsevier Academia Press, Londres, Gran Bretaña, 2005.
2. A. López-Rubio, E. Almenar, P. Hernández-Muñoz, J. M. Lagarón, R. Catalá, R. Gavara. Overview of active polymer-based packaging technologies for food applications. Food Rev. Int. 20/4, 357-386, 2004.
3. M. L. Rooney. Overview of active food packaging, in Active Food Packaging. M. L Rooney Editor. Blakie Academic & Professional, Glasgow, Gran Bretaña, 1995.
4. D. S. Cha, M. S. Chinnan. Biopolymer-based antimicrobial packaging: a review. Crit. Rev. Food Sci. Nutr., 44, pp. 223-237, 2004.
5. J. H. Han. Antimicrobial packaging system, in Innovation in Food Packaging. J. H. Han editor, Elsevier Academia Press, Londres, Gran Bretaña, 2005.
16 de mayo de 2012
El envase que viene
Las tendencias en diseño de packaging parecen claras: más interactividad, más diferenciación, más innovación, más funcionalidad, más materiales ecológicos. Hay que aportar un plus y no olvidar que el 70% de las decisiones de compra positivas las tomamos tras el contacto visual con un pack en el punto de venta.
Para los expertos en marca (branding) David Esplugas y Xavier Puche, la gran tendencia es la interactividad. “Si tengo internet, el pack me conecta (linka) a todo un mundo sólo con un código QR, el paquete es realmente el protagonista”, afirma Esplugas. Y es que Internet y las redes sociales han transformado, según Puche, la experiencia de compra: “Las marcas, y por tanto sus empaques (packs), no sólo hablan, sino que cuentan historias, hechos relevantes para el consumidor y, sobretodo, también escuchan”.
Pero hay otros cambios que aportan un plus al pack en beneficio de la marca. Xavier Puche apuesta por la consolidación de la tendencia amistosa con el ambiente (ecofriendly): “El rol del compromiso con el medio ambiente será obligatoria (un must) para todas las empresas como filosofía corporativa, y eso se traslada a la política de packaging”.
Otra tendencia clara, según el profesor Martínez-Ribes, es la mejora de la funcionalidad: “En el diseño, habrá que enlazar 5 momentos: tienda, transporte, ordenación, uso y programación de reposición”. Y junto a la funcionalidad, la apuesta por la simplicidad y la facilidad de uso son tendencias evidentes, con claros ejemplos como Apple, donde incluso el desembalar un móbil o un portátil es una auténtica experiencia de marca.
Enric Batlle, gerente de la agencia de branding Batllegroup, cree que lo simple sobrevivirá: “El consumidor está expuesto a un gran número de impactos de marcas, pero los productos ganadores serán los más fáciles de entender y que ofrezcan con claridad algo relevante y diferente”.
Pero la gran revolución, en los próximos años, provendrá no sólo del diseño sino de la innovación en funcionalidades y materiales. Los packs inteligentes llegarán a nuestras neveras con films que cambiarán de color si el producto ya no es fresco, packaging que absorberá el oxígeno para que la lechuga dure más; o envases que liberarán conservantes para mantener el producto en las mejores condiciones. En definitiva, se trata de innovar, aportar valor, diferenciarse y sobrevivir.
Fira Barcelona
15 Mayo 2012
Nota: El articulo ha sido editado para usar también términos equivalentes del idioma español y hacerlo mas entendible para los usuarios latinoamericanos.
Para los expertos en marca (branding) David Esplugas y Xavier Puche, la gran tendencia es la interactividad. “Si tengo internet, el pack me conecta (linka) a todo un mundo sólo con un código QR, el paquete es realmente el protagonista”, afirma Esplugas. Y es que Internet y las redes sociales han transformado, según Puche, la experiencia de compra: “Las marcas, y por tanto sus empaques (packs), no sólo hablan, sino que cuentan historias, hechos relevantes para el consumidor y, sobretodo, también escuchan”.
Pero hay otros cambios que aportan un plus al pack en beneficio de la marca. Xavier Puche apuesta por la consolidación de la tendencia amistosa con el ambiente (ecofriendly): “El rol del compromiso con el medio ambiente será obligatoria (un must) para todas las empresas como filosofía corporativa, y eso se traslada a la política de packaging”.
Otra tendencia clara, según el profesor Martínez-Ribes, es la mejora de la funcionalidad: “En el diseño, habrá que enlazar 5 momentos: tienda, transporte, ordenación, uso y programación de reposición”. Y junto a la funcionalidad, la apuesta por la simplicidad y la facilidad de uso son tendencias evidentes, con claros ejemplos como Apple, donde incluso el desembalar un móbil o un portátil es una auténtica experiencia de marca.
Enric Batlle, gerente de la agencia de branding Batllegroup, cree que lo simple sobrevivirá: “El consumidor está expuesto a un gran número de impactos de marcas, pero los productos ganadores serán los más fáciles de entender y que ofrezcan con claridad algo relevante y diferente”.
Pero la gran revolución, en los próximos años, provendrá no sólo del diseño sino de la innovación en funcionalidades y materiales. Los packs inteligentes llegarán a nuestras neveras con films que cambiarán de color si el producto ya no es fresco, packaging que absorberá el oxígeno para que la lechuga dure más; o envases que liberarán conservantes para mantener el producto en las mejores condiciones. En definitiva, se trata de innovar, aportar valor, diferenciarse y sobrevivir.
Fira Barcelona
15 Mayo 2012
Nota: El articulo ha sido editado para usar también términos equivalentes del idioma español y hacerlo mas entendible para los usuarios latinoamericanos.
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envases inteligentes,
envases interactuantes,
envases sostenibles
18 de marzo de 2012
Tecnalia desarrollará envases activos para quesos, bollos y pasteles
Tecnalia desarrollará un nuevo sistema de protección activo para quesos procesados y productos de bollería-pastelería mediante la búsqueda y selección de compuestos fungicidas naturales y el estudio de su posterior aplicación en los alimentos mencionados.
Tanto los envases activos como los recubrimientos comestibles aplicados sobre la superficie del producto permiten una migración controlada en el tiempo de ciertos aditivos que puedan ser beneficiosos para el alimento. Además, según el material utilizado para su fabricación, posibilitan regular la transferencia de gases al producto, tales como oxígeno, y permiten controlar también la humedad. Todos estos factores pueden contribuir a una mejora en la conservación de los alimentos seleccionados por la disminución del crecimiento de hongos.
De este modo, se prolongará la vida útil y la calidad de estos productos, además de crear nuevas vías de negocio de alto contenido tecnológico, alto valor añadido y la promoción de la innovación en el sector alimentario y plástico.
Junto a Tecnalia participan el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) y el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) y las empresas NOVAPAN S.L., INDUSTRIAS LÁCTEAS ASTURIANAS S.A. y GENERAL DE MANIPULADOS PLÁSTICOS S.A.
13 de marzo de 2012
Elhuyar Fundazioa
3 de mayo de 2011
Los secuestradores de oxigeno mantienen fresco a Greenseas
Packaging Connections - 03 Mayo 2011
4 de enero de 2011
Envases y etiquetas alargan la vida de los productos gracias a polímeros de impronta molecular
30 de diciembre de 2010
El proyecto Mipfood, liderado por la empresa Mahou-San Miguel y coordinado a nivel técnico por Gaiker-IK4, estudia cómo elaborar ‘envases activos’ y ‘etiquetas inteligentes’ que aumenten y garanticen la vida útil y la calidad de los productos envasados. Entre los materiales que se prevé utilizar están los polímeros de impronta molecular (MIP), que actúan como atrapadores de los agentes que causan el deterioro de los alimentos y bebidas.
Estos MIP serán incorporados a los envases y etiquetas convirtiéndolos en activos e inteligentes respectivamente. El proyecto tiene un presupuesto de 5,4 millones de euros y está financiado por elMinisterio de Ciencia e Innovación a través de subvenciones y créditos. La investigación comenzó el pasado mes de junio y está previsto que termine en 2014.
El objetivo es desarrollar sistemas de control de la calidad de los alimentos y bebidas en tiempo real antes de su envasado, evaluando parámetros ‘bióticos’ (bacterias y hongos que se desarrollarán a lo largo de la vida útil del alimento, antibióticos, hormonas), ‘abióticos’ (metales pesados, pesticidas) y ‘moléculas indicadoras de frescura’ (histamina).
También se quiere fabricar etiquetas inteligentes basadas en MIP que se incorporan a la etiqueta. Cuando el MIP detecta y/o atrapa el agente nocivo emite una señal fluorescente, que permite retirar el producto. Otro de los objetivos es desarrollar envases activos fabricados a base de polímeros a los que se incorporarán MIP que permiten detectar y/o atrapar los agentes nocivos y además ponen en marcha un mecanismo de actuación que libera sustancias activas (como por ejemplo un antioxidante natural que protegerá el alimento contra el deterioro)
Además de Mahou-San Miguel y Gaiker-IK4, en el proyecto participan entidades y empresas como la Universidad de Santiago de Compostela, Feiraco, Amcor, Pescaldía, Inkoa, Irta, Nutreco y la Universidad Complutense de Madrid.
25 de abril de 2010
¿Qué reglamentos hay para los envases activos?
Para una total seguridad alimentaria
16 de marzo de 2010
Sin duda, el desarrollo de envases activos e inteligentes es actualmente una de las líneas de investigación de mayor desarrollo y la esperanza de las empresas de alimentación de poder aumentar la vida útil de sus productos. Veamos cuáles son sus limitaciones legales.
Sergio Gimenez, responsable de la Línea de Negocio de Envase de Aimplas
Es cierto que el concepto de envase activo e inteligente, como un envase que interacciona con el alimento o el espacio de cabeza de este (el volumen no ocupado en un envase hermético), provoca de entrada ciertas dudas sobre la seguridad alimentaria de estos envases.
No obstante, la filosofía de estos tipos de envasado se encontraba ya en las prácticas de manejo de comestibles de algunas poblaciones indígenas de países cálidos, las cuales recubrían determinados productos tradicionales con ciertas hojas. De este modo conseguían que el ‘envase’, en este caso las hojas, aportaran enzimas y otros compuestos como agentes microbianos que, además de mejorar las propiedades organolépticas del producto, prolongaban el tiempo de conservación.
En la actualidad, existen otros tipos de envasado, donde el envase interacciona de forma significativa con el alimento, por ejemplo un botijo para agua o los procesos de envejecimiento del vino o el cava en las barricas de madera.
En la actualidad, existen otros tipos de envasado, donde el envase interacciona de forma significativa con el alimento, por ejemplo un botijo para agua o los procesos de envejecimiento del vino o el cava en las barricas de madera.
En Australia y Japón el desarrollo de estos envases comenzó a desarrollarse en la década de los ochenta, sin embargo, en Europa y Estados Unidos, aunque sin duda han llegado al mercado algunos productos de este tipo, su utilización está más extendida en la cadena de distribución que en la venta al detalle.
Existen otros tipos de envasado donde el envase interacciona de forma significativa con el alimento, por ejemplo un botijo para agua o los procesos de envejecimiento del vino o el cava en las barricas de madera.
Foto: Chris Quinnell-Brock
Foto: Chris Quinnell-Brock
Particularmente en Europa ha habido un gran retraso debido a las siguientes razones:
- Restricciones legislativas (sistemas activos e inteligentes no incluidos en las listas positivas, la migración total máxima permitida es de 60 mg/kg y esto es, en ocasiones, incompatible con el objetivo de los elementos activos e inteligentes).
- Falta de conocimiento sobre la aceptación del consumidor, la eficacia de los sistemas y el impacto económico y medioambiental.
En 2004 entró en vigor un nuevo reglamento comunitario que regula los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con los alimentos, el Reglamento CE 1935/2004
La legislación inicial, que estaba establecida en el Reglamento (CE) 89/109/CEE, establecía como principio básico que cualquier material u objeto destinado a entrar en contacto directo o indirecto con los alimentos ha de ser lo suficientemente inerte como para evitar que se transfieran sustancias a los alimentos que puedan poner en peligro la salud humana, ocasionar una modificación inaceptable de la composición de los productos alimenticios o una alteración de sus características organolépticas. Este reglamento no contemplaba el uso de sustancias activas e inteligentes por lo que dejaba poco margen a la innovación tecnológica del envasado e impedía que nuevos tipos de materiales y objetos pudieran incorporarse a estos.
Envase inteligente con indicador de frescura.
No obstante, a primeros de diciembre de 2004 entró en vigor un nuevo reglamento comunitario que regula los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con los alimentos, el Reglamento CE 1935/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de octubre de 2004, sobre los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos y que derogaba el Reglamento 89/109/CEE.
Este reglamento mantiene los principios básicos del anterior pero incluye de manera específica los materiales activos e inteligentes de forma que ha permitido que la innovación tecnológica en el envasado alimentario tenga su referencia legal, permitiendo cierta interacción entre alimento y envase.
Sobre los aspectos generales que marca el Reglamento 89/109/CEE destacan los siguientes:
- Se incluyen en el campo de aplicación los materiales activos e inteligentes.
- Se definen los materiales activos e inteligentes.
- Los materiales y objetos activos en contacto con alimentos están diseñados para incorporar deliberadamente componentes “activos” destinados a pasar a los alimentos o a absorber sustancias de los mismos.
- No se consideran envases activos, desde el punto de vista de ésta legislación, los materiales y objetos se utilizan tradicionalmente para transmitir sus ingredientes naturales a tipos concretos de alimentos durante el proceso de fabricación, como los barriles de madera.
- Los materiales y objetos activos en contacto con alimentos pueden modificar la composición o las propiedades organolépticas de los alimentos, pero únicamente si estas modificaciones cumplen las disposiciones comunitarias aplicables a los alimentos.
- Hay que facilitar a los usuarios un etiquetado y una información adecuados que les ayuden a utilizar de manera segura y correcta los materiales y objetos activos en cumplimiento de la legislación alimentaria, en particular las disposiciones relativas al etiquetado de los alimentos.
- Los materiales y objetos activos e inteligentes en contacto con alimentos no deben alterar la composición o las propiedades organolépticas de los alimentos ni dar una información sobre el estado de los alimentos que pueda inducir a error a los consumidores. Por ejemplo, los materiales y objetos activos en contacto con alimentos no deben liberar o absorber substancias como aldehídos o aminas con objeto de disimular un deterioro incipiente de los alimentos. Este tipo de cambios, que pueden distorsionar los signos de deterioro e inducir a error al consumidor, no deben estar permitidos.
- De manera similar, los materiales y objetos activos en contacto con alimentos que modifican el color de éstos de tal modo que dan una información errónea sobre su estado, pueden inducir a error al consumidor, por lo que tampoco deben estar permitidos.
- Los materiales activos e inteligentes deben tener medidas específicas aplicables.
El Reglamento 1935/2004 son las disposiciones generales obligatorias para todo tipo de materiales. Este reglamento exige la necesidad de medidas especificas para los diferentes sectores, entre ellos para los materiales activos e inteligentes.
Según esto, el pasado año se publicó el Reglamento (CE) 450/2009, que marca las exigencias que deben cumplir los materiales y objetos activos e inteligentes destinados a entrar en contacto con los alimentos. En concreto se establecen requisitos específicos para la comercialización en el mercado comunitario de estos productos.
Según esto, el pasado año se publicó el Reglamento (CE) 450/2009, que marca las exigencias que deben cumplir los materiales y objetos activos e inteligentes destinados a entrar en contacto con los alimentos. En concreto se establecen requisitos específicos para la comercialización en el mercado comunitario de estos productos.
El Reglamento (CE) 450/2009 define como envase activo aquel destinado a prolongar la vida útil o a mantener o mejorar el estado de los alimentos envasados
En el reglamento se define como envase activo aquel destinado a prolongar la vida útil o a mantener o mejorar el estado de los alimentos envasados. Los envases activos deben estar diseñados para incorporar intencionadamente componentes que liberan o absorben sustancias del alimento envasado o en su entorno. El otro tipo de envases que se encuentra dentro del ámbito de aplicación del presente reglamento, son los denominados inteligentes, los cuales son definidos como aquellos que controlan el estado del alimento envasado o de su entorno.
Los envases activos deben estar diseñados para incorporar intencionadamente componentes que liberan o absorben sustancias del alimento envasado o en su entorno.
Las novedades que incorpora el nuevo reglamento son tales como la futura creación de una lista comunitaria de sustancias autorizadas. Esta lista contendrá todas las sustancias que se pueden incorporar a cualquier sistema activo.
Las condiciones iniciales que tiene que cumplir una sustancia para ser incluida en la lista comunitaria son:
Las condiciones iniciales que tiene que cumplir una sustancia para ser incluida en la lista comunitaria son:
- Que no represente un peligro para la salud humana.
- Que no provoque una modificación inaceptable de la composición en los alimentos.
- Que no provoque una alteración de las características organolépticas de los alimentos.
Se define como envase activo aquel destinado a prolongar la vida útil o a mantener o mejorar el estado de los alimentos envasados
Para la demostración por parte de la industria transformadora de estas tres características, deben utilizar los análisis de migración y sensoriales a los cuales se les hace referencia desde el reglamento general de materiales en contacto con los alimentos, y que demuestran la aptitud alimentaría de éstos.
Otra propiedad aportada por el presente reglamento de materiales activos e inteligentes, es incluir las condiciones de uso de las sustancias activas que están permitidas actualmente en contacto directo con el alimento. Estas sustancias podrán emplearse siempre que no superen los límites establecidos en las disposiciones aplicables, bien sea a nivel nacional o comunitario. Estas sustancias, además, no serán consideradas en las pruebas de migración, como cantidad de material migrado del envase al alimento.
Otra propiedad aportada por el presente reglamento de materiales activos e inteligentes, es incluir las condiciones de uso de las sustancias activas que están permitidas actualmente en contacto directo con el alimento. Estas sustancias podrán emplearse siempre que no superen los límites establecidos en las disposiciones aplicables, bien sea a nivel nacional o comunitario. Estas sustancias, además, no serán consideradas en las pruebas de migración, como cantidad de material migrado del envase al alimento.
Los envases inteligentes, los cuales son definidos como aquellos que controlan el estado del alimento envasado o de su entorno.Foto: Agata Urbaniak.
Los sistemas que no están integrados en el envase, como por ejemplo, son los sobres y/o bolsas que contienen el sistema activo o inteligente, deben incluir obligatoriamente las palabras ‘no ingerir’ y siempre que sea técnicamente posible.
Por último y en relación a lo dispuesto en el reglamento de materiales en contacto con alimentos, las empresas que fabriquen este tipo de materiales activos e inteligentes deben realizar una declaración de conformidad que registre la aptitud alimentaria de estos productos.
Por último y en relación a lo dispuesto en el reglamento de materiales en contacto con alimentos, las empresas que fabriquen este tipo de materiales activos e inteligentes deben realizar una declaración de conformidad que registre la aptitud alimentaria de estos productos.
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