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20 de julio de 2019

Ecodiseño, en busca del envase perfecto

Agotada la vía de la reducción de peso, se exploran alternativas para combatir el impacto ambiental de los recipientes sin afectar a su función original

ISTOCK
El peso del cartón de una caja de galletas no se decide de forma casual. Tampoco la composición de un bote de detergente o de una bandeja para alimentos frescos. Las características de estos envases están pensadas para optimizar la protección de lo que contienen, el transporte y el atractivo comercial. A estas variables se suma una que cobra cada vez más importancia: el impacto ambiental, una huella que no se limita a su fabricación, sino que se extiende a lo largo de todo su ciclo de vida. Su reducción, dicen los expertos, pasa en buena medida por el ecodiseño.

"El ecodiseño es tener en cuenta factores ambientales en la concepción de un producto", define Pedro Zomeño, responsable de proyectos de AINIA, un centro tecnológico que estudia soluciones para mejorar los envases comerciales. Los fundamentales, según Zomeño, son dos: el gasto de materias primas y la gestión del residuo final. "Cuando hablamos de ecodiseño hay que tener en cuenta que el envase está para proteger el producto y cumplir los requerimientos legales. Siempre será necesario un mínimo envoltorio para, al menos, solventar la función informativa y protectora", explica Jorge Serrano, gerente de empresas y ecodiseño en Ecoembes, la organización que gestiona el reciclaje de la basura de los contenedores amarillos y azules.

Hasta ahora, la tónica general del ecodiseño ha sido adelgazar los envases. Según datos de Ecoembes, en los últimos 20 años las empresas han tomado más de 45.000 medidas para restar 500.000 toneladas al peso de estos objetos. "Con este sistema se ha reducido el consumo de materias primas y también el residuo posterior, y se ha optimizado la distribución", señala Serrano. "Pero es un procedimiento que ya está cerca del límite. Los envases ya tienen el mínimo grosor. Hay que explorar otras opciones".

Materiales bio-bio
Una de esas alternativas pasa por la búsqueda de materiales más amables con el entorno. En TheCircularLab (Logroño), un laboratorio de Ecoembes en torno a la economía circular, un equipo de ingenieros trabaja en un plástico bio-bio (biobasado y biodegradable) a partir de residuos vegetales. Un material que, al final de su vida útil, se descompondrá en CO2, agua y biomasa. También, señalan sus creadores, será reciclable mediante compostaje.

"Podemos generar, por ejemplo, un envase de fécula de patata, pero hay que medir muy bien cuántos recursos estamos utilizando", matiza Zomeño, "para que en el balance total no gastemos más de lo necesario". Aun así, producir cualquier recipiente comporta un coste ambiental. "No hay soluciones milagrosas desde el punto de vista técnico. No está inventado el envase que cumpla su función de conservación y que luego, ¡puf!, desaparezca sin rastro. Todo material conlleva un residuo que hay que gestionar", entiende Serrano. Para él, la clave está en pensar en aplicaciones específicas para estos nuevos materiales: "Los envases compostables tienen sentido en la industria de la comida rápida. Al estar en contacto con los alimentos, la gestión de ese flujo de basura consistiría en compostar todo como materia orgánica".

Otros estudios se centran en analizar qué combinaciones de materiales facilitan el reciclaje de un envase. "Hay mezclas que ayudan a la gestión posterior del residuo", afirma Serrano. Otros, como los plásticos multicapa, las bolsas de patatas del supermercado, son más complejos, "algo a tener en cuenta para incrementar su futura sostenibilidad", añade.

Caso a caso
Una de las complicaciones del ecodiseño es la medición del impacto de un envase respecto a la función que cumple. "Es difícil de evaluar. Un filete de ternera que puede estar en el lineal hasta tres semanas gracias al material que lo contiene. ¿Cómo etiquetas ese envoltorio? ¿Por lo que le cuesta al medioambiente producirlo? ¿Tienes también en cuenta que un buen porcentaje de las ventas se logra porque el alimento se mantiene intacto y no se tira a la basura antes de tiempo?", plantea Zomeño, que aclara que, aunque hay que hilar fino en cada caso, hay situaciones más evidentes. "Por ejemplo, los perfumes son un ejemplo claro de sobre envasado. No hace falta todo ese cristal para contener 20 mililitros".

Para intentar ponderar esa huella ambiental, y como si de una etiqueta de eficiencia energética se tratara, miembros de TheCircularLab, en colaboración con el instituto Fraunhofer, desarrollan una metodología, llamada PackCD, que analiza cuatro factores del envase: su ciclo de vida, la facilidad para separar el residuo en una planta de selección, su reciclabilidad y su funcionalidad. "El ecodiseño no está reñido con la economía. Si optimizas los procesos puedes ahorrar dinero", tercia Zomeño, que entiende que con las nuevas directrices europeas, que exigen a las empresas que sus productos sean más sostenibles, todos los actores acelerarán el paso. "Es un punto fijo en el orden del día de cualquier compañía", cierra Serrano.

J.R.
El País
12 Julio 2019

19 de diciembre de 2016

Claves para aumentar las ventas con el envase alimenticio

El 82% de las decisiones de compra se toman en el punto de venta, la variable emocional es fundamental

En un supermercado medio hay unos 25.000 artículos diferentes y sólo dedicamos un minuto a cada uno de los que compramos. De ese minuto, para llamar la atención del consumidor y conectar con él, el producto sólo cuenta con 6 segundos. Por ello, el packaging tiene un papel protagonista en el éxito o fracaso de un producto.

Entendiendo al envase alimenticio como una palanca estratégica para el aumento de las ventas, Ainia celebró, el pasado 15 de noviembre en sus instalaciones de Paterna (Valencia), la jornada de innovación ‘Cómo vender más a través del envase de producto: tendencias y retos futuros’.



El consumidor y el lineal: La fuerza del envase alimenticio para aumentar las ventas
Cristina Jodar, responsable de Investigación y Cuentas de AiniaForward, fue la encargada de poner en contexto la importancia del envase en el camino que sigue un consumidor hacia la compra de un producto. El envase posibilita los 3 pasos necesarios:
  • Da a conocer el producto. Como afirma César Valencoso, Consumer Insights director de Kantar Worldpane, 7 de cada 10 innovaciones se descubren en el punto de venta. Por tanto, el envase cumple la función de llamar la atención al consumidor, de crear expectativas respecto del producto y continúa transmitiendo su mensaje durante todo el tiempo que permanece junto al consumidor.
El envase ofrece grandes oportunidades a las marcas para trabajar una innovación sostenible y sorprender al consumidor con soluciones diferentes, únicas y cada vez más adaptadas a las necesidades específicas de cada segmento del mercado.
  • Seduce al consumidor. El envase es una forma de garantizar la calidad del producto a un consumidor que espera lo mejor de él, tanto desde el punto de vista del contenido, como del envase o la experiencia de uso. Para transmitirlos, el envase se convierte en un elemento de comunicación creando estilos de packaging, reflejando las cualidades positivas que queremos transmitir, informando y transmitiendo la identidad de marca, contando una historia, provocando una sensación, una impresión emocional... Y sirve para potenciar la diferenciación en un mercado tan competitivo
  • Genera experiencia y fideliza a través de la conexión entre el producto y el consumidor.
La forma de lograrlo es que el diseño del envase alimentario tenga en cuenta, los requerimientos de marketing y comunicación en cuanto a customización, experiencias sensoriales… Pero también los de confianza, seguridad del alimento, practicidad para el usuario, los requerimientos del lineal e incluso los requerimientos de reciclabilidad y sostenibilidad cada vez más demandados.

El envase alimenticio, integrando producto y marca en el lineal

Sabiendo que el 82% de las decisiones de compra se toman en el punto de venta, y que la variable emocional es fundamental en el, Mireia Roca, de la agencia de branding e interactive Morillas, explicó las claves para conseguir un diseño gráfico integrado en la marca y el producto. En su opinión, el diseño debe cumplir tres valores esenciales: visible, relevante y claro.

Para conseguirlo es obligado tener objetivos definidos, un target identificado, el posicionamiento aspiracional en la mente del consumidor, conocer la competencia (benchmark) y establecer el tono de marca.

Integrando el envase alimentario en el lineal
Sin embargo, no podemos olvidar que el envase alimentario vende integrado en un lineal. En la intervención de Susana Álvaro de CHEP descubrimos las nuevas tecnologías de realidad virtual como herramienta para la optimización de los lineales. Integrar correctamente el envase alimentario nos va a permitir aumentar las ventas y mejorar la disponibilidad del producto para el consumidor, pero también, lograr stocks más eficientes, mejorar la respuesta a las promociones y reducir costes mediante la disminución de las mermas de producto y la minimización del tiempo de reposición.



Tendencias en envase alimentario
Pedro Zomeño, responsable de proyectos en tecnologías del envase de Ainia, habló sobre el diseño de envases alimentarios más funcionales y atractivos adaptados a las necesidades del consumidor final.

Así, se establecieron las seis tendencia generales que están marcando el diseño del envase alimentario:
  • Placer: Productos orientados a generar un placer en el consumidor, a nivel de producto y cuya estética se ha desarrollado para atraer al consumidor que busca ésta determinada utilidad.
  • Salud: Productos cuyo consumo suponen una mejora en la salud a nivel de producto y cuya estética ha sido especialmente desarrollada para transmitir este concepto.
  • Sostenibilidad: Productos en los que prima los intereses de las personas comprometidas con la sostenibilidad: el cambio climático, productos naturales, productos ecológicos, éticos, etc.
  • Practicidad: Productos que suponen una mejora o incluyen prestaciones que facilitan su uso.
  • Actividad física: Productos cuyo consumo está asociado a la realización de una determinada actividad física y cuya estética y diseño de envase facilitan su consumo en ésta situaciones.
  • Demográfico: Productos muy orientados a sectores concretos de la población: seniors, niños, etc.
En ellas, los envases funcionales adquieren una enorme importancia. Entendiendo por funcionales aquellos capaces de:
  • Generar modificaciones físicas: como auto calentamiento, auto enfriamiento o ser utilizados en el microondas.
  • Interactuar con el producto: Absorbentes (humedad, oxígeno, etileno, etc.) y emisores (Aromas, Antioxidantes, CO2, etc.)
  • Incluir indicadores: Temperatura, oxígeno y alteraciones.
  • Posibilitar el uso ‘conveniencia’: Dosificados, Recerrables, limitaciones de uso, etc.
Teniendo todo esto en cuenta, el proceso de diseño técnico se lleva a cabo siguiendo los siguientes pasos:
  • Recopilación de información preliminar. Estado del arte (estudio de patentes).
  • Definición de los requerimientos del envase y proceso.
  • Planteamiento de alternativas de diseño.
  • Estudio de las alternativas mediante software cae.
  • Fabricación de una serie piloto y validación del rediseño del envase.
  • Diseño de detalle de la alternativa seleccionada.
Con la metodología de Ainia, el centro de investigación trabaja el desarrollo del envase alimenticio de una forma integrada y en una visión 360º, evaluando cuán atractivo es el concepto de un producto para su público objetivo y por otro lado, las posibilidades técnicas y económicas para soportar su desarrollo y producción.
En la jornada también se dio a conocer, de la mano de Leonor Pascual, responsable de Proyectos de Tecnologías de Envase de Ainia, las principales tendencias en desarrollo de materiales y sistemas de envasado para productos de referencia y que pasan por:
  • Reducción de costes.
  • Uso de materiales alternativos al plástico.
  • Aumento de la vida útil del producto.
  • Atraer la atención del consumidor.
Todo ello quedó ampliamente descrito en los informes Packaging Trends de Ainia sobre platos preparados, productos cárnicos y pescados frescos. Como colofón, Francesc Aragonés, del Grupo Dulcesol, explicó el caso de éxito en el diseño de su envase de cremas untables y las variables que se tuvieron en cuenta para su diseño, proyecto para el que contó con la colaboración especializada de Ainia.

Redacción Interempresas
19 Diciembre 2016

23 de septiembre de 2016

Planta piloto semi-industrial genera biogás y biofertilizantes a partir de la paja del arroz

Desarrollan primera planta semi-industrial que convierte paja arroz en energía limpia y biofertilizante
El prototipo, basado en un nuevo modelo de tratamiento y valorización de la paja de arroz, se ha instalado en las cercanías del Parque Natural de la Albufera de Valencia. Con 15.000 toneladas de paja residual se podrían producir unos 21 millones de kWh eléctricos cada año, lo que equivaldría al ahorro energético de unos 2.000 hogares.

El proyecto europeo SOSTRICE, en el que participan AINIA Centro Tecnológico y LUDAN España, ha conseguido desarrollar la primera planta piloto semi-industrial que genera biogás y biofertilizantes a partir de la paja sobrante del cultivo de arroz. A través de la tecnología de digestión anaerobia, este prototipo es capaz de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del cultivo de este cereal, ahorrar en el consumo de agua y disminuir el uso de fertilizantes.

Gracias a la valorización de los subproductos generados del cultivo del arroz esta planta piloto, que servirá como prototipo para el desarrollo de plantas a escala industrial, permite mejorar su gestión en términos ambientales y económicos. El prototipo ha sido diseñado y construido por LUDAN España, también socio del proyecto.

Este prototipo será optimizado en su funcionamiento por Ainia Centro Tecnológico que a partir de ahora comienza a realizar pruebas.

Primera planta configurada para el tratamiento de la paja del arroz
El primer prototipo a escala piloto de una planta de digestión anaerobia que trata paja de arroz, instalado en Silla, en las cercanías del Parque Natural de la Albufera de Valencia, puede procesar entre 3 y 4 toneladas de paja al año. Con esta tecnología se pretende convertir la paja en energía limpia y renovable, que puede ser utilizada en las explotaciones agrícolas como electricidad, calor o biocarburante para el transporte de vehículos.

La planta piloto consta de 30 m2 que albergan en su interior dos digestores anaerobios y donde, a través de la acción de las bacterias anaerobias (organismos que descomponen material biodegradable) sobre la paja del arroz se produce biogás y biofertilizantes.

En una planta de digestión anaerobia alimentada con 15.000 toneladas de paja residual se podrían producir unos 21 millones de kWh eléctricos cada año, lo que equivaldría al ahorro energético de unos 2.000 hogares. Se calcula que en La Albufera de Valencia, con una superficie cultivable de 14.700 hectáreas, se pueden producir anualmente entre 2-8 toneladas de paja excedentaria por hectárea de cultivo de arroz.

En la actualidad, se están desarrollando las tareas de puesta en marcha y monitorización del prototipo. En concreto, la inoculación de biomasa anaerobia para comprobar el correcto funcionamiento de todos los equipos y la optimización del proceso, con el objetivo de perfeccionar los futuros diseños a escala industrial.

El proyecto SOSTRICE, “CO2 emissions reduction of the rice cultivation through energy valorisation of the rice Straw”, está cofinanciado con fondos europeos a través del Programa LIFE. Es una iniciativa coordinada por el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT), en la que participan otras cuatro organizaciones procedentes de: la Comunidad Valenciana, AINIA centro tecnológico y LUDAN España (filial de la multinacional israelí Ludan, con sede en Valencia) que se encarga de construir el prototipo; y de Andalucía: CITAGRO y CTAER.

ainia centro tecnológico:www.ainia.es – @ainiatecnologia
Contacto: Antonio Rodríguez – prensa@ainiainnovacion.es 620 60 10 94
Fuente: Química y Sociedad
18 Noviembre 2015

23 de septiembre de 2013

Tintas imborrables en envases alimentarios para evitar fraudes

Se han dado casos de falsificaciones en productos alimenticios al verse alteradas las fechas de consumo preferente o caducidad cuando la vida útil del producto ya había expirado. Estos hechos ponen en peligro la seguridad y confianza de los consumidores. ¿Qué posibilidades existen para evitar este fraude y proteger al consumidor? Un grupo de investigadores de la Universidad de Hong Kong han desarrollado una tinta imborrable para garantizar que la información de los envases no se vea alterada.

Trazabilidad e información al consumidor
En los envases alimentarios se imprime información dirigida al consumidor, como información nutricional, fechas de caducidad o consumo preferente, proceso de elaboración, etc.

Por otra parte, los productores plasman en el envase el lote del producto así como otro tipo de información que permite llevar a cabo una correcta trazabilidad del producto a lo largo de la cadena alimentaria. De esta forma se garantiza que los productos que llegan a manos de los consumidores están en perfectas condiciones y que se han retirado a tiempo aquellos con algún tipo de alteración, ¿pero qué ocurre cuando esta información se manipula?
Tintas de envasado imborrables
El uso de tintas en el envasado que no se puedan borrar hace más compleja las alteraciones de la información.

Tras 3 años de investigación y desarrollo, el grupo de investigadores de la Universidad de Hong Kong han desarrollado una serie de productos que garantizan el anti-fraude. Esta gama incluye envolturas que no se pueden retirar y tintas especiales que no se pueden borrar.

En cuanto a las tintas imborrables, están desarrolladas en una formulación de rápido secado y son compatibles con líneas rápidas de producción y en otros materiales de envasado.

La solución desarrollada contribuye a garantizar que la información no se pierde y que la trazabilidad se mantiene a lo largo de la cadena de valor, desde el productor hasta el consumidor.

Las tintas: Los investigadores han solicitado tres patentes para el desarrollo de la novedosa tinta. La producción y comercialización de la misma es una realidad en el mercado Chino. 
Otros sistemas que permiten mejorar la seguridad alimentaria y la trazabilidad
Desde ainia se ha trabajado en desarrollar sistemas que permitan mejorar la seguridad alimentaria y la trazabilidad a través de la unión del packaging, etiquetas electrónicas y sistemas de información. Estos son mecanismos de interacción con el consumidor para mejorar su nivel de información.

Tecnologías como la RFID, códigos QR y el uso de dispositivos móviles abren un campo lleno de oportunidades para la mejora de la trazabilidad en las empresas y en su cadena de valor y, además la posibilidad de ofrecer servicios de valor añadido al consumidor. Algunos ejemplos de proyectos desarrollados en ainia son el proyecto Smartexfood o el proyecto eSISA.

¿Interesado en garantizar la trazabilidad de tus envases y productos y reforzar la confianza del consumidor? Consúltanos y te asesoramos sobre la mejor solución.

Noemi Vidal - Ainia
18 Setiembre 2013

2 de junio de 2013

Envases adaptados a la población adulta mayor

Un proyecto llevado en 2007 por un grupo de investigadores australianos mostró el elevado grado de malnutrición que sufrían pacientes que en su mayoría eran de la tercera edad. El estudio indicaba las dificultades que los pacientes tenían a la hora de abrir los envases de alimentos y bebidas. ¿Es el diseño de envases clave para disminuir la malnutrición en la tercera edad?

Un reciente estudio demuestra la relación entre el diseño de envase y la malnutrición
Un reciente estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores australiano, llevado a cabo en cuatro hospitales y con 140 pacientes principalmente de la tercera edad, ha valorado la habilidad para acceder al contenido de los envases de alimentos y bebidas. Consideraron dos factores, el tiempo que dedicaban a abrir diversos envases y la fuerza de agarre de los mismos.

Éste se llevó a cabo tanto en los hogares como en el hospital, donde se emplean envases para garantizar que se les da la cantidad adecuada.
Cuatro fueron las etapas del estudio:
  1. Cuestionario a los pacientes sobre los alimentos en el hogar y hospitales. 
  2. Pruebas de fuerza de agarre y apriete. 
  3. Grabación de la apertura de envases de alimentos y bebidas en muestras de bandejas.
  4. Cuestionario al personal de los hospitales.
Los pacientes identificaron cinco formas de envasado que no pudieron abrir. El 23% de los pacientes no pudo abrir los envases de las cenas pre-cocinadas, el 17% las botellas de agua, el 17% los paquetes de cereales, el 12% los tetra packs y el 10% los condimentos o como la mermelada.
Más del 70% de los encuestados opinaron que el principal motivo que dificultaba la apertura de los envases de cereales, condimentos, envase de tetra packs y aquellos empleados en leche/zumo (algunos de ellos con pajita), eran los envases dificultosos.

Solución, mejor diseño de envases para alimentos y bebidas
Naciones Unidas estimó, en 2008, que en 2050 la población mayor de 65 años alcanzará los 1.5 billones. Con la edad, se pierde fuerza y destreza, además de una disminución de las funciones cognitivas. Esto conlleva dificultades en la ejecución de ciertas tareas diarias.

Los resultados de los estudios parecen claros, debido a la dificultad de las personas de la tercera edad para abrir los envases de alimentos y bebidas dejan de comer ciertos productos, lo que conlleva una malnutrición. Así pues, un adecuado diseño del envase podría reducir la malnutrición en este grupo poblacional.

En este sentido, el primer aspecto a tener en cuenta es el público al que va dirigido el producto envasado. A partir de ese momento, se determinan aspectos clave, entre los que destaca:
  • el material y tipo de sellado (tamaño y fuerza que se requiere en la apertura) 
  • las dimensiones y forma del envase tal que sea lo más ergonómico posible y que facilite la salida del producto. 
  • el etiquetado, inteligible y con la información pertinente.
En ainia tenemos experiencia en el diseño y optimización de envases, pues no perdemos de vista el aspecto medioambiental y los requerimientos legales.

29 Mayo 2013 
en Últimas Tecnologías

4 de abril de 2013

5 tendencias en el uso de envases barrera en productos líquidos y semi-líquidos

El diseño y la elección de los materiales adecuados son aspectos clave en el desarrollo de un envase. La tendencia en este ámbito para alimentación viene marcada por el desarrollo de envases con propiedades barrera, al oxígeno y vapor de agua por ejemplo, que protegen a los alimentos de las condiciones externas, permiten un ahorro en el material y reducen el impacto medioambiental. A continuación indicamos 5 de las tendencias que marcarán en el desarrollo de envases para productos líquidos y semi-líquidos.



Tendencias en envases de productos líquidos y semi- líquidos

Algunas tendencias en el mercado de los envases destinados a alimentos líquidos y semi-líquidos son las siguientes:
1. Polietilentereftalato (PET) mejorado, alternativa para productos pasteurizados y llenado en aséptico, como zumos. Este tipo de envase plástico permite la pasteurización u otros tratamientos térmicos una vez llenadas las botellas. Esta modalidad de envasado permite, en un solo paso, garantizar la inocuidad de los productos y evitar posibles contaminaciones tras el llenado.
Ejemplo de ello es el desarrollo de Freeshapeth de Sidel

2. Materiales plásticos con propiedades barrera, sustitutos del cristal y metal en envases para salsas. El oxígeno y el vapor de agua producen un deterioro de las salsas, motivo por el que estos aspectos son considerados en la elección de los materiales plásticos; además, se valora la capacidad del envase a soportar elevadas temperaturas asociadas, a los tratamientos térmicos a los que habitualmente son sometidas las salsas. Al igual que en el caso anterior, la inocuidad es garantizada en un solo paso.
Como es el caso de los envases multicapas de polipropileno (PP) de Kortec

3. Envases plásticos multicapa con etiqueta integrada para helados. En el caso de envases multicapas, una de las capas con propiedades barrera es empleada como etiqueta del producto que alberga. Esta técnica, denominada “In Mould Labelling”, permite al tiempo que protege al alimento, reducir la cantidad de material empleado en el envasado, con el consecuente ahorro de costes y reducción del impacto medioambiental.
Envases desarrollado y comercializado por ITC Packaging

4. Envases de cartón multicapa para leche que genera un 28% menos de CO2 respecto otras soluciones semejantes. En forma de tetrabrik, este tipo de envases protege a los líquidos de la luz, de la pérdida de sabor y la humedad externa. Permiten garantizar las propiedades del producto al tiempo que respetan el medioambiente.
Envase diseñado por SIG Combibloc

5. Envasado PET con barrera a luz ultravioleta en aceite de oliva. El aceite se deteriora por efecto de la luz, viéndose reducido el contenido de tocoferoles (compuestos antioxidantes) y deterioradas las propiedades organolépticas. Los envases mejorados evitan estos detrimentos del producto.
Envases para aceite de oliva de Caiba.

El diseño del envase y la elección de los materiales de envasado, como son aquellos con propiedades barrera, son un aspecto clave no solo a la hora de garantizar la calidad y seguridad de los productos sino también desde el punto de vista económico y medioambiental. Un adecuado diseño puede resultar en una reducción del material necesario, lo que conlleva un ahorro de costes y, en gran parte de los casos, un menor impacto medioambiental.

3 Abril 2013
Ainia - Últimas Tecnologías

24 de marzo de 2013

Investigación de mercados: ¿Utilizas el método CATA para la caracterización rápida de productos?



Conocer cuáles son las características, tanto sensoriales como de otra índole, que el consumidor asocia a un producto frente a los competidores y cuál es el posicionamiento del producto, son aspectos clave para la empresa alimentaria. Por ello, se están investigando y desarrollando métodos que permiten de una manera fiable pero también rápida la caracterización de los productos. Técnicas que ofrecen respuestas más rápidas sobre las características sensoriales de los productos a las empresas, ¿quieres conocerlas? Aquí te contamos una de ellas.
Check All That Apply (CATA) es una técnica con gran potencial que ha sido ampliamente utilizada en marketing y, cada vez más en el análisis sensorial. Esta metodología emplea al consumidor para la identificación de las características que tiene un producto concreto mediante la elección en un formulario de todo aquello que aplica al producto.

El formulario consiste en un listado de posibles características del producto objeto de estudio. Éstas características pueden ser términos sencillos o incluso frases. Se seleccionan por el experimentador, mediante el conocimiento técnico previo del producto, los que son de interés para la empresa, la realización de focus group, etc.

Esta técnica permite hacer cuestionarios en los que se combinan atributos del producto de diversa índole:
  • Atributos sensoriales (muy dulce, salado, etc.)
  • Términos hedónicos (bueno, desagradable, etc.)
  • Términos no sensoriales (es de buena calidad, es de la marca X, etc.),
  • Términos relativos a conceptos (es un producto para consumir en el hogar) 
  • Términos relativos a ocasiones de uso (es un producto para consumir en la merienda)

Mediante el análisis estadístico adecuado se obtiene un mapa sensorial, en que se representan los productos y todas sus características asociadas.

¿Qué resultados ofrece esta técnica?
  • Permite conocer cuáles son las características, tanto sensoriales como de otra índole, que el consumidor asocia a un producto frente a los competidores y cuál es el posicionamiento del producto
  • Permite conocer qué características sensoriales tienen las muestras que son preferidas por los consumidores
  • Permite conocer cuáles son las características sensoriales de diferentes prototipos durante el desarrollo de un nuevo producto
Ventajas:
  • Es una metodología intuitiva y fácil de utilizar para el consumidor
  • Permite hacer cuestionarios en los que se combinan atributos del producto de diversa índole
  • Permite recoger información sobre la adecuación de la intensidad del atributo en el producto
  • Es una metodología más sencilla de utilizar que las escalas 
  • La información obtenida es una imagen de primera mano de cómo perciben los consumidores los productos en estudio
  • Es un procedimiento rápido y flexible que permite una descripción aproximada de los productos en caso que no se disponga de tiempo suficiente para desarrollar una técnica descriptiva clásica
Sin embargo, esta técnica requiere seleccionar los términos a utilizar antes del estudio y No permite recabar información sobre la intensidad de los diferentes atributos sensoriales del producto.

En el caso de muestras muy parecidas puede resultar poco discriminativo y en el caso de estudios que requieran información muy detallada se debería completar con metodología alternativa.

Por lo tanto, la metodología CATA, en función de las particularidades de cada estudio, puede utilizarse como una alternativa para la descripción rápida de productos por consumidores así como en los cuestionarios habituales para test de consumidores para recabar diversos tipos de información.

En consumolab somos expertos en el desarrollo de técnicas descriptivas tanto rápidas como clásicas. Somos un equipo multidisciplinar capaz este tipo de estudios sensoriales tanto con consumidores como panel entrenado. Si desea nuestro asesoramiento sobre qué tipo de técnica descriptiva se adecua mejor a sus necesidades póngase en contacto con nosotros.

Si quiere conocer más sobre nuevas técnicas rápidas descriptivas contacte con nuestro experto:

 
20 de marzo de 2013 en Consumidor y Nuevos Productos

Etiquetas activas, una solución al despilfarro de alimentos


El despilfarro de alimentos es hoy uno de los temas que más preocupan a los consumidores y las Administraciones. Los gobiernos están trabajando para promover propuestas contra el derroche de alimentos para que la lucha contra el despilfarro se convierta en una prioridad mundial. Entre otras medidas, se ha proclamado 2014 como el Año Europeo contra el Despilfarro de Alimentos, como un importante instrumento de información y sensibilización sobre esta problemática. Ante este panorama, ¿qué medidas puede adoptar la industria alimentaria?, ¿con qué recursos se cuenta para atajar el despilfarro de alimentos?. Las etiquetas activas son una de las medidas.
Existen en el mercado diversas tecnologías que, incorporadas al envase, ofrecen al consumidor información acerca del estado de los alimentos que se dispone a consumir. Una solución fiable y asequible son las etiquetas activas.
Este tipo de etiquetas puede indicar al consumidor si el producto es apto o no para su consumo al tiempo que le ofrecen otra información de valor, como por ejemplo la información nutricional.
Etiquetas activas incorporadas al envase: ¿Apto o no apto para el consumo?
Las denominadas etiquetas activas  pueden indicar al consumidor si el alimento es apto para su consumo o ha sufrido alguna alteración o deterioro. La consulta de la información se puede realizar a través de una aplicación móvil, es decir, al aproximar el teléfono a la etiqueta, se plasma en la pantalla toda la información relativa al producto.
La incorporación de esta tecnología al envase, permite al consumidor llevar un control de los alimentos que almacena en su hogar. Puede darse el caso en el que un producto haya estado abierto y almacenado varios días en la despensa o en la nevera y que haya dudas de si se puede consumir o no.
Para determinar la probabilidad de que un producto se altere o suponga un riesgo para el consumo en función de sus condiciones reales de conservación  existen tecnologías avanzadas, que son ya una realidad en el mercado. A continuación, os contamos cómo incorporar las etiquetas activas al envase:
1. Utilizando modelos predictivos de crecimiento de microorganismos disponibles, que deben ser validados en condiciones reales,  o bien mediante el desarrollo de modelos específicos para el alimento a evaluar. Gracias a estos modelos es posible conocer los niveles de microorganismos presentes en el alimento en función de determinadas variables, como la temperatura de conservación, el tiempo y el tipo de envasado entre otros. De esta forma, se determina así la probabilidad de que se altere o suponga un riesgo para el consumo en función de sus condiciones reales de conservación
2. Insertando las etiquetas RFID en el envase. Las etiquetas RFID registran, a través de sensores, la temperatura a la que se somete el producto a lo largo de toda la cadena alimentaria.
3. Contrastando la información que proviene de las etiquetas RFID (procesos, tiempos, temperatura, etc.) con la información que nos ofrecen los datos del modelo predictivo. Todo ello con el fin de identificar el riesgo de alteración o de seguridad alimentaria. Este control es posible hacerlo con un teléfono inteligente o Smartphone.
Sin duda, las empresas que apuestan por la incorporación de estas nuevas tecnologías para evitar el despilfarro de alimentos son las que responden a las necesidades reales planteadas por los consumidores.
Así, el estudio realizado por Consumolab, entre los días 22 de febrero y 4 de marzo de 2013 a una muestra de 2055 consumidores recoge las opiniones y percepciones sobre el despilfarro de alimentos que tiene el consumidor en su entorno más cercano: el hogar, el restaurante y el supermercado.
Un 39% de los consumidores encuestados señala como uno de los principales motivos del despilfarro de alimentos en el hogar el hecho de que “No se lleva un buen control de los alimentos que se tienen almacenados, en la despensa o en el frigorífico-congelador”.  Por otra parte, el 11%, indica que “Aunque no hayan caducado, ha vencido su fecha de consumo preferente”.
Obviamente una de las claves está en que la etiqueta activa responda muy bien a la tipología del envase que se comercializa. Por ello, recomendamos un estudio de viabilidad técnico-económica acerca de la incorporación de etiquetas activas, ¿te interesa?
20 de marzo de 2013 en Últimas Tecnologías

19 de febrero de 2013

Ya están en el mercado: 5 envases innovadores para productos frescos



En los últimos meses de 2012 se lanzaron al mercado innovaciones en el envasado que permiten alargar la vida útil al tiempo que garantizan la calidad del alimento. Lo que supone para la industria alimentaria un ahorro de costes y un menor impacto medioambiental, ¿quieres conocerlas?

El formato bandeja es cada vez más común en la sección de frescos y IV/V gama en el supermercado. Los filetes de carne y pescado, las verduras troceadas listas para cocinar, entre otros.

En el caso del envasado en atmósfera modificada:
Las bandejas monocapa de PET reciclado de LINPAC no necesitan lámina de Polietileno para ser sellada, tan solo incorporan el sellante en el borde para cerrar la bandeja. Se consigue de esta forma reducir el coste del envase.
Las bandejas de aluminio termosellables de ILPRA pueden ser calentadas directamente en el microondas. Atrévete a meter el envase en el microondas, no se requiere de trasvase
Por su parte Faerch Plast ha desarrollado una bandeja monocapa con comportamiento similar al PET para envasar carne fresca. Alternativa para el sector cárnico en el ahorro de costes en el envasado.
La innovación de ULMA se centra en envases para productos loncheados. Bandejas recerrables en flow pack con etiqueta barrera. De esta forma, se garantiza que el producto permanece estable durante más tiempo en el frigorífico del consumidor.

Para productos envasados al vacío:
Selapac ha desarrollado láminas skin barrera de alta transparencia que evita la pérdida de líquidos. Señala además que pueden ser empleadas en envasado en atmósfera modificada.

La selección de los materiales y la creación del envase barreara se han realizado teniendo en cuenta las características de los alimentos a ser envasados y el deterioro que pueden sufrir; si es microbiológico, oxidativo, por pérdida de agua o por la acción directa de la luz.

Ainia - Últimas Tecnologías
30 de enero de 2013

29 de diciembre de 2012

Nuevos materiales y sustancias para envases activos que mejoran la conservación de los alimentos


Los envases activos son aquéllos capaces de interaccionar con el producto para mejorar su vida útil y aportar así mayores garantías de calidad y seguridad alimentaria, una cuestión que preocupa cada vez más a consumidores e industria alimentaria. En este sentido, AIMPLAS y ainia, en el marco de la alianza entre ambos centros,estudian nuevas sustancias y materiales que presenten una actividad funcional que puedan ser aplicadas a los sistemas de envasado activo de los alimentos.

En definitiva, se trata de identificar estas sustancias activas y materiales poliméricos y en qué condiciones de uso y transformación se han de utilizar para mejorar la vida útil de los alimentos perecederos. Así, se minimizan las pérdidas derivadas del deterioro de los alimentos gracias a una mejor conservación y mayor durabilidad.

El proyecto, bajo el nombre de NOVOVASE, profundiza en el conocimiento de los mecanismos que ocurren en la interacción entre estas sustancias activas y el alimento. Para ello, se están estudiando estos componentes que actúan sobre la oxidación y el crecimiento microbiológico del alimento envasado, principales causas de su deterioro.

A través de este proyecto, se están analizando los materiales que protegen al alimento de los agentes adversos (oxígeno, humedad, luz, microorganismos), por una parte, y también se están identificando los polímeros portadores (compuestos) de sustancias funcionales conefectos beneficiosos sobre el alimento así como los recubrimientos comestibles depositados directamente sobre el propio alimento.

Para que una sustancia sea considerada como funcional, se tendrá que demostrar su actividad sobre el propio alimento en estudios de simulaciones y su actividad antimicrobiana sobre cultivos de microorganismos aislados.

Envases activos, una apuesta de futuro
Los envases activos son sistemas de envasado que desempeñan una función específica adicional a la de constituir una barrera física entre el producto que contienen y el exterior, pasan a ejercer un papel activo en el mantenimiento o incluso mejora de la calidad del alimento envasado. Entre sus características, se destaca su capacidad para alargar la vida útil del alimento envasado, aumentando la duración del producto. Además, mantienen las propiedades sensoriales y nutricionales del alimento y contribuyen a la facilidad de uso y comodidad de utilización por parte del consumidor.

El proyecto NOVOVASE, dentro del Programa de proyectos en colaboración en I+D+i promovido por el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana (IMPIVA), ha sido cofinanciado por los Fondos FEDER, dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunitat Valenciana 2007-2013.
21 de diciembre de 2012
Notas de Prensa de ainia Calidad y Seguridad alimentaria

25 de diciembre de 2012

En busca del envase perfecto para el turrón

En estas fechas navideñas queremos hablar de los estudios de investigación sobre productos típicos de la Navidad, como son los turrones, los mazapanes o los polvorones. En concreto, sobre los estudios que realizamos para conocer las preferencias de las personas sobre los envases de turrón, ¿quieres conocerlas?



La marca, la denominación de origen, los colores, los materiales y las emociones son cinco de los elementos clave que centran la atención de una persona cuanto está en el lineal y va a realizar la compra de turrones:
  • La marca. Gustan los fabricantes de confianza y de mayor tradición en el mercado.
  • Denominación de origen y la importancia de los sellos de calidad suprema.
  • Los colores. Tendencia por los colores más navideños: dorados, rojos y platas.
  • Los materiales. Cartón exterior y plástico interior que cumplen la función de higiene y conservación. Envoltorios de plástico individuales.
  • Las emociones. El consumo de turrón conlleva fuertes implicaciones de carácter emocional que han de ser tenidas en cuenta a la hora de diseñar sus envases.
Envases multiproducto, los mejor valorados por el consumidor

En estudios realizados por consumolab hemos detectado, como una tendencia repetida, la preferencia por los envases multiproducto. Envases cómodos por el ahorro de esfuerzo y tiempo que supone partir y servir el turrón de esta manera directamente a la mesa.

Tomando como ejemplo las bandejas de plástico multiproducto, destacamos las siguientes ventajas:

Ventajas de los envases multiproducto
  • No se mezclan sabores por el contacto de unas clases de turrón y otras, además de no ensuciar la bandeja.
  • Resultan muy cómodos sobre todo en las variedades más difíciles de cortar.
  • Estos diseños, permiten la posibilidad de extender el consumo de turrón a otros momentos del año.
  • Suponen una comodidad para imprevistos.
Otros aspectos a tener en cuenta por las empresas del sector son:
Tableta precortada: Estudios realizados demuestran que cuando la tableta de turrón se presenta precortada, supone una ventaja para el consumidor, ya que las líneas divisorias no sólo facilitan el corte del turrón, sino también mejoran la presentación del producto en la bandeja que se prepara en el hogar.

Cierres herméticos: Tal y como se desprenden de las encuestas realizadas, para cualquier presentación, está bien valorado el incorporar cierres herméticos en los envases para que sea posible sacar el producto y volverlo a guardar.

Diseño del estuche: El diseño de estuche de cartoncillo multiproducto, de diferentes tipos de turrones, se percibe como dirigido a personas que viven solas o que tengan un núcleo familiar reducido.

Envase metálico y envase tipo cubo de caramelos especiales para regalar: Este tipo de envases suelen ser valorados cuando hay una necesidad de regalar, sobre todo por su buena presentación para atender a las visitas y por su practicidad, lo que supone un recurso para los momentos en los que no se dispone de tiempo para preparar una bandeja.

Presentación envases monodosis: En esta modalidad evitamos que los productos se desmenucen cuando se corten, que ensucien la bandeja y que acaben secándose o dejando restos de aceite a medida que pasa el tiempo en su propio envase.
La importancia de la marca en el envase

Es reiterado en todos nuestros estudios de análisis sensorial de envases la importancia de la marca en los mismos. De hecho, los nuevos diseños del envase, acorde con los resultados de nuestros estudios, deberían ir acompañados de una marca de confianza que ayude a captar la atención del consumidor y a confiar en mayor medida en las nuevas presentaciones.
Así mismo, según los estudios realizados, no se recomienda adoptar innovaciones importantes en el diseño de los envases de turrón a marcas poco consolidadas en el mercado.

Desde consumolab contamos con una gran experiencia en la realización de estudios tanto cualitativos como cuantitativos de productos navideños, descubriendo tendencias en los gustos y preferencias de los consumidores y con ello colaborando con las empresas en que sus productos tengan una probabilidad de éxito elevada en el mercado, ¿quiere comprobarlo?

Tecnoalimentalia - Ainia
en Consumidor y Nuevos Productos
19 de diciembre de 2012

10 de diciembre de 2012

Últimas novedades en envases barrera y sistemas de envasado

La vida útil del producto, la calidad con la que llega al consumidor, el necesario ahorro de costos en materiales y el reto creciente de la minimización de impactos ambientales del envase hacen que sea indispensable hoy para las empresas alimentarias estar a la última de los avances en materiales barrera y sistemas de envasado. ¿Conoces sus últimas novedades? Te contamos las 10 principales conclusiones de la jornada: “Nuevas soluciones de envases barrera: mejora de la vida útil de los productos envasados”, y las novedades más destacadas, ¿te interesa?


10 conclusiones sobre envases barrera y sistemas de envasado

1. Conocer las diferentes opciones de envases barrera puede suponer importantes ventajas en cuanto a la conservación de los alimentos, el incremento de la vida útil, el ahorro económico y la reducción del impacto ambiental.

2. Adecuar las soluciones de envase a los requerimientos de producto y proceso. A veces durante el proceso de formación de los envases y procesado térmico del producto envasado se pierden las propiedades barrera.

3. Las últimas tendencias en envases barrera se desarrollan en diferentes ámbitos: materias primas mejoradas, nuevas soluciones de envase, nuevos sistemas de envasado, nuevos equipos de test.

4. La vida útil de la mayoría de los productos depende de forma directa de la barrera de los envases: cambios químicos (como oxidaciones, pérdida de vitaminas,  cambios de color...), desarrollo de microorganismos, evolución físico-química y organoléptica.

5. Métodos como el Challenge test, el Oxitest o el análisis de Color, permiten conocer las vías de deterioro en los alimentos y de este modo establecer actuaciones dirigidas a la mejora y el seguimiento de la calidad del producto.

6. En relación con las propiedades barrera es importante tener en cuenta el comportamiento de los envases frente a la transmisión de factores como el vapor de agua (humedad), oxígeno, CO2, nitrógeno, aromas y olores extraños, y también de la luz. Por ejemplo, en muchos casos la luz favorece los procesos de oxidación.

7. Es importante comprobar las características técnicas respecto a especificaciones de partida, pero también analizar el comportamiento en condiciones reales de trabajo. A través de  equipos específicos que midan la barrera en condiciones habituales de uso del envase.

8. Se recomienda una vez realizada la caracterización del envase y sus materiales, hacer envasado de productos y estudios de vida útil simulando las condiciones que se puedan dar en la distribución.

9. La capacidad barrera a gases es una de las principales propiedades de los envases barrera, principalmente al oxígeno, vapor de agua y dióxido de carbono.

10. En función de la propiedad barrera se pueden clasificar los distintos materiales plásticos, y desarrollar las denominadas películas multicapas que, a su vez, pueden ser modificadas por los tratamientos térmicos y por procesos como el termoformado.

 Ainia - Eventos y Formación
5 Diciembre 2012

27 de noviembre de 2012

Los nuevos envases de plástico para fiambre y pizzas frescas serán reciclables




El Instituto Tecnológico del Plástico(AIMPLAS) y ainia centro tecnológico colaboran actualmente en el desarrollo del proyecto C-CALPE, un trabajo de investigación que tiene como objetivo conseguir una nueva generación de envases plásticos reciclables para fiambres y alimentos preparados como las pizzas. Esto supone una novedad respecto a los envases utilizados habitualmente en el sector, que para lograr una mayor duración del contenido se elaboran con varias capas de materiales con propiedades diferentes y que por lo tanto dificultan el reciclado.

El proyecto C- CALPE, financiado por elCDTI, tiene una duración de 24 meses de los cuales ya han pasado los 12 primeros. Además, cuenta con la participación de cinco empresas del sectordel plástico, los envases, barnices e ingeniería como son Granzplast, Melnik, Termoformas de Levante, Artibal e Ingeniería Gómez Madrid.

Un innovador envase 100% reciclable
Los envases del tipo bandeja que se utilizan para fiambres loncheados o alimentos preparados como las pizzas, están compuestos por varias capas de distintos materiales plásticos convencionales.

Gracias a esta estructura multicapa el envase actúa como barrera, impidiendo que gases como el oxígeno entren en contacto con el alimento y afecten negativamente a alguna de sus propiedades como el sabor, el olor, su aspecto o textura.

Sin embargo, los envases con esta estructura más compleja presentan problemas para su posterior reciclado, ya que están compuestos por materiales con propiedades diferentes, que una vez triturados se mezclan y dan lugar a reciclados de poco valor que no pueden volver a introducirse en la industria.

Para resolver este problema, a través del proyecto C-CALPE se van a desarrollar nuevos materiales biodegradables solubles en agua, que podrían realizar esa función de protección del alimento. El envase estaría por tanto compuesto por un solo tipo de plástico convencional y por el material hidrosoluble que actuaría como barrera.

‘La barrera al oxígeno es una propiedad imprescindible para el envasado de productos frescos y precocinados, ya que contribuye a asegurar que el producto se mantenga fresco por más tiempo y llegue al consumidor en óptimas condiciones’, indica Ana Espert, investigadora principal del proyecto en AIMPLAS.

Por su parte, Luis Gil, técnico del Dpto. de Tecnologías del envase de ainia centro tecnológico que participa en el proyecto, explica que para este trabajo se llevará a cabo un estudio de vida útil que permita asegurar que el nuevo material cumple las expectativas previstas, “no sólo en cuanto a la mejora de la calidad y seguridad alimentaria sino también por su capacidad para ser reciclado, una de las principales prioridades de la Comisión Europea”.

En este sentido, este proyecto ayudará a cumplir con los objetivos de reciclado marcados por las directivas europeas 94/62 y 2004/12 de la Comisión Europea que indicaban ya en 2004 la necesidad de alcanzar una tasa de reciclaje de entre un 55 y un 80% de residuos de envase en los años próximos.

Actualmente las tasas de reciclado de envases en España se sitúan en un 68%, lo que supone un crecimiento anual desde el año 2007 de un 15,6%.

27 de noviembre de 2012
Notas de Prensa de ainia

7 de octubre de 2012

Las 7 claves de un envase sostenible

el 3 de octubre de 2012 en Notas de Prensa de ainia










Uno de los principales motivos de compra de un producto es el envase. Nos llama la atención su forma, sus colores, el tamaño, la facilidad para ser transportado, almacenado  y consumido e incluso, en algunos caso la comodidad para ser desechado. Por supuesto, también valoramos la capacidad de conservación del alimento. Nos hemos acostumbrado a que los productos que consumimos habitualmente contengan todos estos rasgos, y ahora, además queremos que sea respetuoso con el medio ambiente. Te damos 10 criterios para saber en qué consiste el envase sostenible, ¿futuro o realidad?
El envase sostenible es aquél que recoge a modo de balanza:
  • un mayor respeto por el medio ambiente -y por lo tanto una reducción de su impacto medioambiental-
  • una reducción de costes, que favorezca el crecimiento y competitividad de la empresa,
  • y la satisfacción del consumidor en sus necesidades básicas de calidad y seguridad alimentaria, así como de comodidad de consumo y uso.
A continuación te resumimos en 7, los criterios a considerar para lograr un envase más sostenible:
1-Reducir materia prima tanto del envase como en el embalaje. Si se reduce la cantidad de material, se disminuye el coste y la cantidad de residuo, al tiempo que mejoramos los procesos de envasado y como consecuencia de ello, se reduce la energía que se usa para su fabricación, transporte y almacenaje.
2-Simplificación y unificación de los materiales usados para el envase de forma que su separación para el reciclaje sea más sencilla y su producción de un coste menor.
3-Adaptación del diseño del envase a los requerimientos de conservación y comodidad, evitando un excedente en materiales, reduciendo así el impacto medioambiental.
4-Mejora de las características  del material del envase o del plástico  a las particularidades del producto. Errores de este tipo puedan suponer daños sobre el alimento o deterioros que conlleven desechar el producto final.
5-Ajustar las dimensiones del envase para un mejor transporte tanto las unidades del producto como el pack. Reducir las perdidas de espacio en el transporte supone un menor consumo de energía en el transporte y un menor coste de almacenaje.
 
6-Los envases adaptados al consumidor tanto en dosificación como cantidades de producto no sobredimensionadas impiden que el producto perezca antes de ser consumidos. Esto favorece un uso más responsable, evitando despilfarros del alimento.
Son muchos los aspectos a tener en cuenta para la optimización de un envase sin perder de vista nuestras demandas y necesidades como consumidores. En definitiva es la fusión de lo ecológico, lo económico y lo social. Entendemos como una reducción del impacto ambiental a aquellas acciones destinadas a disminuir los consumos de agua, menores o nulas emisiones de C02, menor consumo eléctrico, mayor eficiencia energética,  mejor uso de los recursos o materias primas, procesos más eficientes  desde la distribución del producto hasta su almacenaje, aprovechamiento del producto, posibilidad de reutilización, disminuir la cantidad de residuos, etc.


Si bien es cierto, las empresas están haciendo esfuerzos para dar respuesta a esta deuda con el entorno que nos rodea y los consumidores quieren practicar un consumo más responsable.
Las empresas concienciadas dispuestas a apostar por envases sostenibles están realizando una completa revisión de los productos y procesos en búsqueda de soluciones eficientes. De esta cuestión se ha hablado hoy en la Jornada de innovación de ainia “Reducción de costes en el envasado de alimentos y otros productos de gran consumo”  en la que han participado Heineken y Linpac explicando sus últimas acciones en esta materia. 

Fuente Foto arriba: Flickr  por Incantatrix 

25 de agosto de 2012

Ensaladas listas para consumir: apetitosas, saludables y cómodas ¡todo en una bolsa!

En el verano las ensaladas se convierten en platos estrella: frescas, saludables y recomendables en todas las dietas. Pero, ¿hay tiempo para preparar una buena ensalada variada? Esto supone comprar varias hortalizas y verduras, lavarlas, escurrirlas, pelarlas, trocearlas…Hoy es mucho más fácil. La industria alimentaria ofrece novedosas soluciones: las ensaladas preparadas y listas para consumir, son las llamadas ensaladas IV Gama. Y son muchas sus ventajas: duran más tiempo frescas (una media de 7 a 10 días envasadas), ofrecen una gran variedad (rúcula, lechuga, zanahoria, canónigo…), están limpias, troceadas, listas para consumir directamente, sin desperdiciar nada ni generar restos y están accesibles en cualquier supermercado. ¿Qué labor de innovación hay detrás de estos productos?

En verano no sólo nos preocupamos más por la dieta, si no que nos apetece comer ligero y sencillo. Una manera de hacerlo es apostando por alimentos saludables como la fruta y las verduras, muchos recurren a la ensalada que contribuye a hidratar el cuerpo y, además, es rica en vitaminas, minerales y fibra.

Gracias a la innovación, hoy resulta más cómodo que nunca el consumo de hortalizas y verduras, a través de la categoría de productos IV Gama, que la industria alimentaria ha puesto en el mercado. Se entiende por IV Gama las frutas y hortalizas frescas, limpias, troceadas y envasadas para su consumo, que puedes encontrar en bolsas o bandejas, con una fecha de caducidad en torno a los 7 días.

Pero, ¿qué hay detrás de una ensalada IV Gama?
Según Marina Serra, técnico del Departamento de Nuevos Productos de ainia, las hortalizas, vegetales o frutas una vez recolectadas, entran en un proceso parecido al tratamiento casero, pero a nivel industrial, donde se trocean, se limpian, se cortan, se lavan, se secan y se envasan. Pero, para que este proceso cumpla con criterios de calidad y seguridad alimentaria, y además, se adapte a las preferencias del consumidor, se necesitan tecnologías que ayuden a estos procesos.

Para cada uno de los criterios que intervienen en el proceso de producción de una ensalada IV gama, por ejemplo: el tipo de corte, la mezcla y variedad de lechugas a la hora de combinarse, la higiene, el envase más cómodo y atractivo, etc. hay un amplio trabajo de investigación de preferencias del consumidor y también de tecnologías. ¿Quieres saber qué hay detrás?
  1. Selección de las variedades: Las tendencias de consumo se dirigen a buscar productos con gran variedad de hortalizas y vegetales. Pero ¿qué criterio se sigue al elegir la hortaliza para el producto? A parte de las preferencias del consumidor, se debe de tener en cuenta el tiempo que tarda cada variedad de hortaliza en oxidarse, por eso se utilizan hojas de pequeño tamaño para evitar cortarlas en exceso y dañar menos al producto, así se alarga más la conservación.
  2. Mantener la calidad en el proceso: Cuanto más rápido sea el proceso de limpieza, corte y envasado mejor, pues menor será su deterioro sensorial (gusto, olfato, etc…), de aspecto y también en cuanto a sus propiedades nutricionales.
  3. Controlar la higiene para garantizar la seguridad. Detectar en gran cantidad de hortalizas las materias que provienen del campo como piedras, tierra, insectos, etc. Los rayos láser o infrarrojo ayudan a detectar de forma precisa y rápida qué materiales no deberían estar ahí y hay que retirarlos.
  4. El proceso de limpieza. Otro aspecto importante es lavar las hortalizas, aquí es importante que no queden restos de agua, que nos se dañe la materia prima o incluso que no quede excesivamente seca.
  5. El envasado: Los envases tienen una función muy importante ya que son los que protegen al alimento colaborando para que éste se conserve mejor y durante más tiempo en buenas condiciones. Según Carlos Enguix, jefe del Departamento de envases de ainia, la tecnología es fundamental porque nos permite crear envases según necesidades del producto y el consumidor.
Un ejemplo: las hortalizas respiran, generan vapor de agua así que cómo lograr evitar el vaho dentro de la bolsa para que el consumidor vea con claridad el contenido de la bolsa. El milagro son los envases antivaho. Las tendencias de investigación de ainia se dirigen hacia los envases funcionales en el que se añaden aditivos naturales, por ejemplo antioxidantes, de modo que el envase ayude a aumentar su vida útil, quizá uno o dos días más.

Los productos IV Gama facilitan el consumo tanto de hortalizas como de frutas, -cada vez más habitual también en el mercado- respondiendo a la necesidad de incluir en nuestras dietas alimentos frescos, de alta calidad, sanos, seguros y que requieren poco tiempo de preparación, conservando además sus propiedades nutricionales originales.

Ainia - Alimentación saludable
14 Agosto 2012

4 de julio de 2012

10 acciones que las empresas pueden tomar para reducir el impacto ambiental

Una preocupación generalizada en todas las compañías es lograr reducir el impacto ambiental y cumplir su compromiso social respetando el medio ambiente y potenciar la sostenibilidad en sus procesos productivos.

¿Qué puede hacer tu empresa para conseguirlo?
Desde Ainia proponemos 10 acciones que contribuyen a cumplir este objetivo:
  1. Usa eficientemente la energía. Realiza auditorías energéticas de tus procesos e instalaciones, te ayudará a saber si estás utilizando las mejores técnicas disponibles. Revisa periódicamente tus consumos y los aislamientos térmicos en equipos de frío y calor.
  2. Consume agua de forma responsable. Es importante realizar un control periódico de tus consumos y aplica las mejores técnicas disponibles. Piensa cómo puedes reducir el consumo o reutiliza algunas corrientes de agua de la instalación.
  3. Busca nuevas oportunidades para valorizar tus residuos. Por ejemplo, la producción de biogas o biomasa, la transformación en enmiendas o fertilizantes, la extracción de productos o sustancias de valor.
  4. Optimiza los envases de tus productos. Realiza un plan de prevención de envases específico. Utiliza nuevos materiales más biodegradables.
  5. Calcula la huella ambiental de tu actividad e identifica objetivos de mejora.
  6. Mejora la gestión de los materiales y residuos peligrosos.
  7. Sensibiliza y ofrece formación ambiental a los trabajadores.
  8. Reduce el volumen y carga contaminante de los vertidos de agua residual. Aplica técnicas para reducir la contaminación en origen. Selecciona la instalación de depuración más adecuada optimizando su gestión y mantenimiento.
  9. Mejora los procesos de diseño de nuevos productos. Mejora la competitividad de tu empresa considerando el factor ambiental y elabora productos más sostenibles. Potencia el eco diseño.
  10. Toma en consideración el medio ambiente y haz que sea una parte importante de la gestión de tu empresa. Implanta sistemas de gestión medioambiental y responsabilidad social empresarial.
En Ainia tenemos experiencia en ayudar a las empresas a reducir su impacto ambiental y en la práctica de todos los puntos anteriormente mencionados. Ponte en contacto con nosotros, te podemos ayudar.

Ainia - España
26 Abril 2011

10 de junio de 2012

Envases biodegradables, con antioxidantes elaborados a partir de azúcares de aguas residuales

El proyecto PHBOTTLE, financiado por el 7º Programa Marco, tiene como objetivo obtener en 42 meses un nuevo envase para zumos, biodegradable y con propiedades antioxidantes (que alargue la vida útil del alimento que contenga); un envase fabricado a partir de los azúcares y de otros residuos ricos en carbono, nitrógeno y oxígeno existentes en las aguas residuales de las propias industrias de zumos.

La apuesta es clara: aportar soluciones sostenibles a las problemáticas medioambientales de las industrias de zumos, partiendo del principio de encontrarle valor a los desechos, transformándolos en nuevos materiales de uso, con nuevas funcionalidades.

Supone la aplicación de los últimos avances en microencapsulación, biotecnología y tecnologías del envase. En su desarrollo está trabajando, coordinado por ainia centro tecnológico, un consorcio internacional formado por 8 empresas y 4 organismos de investigación.

• En España: ainia centro tecnológico, Aimplas (Instituto Tecnológico del Plástico) y Cítricos y Refrescantes, S.A.
• En Bélgica: Asociación Europea de Zumos de Frutas (AIJN) y Omniform, S.A.,
• En Holanda: Centro Tecnológico TNO
• En Bulgaria: Silvel Limited
• En Portugal: LOgoplaste Innovation Lab LDA
• En Argentina: Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)
• En México: Mega Empack S.A.
• En Brasil: Logoplaste do Brasil LTDA
• En Honduras: Vanguardia SD de RL

Aguas residuales, recurso valioso
El proyecto parte de una realidad: Las industrias de zumos consumen una gran cantidad de agua, tanto en la limpieza de sus equipos e instalaciones, como en el lavado de frutas, etc.

Unas aguas residuales que tienen que gestionar y que contienen grandes cantidades de residuos orgánicos, en forma de azúcares, que a su vez son una materia prima de gran valor para la producción de bioplásticos (plásticos generados a partir de restos orgánicos y por lo tanto degradables).

Las industrias de zumo de frutas en Europa juegan un papel importante en la gestión de aguas residuales debido a que este tipo de industria llega a generar hasta 129.275 millones de litros de este residuo al año.

Microorganismos activos que transforman el residuo en nuevo material
PHBOTTLE, que se encuentra en su fase inicial, está identificando microorganismos capaces de transformar los restos orgánicos de las aguas residuales en un material polimérico (plástico) biodegradable, el PHB (polihidroxibutirato).

Una vez obtenido este material, las propiedades del mismo serán mejoradas, en una segunda fase del proyecto, con la incorporación de fibras de celulosa e ingredientes encapsulados con propiedades antioxidantes, de manera que este material, cuando contenga un alimento, sea capaz de alargar la vida útil del mismo y por lo tanto sus días de comercialización y consumo.

En una tercera fase, este material reforzado y mejorado en sus propiedades, se moldeará y será utilizado para fabricar botellas de zumo. Finalmente, estas botellas serán validadas y testadas, envasándose en ellas el zumo de frutas de la misma industria generadora de las aguas residuales. Así se cierra el ciclo: El generador del residuo se convierte en el beneficiario del nuevo envase, adaptado a la necesidad de su producto.

Análisis de ciclo de vida
Otro de los objetivos medioambientales del proyecto se basa en un análisis en todas las fases del proyecto del Ciclo de Vida (ACV) del nuevo envase. Supone determinar el impacto en el medio ambiente del material generado durante toda la vida del mismo, desde las materias primas con las que se produce, hasta el momento en el que el envase final se desecha, de cara a conseguir un envase 100% biodegradable, con el mínimo impacto ambiental.

Respuesta global a una demanda social
Según Ecoembes, los españoles reciclaron 7 de cada 10 envases domésticos en 2011. La tasa mínima de reciclaje establecida por la Comisión Europea se sitúa en 55%, España ha superado la media alcanzando los 68,3%.

Otras aplicaciones
El nuevo material también se aplicará a envases no alimentarios, fundamentalmente en embalajes de droguería y limpieza y plásticos para automoción.


Notas de Prensa de ainia
5 de junio de 2012

3 de junio de 2012

El plástico, el papel o el cartón en contacto con los alimentos: ¿es seguro su consumo?

Consideramos materiales en contacto con alimentos a aquellos materiales que están pensados para convivir con el alimento tales como el plástico -pensemos en un plato preparado-, el papel -una bolsa de palomitas-, el cartón -una pizza que adquirimos en un local para llevar-, el vidrio -un bote de legumbres-, o incluso la cerámica, por ejemplo, un lácteo, entre otros. ¿Cómo interactúan estos elementos con los alimentos? ¿Son seguros? ¿Cómo lo sabemos?
La autoridades competentes en materia de seguridad alimentaria a nivel nacional y de la UE trabajan para establecer una normativa que garantice la inocuidad de los alimentos tras estar en contacto con determinados materiales de manera que no provoquen una alteración en los productos alimenticios y no supongan un peligro para la salud de los consumidores.


Como consumidores, debemos saber: ¿qué se les exige a las empresas para garantizar que lo que comemos es seguro?
Los materiales tendrían que estar elaborados de conformidad con las buenas prácticas de fabricación para que, en las condiciones normales o previsibles de su empleo, no transfieran sus componentes o sustancias a los alimentos en cantidades que puedan representar un peligro para la salud humana, provocar una alteración de las características organolépticas o una modificación inaceptable en la composición de los alimentos.


Así, el Reglamento 1935/2004, junto al Reglamento 2023/2006, establecen unos criterios generales que todo material que entrará en contacto con los alimentos deberá cumplir. Estas obligaciones generales, cuyo cumplimiento es responsabilidad de toda empresa que fabrique, use, o comercialice este tipo de materiales pasa por asegurar que las sustancias del material no traspasen al alimento en cantidades que puedan suponer un peligro para el consumidor.


Este reglamento supone una generalidad, por eso contempla también la obligación de que las propias instituciones europeas desarrollen normativas específicas para cada alimento. En este sentido, en materia de los plásticos, el Reglamento 10/2011 establece una serie de obligaciones muy específicas para el uso, fabricación o comercialización de estos materiales y además, existe una lista de sustancias autorizadas. Así pues, ¿cómo podemos estar seguros de que se cumplen? Sólo tras la evaluación y aprobación científica de cada una de las sustancias que la industria pretende utilizar y tras haber sido incluidas en la lista por la Comisión, éstas podrán ser utilizadas en un material plástico que pretenda entrar en contacto con un alimento.

¿Qué pasa con el caso de los materiales de papel y cartón?
A diferencia de los materiales plásticos, éstos no cuentan con una regulación específica y, en consecuencia, no se establecen las mismas obligaciones que para los plásticos tales como una lista de sustancias autorizadas. Sin embargo, el material de papel a entrar en contacto con alimentos, sí que debe cumplir con los requisitos generales que obliga a la industria a garantizar que son seguros para el consumidor.


 ¿Cómo se evalúa su inocuidad?
Para validar que un material es seguro para el consumidor al estar en contacto con el alimento se analizan con detalle diferentes aspectos: 

  • En primer lugar que estos materiales siguen las directrices del Reglamento de Buenas Prácticas de Fabricación
  • A continuación se evaluarán las condiciones de uso real: la temperatura. No presenta el mismo riesgo un alimento que vaya a estar en contacto con este material a temperatura ambiente, que refrigerado, congelado o caliente.
  • El tiempo de contacto. Del mismo modo, puede haber diferencias significativas si el alimento está en contacto con el envase horas, días, semanas o meses.
  • También es importante conocer con qué tipo de alimentos va a entrar en contacto el material con la finalidad de acotar el estudio. Por ejemplo un producto seco tiene menos capacidad de absorción de sustancias que uno graso.

Estos ensayos de migración realizados en laboratorio irán adjuntos a una declaración responsable de conformidad, en la que se establece para qué se puede destinar este material, pues no será lo mismo un material que se use para calentar alimentos grasos en el microondas, que aquel que se use para envasar a temperatura ambiente productos en polvo. Es precisamente esa declaración de conformidad, la que dota de responsabilidad al vendedor y de obligaciones también al comprador, pues el consumidor debe seguir estrictamente la “instrucciones de uso” que se especifican en el envase del producto.

Ainia
30 Mayo 2012

10 recomendaciones para el buen uso de los envases de plástico en la cocina

Antiguamente se denominaban tarteras a esos recipientes en los que se conservaban alimentos. Hoy todo el mundo habla de “tuppers” para referirse a estos envases de cierre hermético y generalmente de plástico que usamos cada día más para conservar y transportar alimentos. Su uso implica innumerables ventajas, pero también albergan ciertos temores y reticencias. ¿Cuándo no son seguros? Desmontamos algunos mitos y establecemos algunas reglas de oro a través de 10 sencillas recomendaciones.
Las ventajas de los envases de plástico, los llamados tuppers, son claramente demostradas. Por una parte, su uso supone una práctica más ecológica, dada la reducción de film de plástico que deja de usarse. Permiten una mejor conservación: por su cierre hermético tanto en nevera como en congelador y es una opción muy cómoda para el transporte de los alimentos.
Pero…¿es su uso recomendable en todos los casos? Un ejemplo ¿podemos usar estos recipientes para calentar o cocinar alimentos? Más dudas relacionadas, ¿es seguro el consumo de alimentos que se cuecen en bolsas de plástico?

Desde la experiencia de ainia en análisis de materiales en contacto con alimentos damos 10 recomendaciones para utilizar bien los recipientes y bolsas de plástico, sin que esto suponga un riesgo:
  1. Comprar los envases en establecimientos que nos den cierta garantía y confianza.
  2. Para saber si son aptos para el uso de alimentos, comprobar si el recipiente lleva grabadoen la base, por su parte externa, el símbolo de un tenedor y una copa.
  3. Antes de cada uso, asegurarse que el envase no se encuentra dañado. Si tuviera algún defecto o imperfección (rotura, arañazo, etc) es mejor retirarlo, sobretodo si intuimos que podría haber agotado su durabilidad.
  4. Seguir las instrucciones de uso que incluyen los envases al comprarlos tanto en tiempo y condiciones de temperatura recomendados. Lo ideal es que éstas estén grabadas en el propio envase si no fuese así, que fueran en el envoltorio, se recomienda guardarlas para futuras consultas.
  5. Cuando vayamos a utilizar estos alimentos en caliente, debemos asegurarnos que los recipientes plásticos especifiquen que son aptos para ello. También si vamos a usarlos para almacenar los alimentos en el congelador. En este caso, si se utilizan para congelación, hay queevitar golpes que puedan dañar su estructura.
  6. Las tapas antisalpicaduras que se usan para calentar en el microondas deben ser de unmaterial adecuado (por ejemplo: el polipropileno) y retirarse tras observar alguna clase de deterioro físico.
  7. No todos los envases de plástico son aptos para microondas y/o lavavajillas, debemos fijarnos en las recomendaciones del fabricante.
  8. Los alimentos que vienen embolsados y semipreparados para ser cocidos o calentados en el microondas o al baño maría normalmente han sido testados por el fabricante previamente y su uso es seguro, siempre que se sigan con exactitud las instrucciones y no se reutilicen.
  9. No calentar en microondas, horno o al baño maría con bolsas que no han sido diseñadas para ello.
  10. No es recomendable introducir en el microondas las tapas de los envases de plástico cuando calentemos el alimento, porque la mayoría no soportan las altas temperaturas (se deforman o degradan).
Ainia
31 Mayo 2012