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14 de julio de 2013

El etanol y la controversia alimento o combustible

Todos los años se "cultivan" 13.000 millones de galones de combustible etanol en EEUU y se consume cerca de un 40% del cultivo nacional de maíz en el proceso (además de cerca de tres galones de agua por cada galón de combustible producido), según datos del Instituto de Investigaciones de Políticas de la Agricultura Alimentaria.

Juntos, esos hechos son un ejemplo perfecto de lo que se conoce como el nexo de la energía, del alimento y del agua. Además, una creciente concientización de las relaciones entre esos elementos amenaza con sabotear la reputación ecológica de la producción de etanol en EEUU. Según un estudio de los Laboratorios Federales de Suiza, "aunque los biocombustibles permitan reducir el uso de combustibles fósiles y las emisiones de los gases de efecto invernadero, acaban trasladando las cargas medioambientales hacia el impacto sobre el uso de la tierra".

El etanol de maíz es un recurso que provoca divisiones. A pesar de los beneficios de algunas emisiones derivados de su quema, ha sido objeto de fuertes campañas en su contra por parte de organizaciones ecologistas sin fines de lucro. "El etanol de maíz no es sólo un desastre para el consumidor, para la mayor parte de los agricultores y para el contribuyente; también es un desastre para el medio ambiente", informó el Grupo de Trabajo del Medio Ambiente.

El equilibrio energético
El maíz es un cultivo popular; tiene muchos usos además de alimentar directamente a las personas y ser empleado en la producción de etanol. Un tercio del cultivo se transforma en alimento para el ganado, y un 13% de la producción americana se exporta. Pero si tomáramos como base el binomio productor-consumidor, ¿es el etanol de maíz sostenible? ¿Además de provocar pérdida neta de energía, encarecerá también el coste de uno de los alimentos básicos más importantes del mundo? Ese debate se ha intensificado debido a los aumentos de los precios del maíz, los cuales, según los críticos, están causados por el desvío de prácticamente la mitad del cultivo a la producción de combustible.

Los partidarios del etanol dicen que los beneficios relativos al carbono son enormes. Según el grupo comercial Asociación de Combustibles Renovables, "en 2012, 13.200 millones de galones de etanol producidos redujeron las emisiones de los gases de efecto invernadero en 33,4 millones de toneladas. Eso equivale a quitar 5,2 millones de coches y camionetas de las calles durante un año". Un estudio publicado en el Yale Journal of Industrial Ecology reveló que los beneficios del uso del etanol sobre los gases de efecto invernadero comparados con el uso de la gasolina variaban del 48% al 59%. Argone National Laboratory, en un estudio de 2007, constató una reducción en el ciclo de vida del efecto invernadero del 19% al 52%.

Los partidarios del etanol presumen de una reducción del 30% en las emisiones de monóxido de los tubos de escape, y una reducción del 50%, en comparación con la gasolina, del material particulado causante de cáncer. Además de eso, el etanol es también un oxigenador y neutralizador de emisiones de la gasolina. Sus defensores dicen que hay un equilibrio positivo de energía, generando prácticamente dos veces más energía que la usada en la producción. Los científicos David Pimentel, de la Universidad Cornell, y Tad Patzek, de la Universidad de California, en Berkeley, se oponen de forma drástica a esta idea. En 2005, ellos relataron en un estudio que, en general, el etanol de maíz usa un 29% más de energía de combustible fósil en su producción que el combustible producido por él.

El etanol tiene, sin lugar a dudas, algunos efectos positivos, pero las desventajas también son grandes, explica Kent Smetters, profesor de Economía empresarial y Políticas públicas de Wharton. "Aún con una oferta mayor de maíz, es posible que los precios aumenten de forma considerable, perjudicando a la población, sobre todo en los países en desarrollo", dijo.

Además de los precios más elevados de los alimentos, es improbable que el planeta consiga adecuar las demandas cada vez mayores de alimentos, combustible y agua. Según el estudio "Entender el nexo de relaciones", preparado para la Conferencia de 2011 de las Naciones Unidas en Bonn: "El Nexo de Relaciones entre Agua, Energía y Seguridad Alimentaria", "a menos que haya cambios significativos en la manera en que producimos y consumimos, la producción agrícola tendrá que aumentar cerca de un 70% en 2050 y prácticamente un 50% de energía primaria tendrá que estar disponible en 2035. Esos aumentos tendrían implicaciones de largo alcance para los recursos hídricos y de tierras".

Examinar la tierra
Steve Hamburg, científica jefe del Fondo de Defensa del Medio Ambiente, dijo que el desafío no consiste simplemente en conseguir "tierra suficiente para aumentar el nivel de producción agrícola y del etanol sin que tenga impacto alguno sobre los ecosistemas naturales". Hay también un contexto de largo plazo: ¿habrá "alimento suficiente para la población cada vez mayor cuando lleguemos a 2050?" De entre los desafíos futuros, se puede citar la necesidad de satisfacer los objetivos alimentarios cada vez mayores a medida que las personas salen de la pobreza, dada la presión sobre el agua existente a que se enfrenta el planeta. "Lo importante es cómo usar de manera eficiente la tierra disponible. No hay una respuesta buena o mala, sin embargo si desocupamos grandes cantidades de tierra para producir más etanol, no hay duda de que será una decisión mala".

Jerry Melillo, científico senior de Marine Biological Laboratories y presidente del Instituto de Evaluación Nacional del Clima, también cree que aumentar el nivel del programa global de biocombustibles puede ser arriesgado. "Tenemos 148 millones de km2 de tierras en el planeta, y 16 millones de ese total son usados en cultivos", dijo. "Formar una red mundial de etanol exigiría, como mínimo, el doble de eso".

Cuando se habla sobre etanol, la conversación, en cierto momento, suele girar hacia su efecto sobre los precios de los alimentos. ¿Por qué el precio de los alimentos básicos se incrementó entre 2006 y 2008? Un informe del Banco Mundial, "Poner en perspectiva el boom de los precios de las commodities entre 2006/2008", constata una serie de causas, siendo una de ellas la opción por la producción de biocombustibles en lugar de alimentos. Pero el informe cita también las condiciones climáticas adversas y las políticas del Gobierno (entre ellas las barreras a la exportación y los impuestos elevados) como factores de reducción de los stocks de alimentos hasta niveles inéditos desde principios de los años 70.

Otro estudio, de la Fundación Giannini de Economía Agrícola de la Universidad de California, concluyó que el etanol, a veces, no obtiene el crédito que merece dada su contribución positiva. Aunque los biocombustibles hayan elevado los precios de los alimentos, el impacto neto sobre el mercado "es incierto", informaba el documento. "Los precios elevados de los alimentos fueron acompañados de una subida récord en los precios del combustible, y aunque se haya culpado a los biocombustibles por la exacerbación de aquellos, no se les ha reconocido su papel en la reducción de los precios del combustible". Según resalta el informe, los precios elevados del combustible mejorarán el coste de la utilización de tractores, de fertilizantes a base de petróleo y del transporte de productos agrícolas. La participación del combustible en el cultivo, cosecha y distribución del algodón, maíz, soja y trigo pasó del 10% a casi el 35% de los costes operacionales en 2009, informó el estudio de la Universidad de California (cerca de un 14% en el caso del maíz). Si los biocombustibles ayudaron a reducir el coste operacional, abaratando la gasolina y el diesel, ¿por qué no tomar eso en cuenta en la ecuación de alimentos o combustibles?

Pero los investigadores de California concluyeron que, usando los datos de 2007, "el etanol elevó los precios del maíz en, al menos, un 18% y tal vez hasta un 39%, dependiendo de las presuposiciones de elasticidad". Está claro que hay otros factores, sin embargo los biocombustibles fueron responsables de un 25% a un 60% de los aumentos recientes del precio del maíz, dijeron.

Sostenible o no, la mayor producción de etanol está vinculada a la aprobación relativamente impopular del mayor contenido de etanol en la gasolina y del Patrón de Combustible Renovable (RFS, según sus siglas en inglés), que fija un total de 36.000 millones de galones para la producción de biocombustibles hasta 2022.

El desafío del etanol de celulosa
Dave Juday, economista especializado en agricultura y cuestiones de conservación, cree que es hora de volver a replantear el Patrón de Combustible Renovable (RFS). Él destacó que la oferta de maíz en EEUU está 1.300 millones de barriles por debajo de las proyecciones de 2007, y la demanda de combustibles motores cayó. Pero un tipo diferente de etanol —el etanol de celulosa, hecho de las partes no comestibles de las plantas— ofrece una salida para el dilema del "alimento o combustible". Se cree que proporciona un equilibrio mucho más positivo de energía que el maíz, y como puede ser producido con hierbas de otras plantas, no existe el conflicto entre alimentos y combustible.

John Paul MacDuffie, profesor de Gestión de Wharton, dijo que la mejor manera de hacer etanol es de "fuentes no alimenticias, como hierba de mijo, que ha proporcionado avances prometedores en el desarrollo de enzimas que separan las plantas en azúcares después de convertidos en combustible".

El etanol de celulosa, que se puede hacer de plantas cultivadas en tierras abandonadas o degradadas, presenta pocas desventajas. Pero Juday destaca que la tecnología necesaria para la comercialización del combustible (hecho de las partes fibrosas de las plantas) no se ha materializado según lo previsto.

El RFS estipuló la producción de 16.000 millones de galones hasta 2022, pero de momento sólo se está produciendo una pequeña fracción de ese montante. El resultado, según New York Times, es que la agencia de Protección Ambiental "tiene pocas opciones, a no ser renunciar a casi todas las exigencias celulósicas; sin embargo, eso tiene como resultado quejas feroces de las refinadoras. Ellas dicen que todavía están obligadas a usar pequeñas cantidades de un combustible que no existe o que está sujeto a multas". La exigencia celulósica para 2013 se redujo a sólo 14 millones de galones a principios de año.

El potencial del etanol de celulosa continúa siendo impresionante. Un estudio de 2013 conducido por Ilya Gelfland de la Universidad Provincial de Michigan y publicada en la revista Nature, concluyó que la mezcla de gramíneas y hierbas perennes produciría el biocombustible de celulosa de mayor sostenibilidad, pero con no pocas dificultades. El secreto: cultivar un cultivo nativo (chopo y alfalfa eran dos opciones en estudio) con el mínimo de cuidado que requiere un terreno "marginal" no utilizado actualmente para la producción de cultivos. En ese escenario, la reducción del CO2 podría ser dos veces mayor que la proporcionada por el etanol de maíz, informó el estudio.

Otra investigación mostró que 5.500 millones de galones de etanol de celulosa podrían ser producidos en los 27 millones de acres de tierra improductiva en diez estados del Medio Oeste. Compensar el uso de la gasolina o del diesel con el uso del etanol recortaría las emisiones de los gases de efecto invernadero en 44 millones de toneladas métricas al año.

De momento, sin embargo, dijo Juday, "no hay infraestructura para el etanol de celulosa". Aún con el avance tecnológico en la utilización de hierbas de mijo —planta que crece deprisa y que es considerada como favorita para la producción de combustible— quedan aún cuestiones importantes en lo relativo al suministro de las semillas necesarias, gente para plantar, pesticidas, cosechadoras, hileradoras y vagones. "Si añadiéramos 50 millones de acres de mijo, ¿de donde vendría?", se preguntó Juday. "¿De tierras para cultivo? ¿Para pastizal? ¿De tierras boscosas?" Juday añadió que un montante moderado de etanol de almidón "siempre tendrá lugar en el mercado de combustible como intensificador [la agencia de Protección Ambiental (EPA) permite ahora mezclas del 15% en la gasolina], sin embargo el RFS está muy distorsionado y la tecnología del etanol de celulosa lleva años de atraso".

La Union of Concerned Scientists [grupo de científicos que estudia el asunto] destacó que el vacío en el etanol de celulosa llevó a las autoridades federales a modificar el RFS para permitir montantes cada vez mayores tanto de biodiesel de soja como de etanol de caña de azúcar, ambos, en opinión del grupo, crean cuestiones del tipo "alimentos o combustibles". "Si la EPA insiste en sustituir el biocombustible de celulosa, cuya producción está atrasada, por combustibles basados en alimentos, veremos una enorme expansión en la producción del biodiesel y del etanol de caña de azúcar, lo que llevará a una deforestación creciente en los trópicos y a una presión continua sobre las ofertas de alimentos en el mundo".

El dilema del aceite de palma
Un buen ejemplo de cómo eso puede suceder es la producción no sostenible del biocombustible de aceite de palma en Indonesia y en otros países, que está devastando de forma rápida las florestas vírgenes del Sudeste Asiático (ver "Deforestación en el Sudeste Asiático: el futuro se está decidiendo en Indonesia" "Deforestation in Southeast Asia: The Future is Being Decided in Indonesia”], de Knowledge@Wharton, que forma parte de un informe especial: "Caminos de sostenibilidad en mercados emergentes" [The Pathways to Sustainability in Emerging Markets]. El debate alimentos o combustibles "se parece, a veces, al debate de la 'floresta tropical o combustible': la deforestación debido a la explotación del aceite de palma en Indonesia es realmente preocupante", dijo Arthur van Benthem, profesor de Economía empresarial y Políticas públicas de Wharton.

Van Benthem dijo que algunas empresas bajo presión de grupos de activistas y de consumidores también están siendo perjudicadas por el aceite de palma. Él resaltó que, en 2009, Unilever, hasta entonces la mayor usuaria de ese aceite, canceló contratos de aceite comestible del mayor productor indonesio, Sinar Mas Agro Resources & Technology, a causa de la destrucción continua de la floresta amazónica. La suspensión duró, informó Reuters, hasta que Sinar Mas pudo "ofrecer pruebas de que ninguno de sus cultivos estaba contribuyendo a la destrucción de la floresta tropical". En 2011, según Jakarta Post, Unilever (que se había comprometido a comprar sólo aceite de producción sostenible hasta 2015) comenzó a comprar nuevamente aceite de palma a la empresa, de acuerdo con su promesa de que adoptaría métodos verdes de producción. Tanto Nestlé como Burger King también cancelaron contratos con Sinar Mas.

Todo eso hace muy importante el desarrollo futuro del etanol de celulosa de uso comercial, dicen sus defensores. A pesar del inicio lento, existe un avance. El Centro de Bioenergia Indian River de INEO, en Florida, por ejemplo, está programado para comenzar a producir ocho millones de galones de etanol de celulosa anualmente, además de seis megavatios de electricidad generada a través de la basura agrícola y de otras fuentes. Pero Christian Science Monitor estimó que la producción de etanol de celulosa en 2022 debería situarse más cerca de tres mil millones de galones que el objetivo de 16.000 millones de la RFS en 2022.

Un biocombustible más sostenible
Pero no toda producción actual de etanol presenta un equilibrio energético malo. Es necesario, sin embargo, que haya más fuentes sostenibles de combustible. Eso quedó claro durante el workshop "Nexo entre energía, alimentos y agua" patrocinado por la Iniciativa de Liderazgo Ambiental Global (IGEL) de Wharton el mes pasado. J. Ashley Nixon, gerente de relaciones con ONGs y con stakeholders de Shell Oil, dijo que el crecimiento de la población mundial, que podría llegar a cerca de nueve mil millones en 2050 es un gran factor de preocupación. "La demanda de energía podría duplicarse, mientras las emisiones de dióxido de carbono deberían ser la mitad de las actuales. Además, hay necesidad de tres veces más energía de fuentes renovables". La demanda de agua podría aumentar un 30% hasta 2030, mientras la demanda de alimentos crece un 50%.

En 2011, Shell y su socia Cosan lanzaron una iniciativa de US$ 2.000 millones, Raízen, para producir etanol de caña de azúcar en Brasil. Los biocombustibles deberán representar un 30% o más del mix de combustible para transporte en Brasil en 2030, y Raízen sola atenderá prácticamente un 9% de la demanda de etanol del país. El etanol de caña de azúcar se mezcla con la gasolina brasileña en porcentajes de concentración del 10% al 25% desde 1976. "Brasil es el país donde el uso del etanol está más extendido. Prácticamente un 100% de los coches en las carreteras son del tipo 'flex', y pueden ser abastecidos con etanol o gasolina", dijo MacDuffie. "El etanol se puede encontrar en cualquier parte y tiene un precio accesible, además de constituir un sector importante de la economía brasileña".

Brasil es el mayor productor de caña de azúcar del mundo, y la mitad de su cultivo está dirigido a la producción de etanol. Según Triple Pundit, "la política energética brasileña es uno de las piezas del engranaje que transformó el país en uno de los niños mimados de la economía durante la última década. Brasil, con más de 190 millones de habitantes, disfruta de relativa independencia energética. Se convirtió en una nación acreedora por primera vez el año pasado, y domó la inflación conservando, al mismo tiempo, una tasa de crecimiento respetable".

El etanol de caña de azúcar es más eficiente que el de maíz, porque el cultivo de la caña absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono, y el forraje de la planta puede ser utilizado como fuente de energía para alimentar el proceso. Según Shell, el etanol de la caña de azúcar produce un 70% menos de dióxido de carbono que la gasolina, "tomándose en cuenta los procesos de cultivo y producción". Fast Company informó que por cada unidad de combustible fósil gastada en la producción del etanol de caña, se producen ocho unidades de energía. Además, el cultivo de la caña de azúcar prácticamente duplicó la producción de etanol por acre de maíz.

Desde 2003, informó Unica, el uso del etanol en Brasil, en lugar de la gasolina, evitó la emisión de más de 103 millones de toneladas de dióxido de carbono. El balance energético favorable es una de las razones por las cuáles la EPA incluye el etanol de caña de azúcar brasileña como uno de los "biocombustibles avanzados" aceptables (junto con el biodiesel de soja y el etanol de celulosa) y que es parte de una cuota de 2.750 millones de galones contratados para 2013.

El cultivo de la caña de azúcar, sin embargo, ha sido objeto de algunas críticas, ya que se cultiva en el cerrado, una área de sabana entre el litoral y la región amazónica, hábitat de incontables plantas nativas raras. ¿La caña de azúcar brasileña encaja en el binomio "alimentos o combustible", tal y como dice la Union of Concerned Scientists? Tal vez no. "Nunca oí hablar de la escasez de azúcar en Brasil para endulzar", dijo MacDuffie. Un artículo del Banco Mundial, "Nota sobre el aumento de los precios de los alimentos", afirmaba que "la producción brasileña de etanol de caña de azúcar no contribuyó al aumento reciente de los precios de las commodities alimenticias, porque la producción de caña de azúcar en Brasil aumentó rápidamente y las exportaciones de azúcar prácticamente se triplicaron desde 2000 [...] El aumento en la producción de caña fue lo bastante sustancial para permitir que la producción de azúcar pasara de 17,1 millones de toneladas en 2000 a 32,1 millones de toneladas en 2007, y las exportaciones pasaran de 7,7 millones de toneladas a 20,6 millones de toneladas".

Colin A. Carter, profesor de Economía agrícola y de recursos de la Universidad de California, en Davis, tiene una postura de libre mercado. Él dice que el éxito de Brasil se debe, por lo menos en parte, a la ausencia de cuotas como las impuestas por el RFS. Los defensores del libre mercado elogian "las políticas flexibles que permiten al mercado determinar si el azúcar se debe vender en el mercado de azúcar o debe ser convertido en combustible". Ellos recomiendan la retirada de por lo menos algunas cuotas del RFS en EEUU, "destinando el maíz nuevamente al mercado".

Pero las cuotas de EEUU tienen algunas opciones de flexibilidad. Afortunadamente, porque las realidades del mercado las llevaron a su reducción o a su retirada. En vista de esos reveses, es difícil entender cómo se podría incrementar la producción de manera que atienda el objetivo de 36.000 millones de galones de biocombustible en 2022.

La verdadera cuestión es el combustible
Como combustible doméstico, el etanol de maíz tiene sus defensores. La Fundación por la Libertad de Combustible, por ejemplo, dice que EEUU gasta todos los años US$ 780.000 millones en productos de petróleo, y US$ 300.000 millones de ese total son gastos en petróleo extranjero, lo que representa más del 50% del déficit comercial del país.

Según Eyal Aronoff, ex ejecutivo de software y uno de los fundadores de Fuel Freedom Foundation [Fundación por la Libertad de Combustible], "la verdadera cuestión no es alimentos o combustible, es alimentos o gasolina. Con la caída del precio de la gasolina, el resto de precios cae". Él dijo que como el etanol se añade al combustible disponible en los surtidores (en concentraciones del 10% y 15%), su precio está íntimamente vinculado al de la gasolina. El valor del maíz en un galón de gasolina es de sólo 40 céntimos. "Hay otros costes diversos además del precio de la commodity", dijo.

Carl Pope, que fue durante mucho tiempo director ejecutivo del Sierra Club y ahora es consultor de energía, dijo que la controversia "alimentos o combustible", en realidad, es un desvío de la cuestión principal, que tiene que ver con combustibles fósiles. Lo que elevó los precios de los alimentos en la India (donde el consumo del maíz no es generalizado) fue el coste del diesel, dijo. "Cuesta sólo US$ 400 a US$ 600 llenar un container de maíz en el medio Oeste, pero cuesta US$ 4.000 a US$ 5.000 embarcarlo a California debido a los costes de transporte", dijo Pope. "Cuando el precio del petróleo sube, el precio de los alimentos sube también".

Los precios más elevados de la gasolina y del diesel encarecen los costes de los alimentos, añadió Pope, debido a la utilización más frecuente del combustible hoy en la agricultura muy mecanizada. El petróleo es también un componente esencial de los pesticidas y fertilizantes. "Tenemos que clasificar los alimentos por el contenido de energía que demandan", dijo.

Tanto Pope como Aronoff recomendaron la utilización en mayor volumen del combustible producido internamente, lo que incluye el gas natural, etanol y metanol (bien con el uso de coches eléctricos) para reducir el uso del petróleo y, por lo tanto, su precio. "Es sorprendente la rapidez con que los precios del combustible caen a medida que el consumo disminuye", dijo Pope. "Si consumiéramos 90 millones de barriles de petróleo al día en todo el mundo, el precio del barril sería de US$ 100. Si consumiéramos 80 millones, el precio caería a sólo US$ 30".

El petróleo más barato, dijo Pope, haría impracticable, desde el punto de vista de la economía, la producción del petróleo no convencional, parte del cuál es nocivo para el medio ambiente —como es el caso de las reservas en las arenas bituminosas de Canadá, del petróleo ártico y del petróleo pesado de Venezuela. "Sesenta por ciento de petróleo de carbono del mundo no entra en el mercado en ese escenario", dijo. Pope añadió que es improbable que la disponibilidad de petróleo más barato aumente de forma drástica el consumo. La Asociación de Combustibles Renovables, un grupo comercial de productores de etanol con sede en Washington, también es favorable a una visión holística. Según Bob Dinneen, presidente y consejero delegado de la asociación, una evaluación justa de los impactos ambientales de los combustibles renovables debe tomar en cuenta "comparaciones de los impactos asociados al uso de combustibles de petróleo [...] No es apropiado examinar los efectos ambientales del RFS sin, de forma simultánea, examinar los efectos de no tener un RFS".

Dinneen acusó a los críticos del etanol en el Congreso de "no tomar en cuenta el peso de las consecuencias ambientales y de las consecuencias para la salud pública de la producción y uso del petróleo en mayor volumen en ausencia del etanol y del RFS".

Un estudio de 2012 de Paul Thompson, de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Michigan, titulado "La ética agrícola de los biocombustibles: el debate alimentos o combustibles", concluyó que los combustibles "podrían ser una fuerza positiva en el caso de circunstancias que puedan tener como resultado hambre entre cerca de un 80% de las poblaciones más pobres del mundo, cuyo derecho a la alimentación está íntimamente conectado a la producción agrícola". Si la próxima generación de biocombustibles se desarrolla teniendo en mente los sistemas agrícolas de los productores pobres, "su impacto podrá ser beneficioso sobre el retorno económico de los productores pobres".

El etanol tiene defensores apasionados, y críticos igualmente apasionados. En 2013, son estos últimos los que han sido oídos de forma más clara en Washington, señal de que la suerte de ese producto subsidiado desde hace tiempo puede cambiar. La controversia "alimentos o combustibles" es una de las armas más poderosas del arsenal de los críticos. El etanol de maíz tiene ventajas claras en lo referente a las emisiones cuando se quema en un vehículo, dicen los analistas, pero el análisis del ciclo de vida de su rendimiento en general es más gris. El etanol de celulosa continúa siendo bastante prometedor como alternativa eficiente a la eliminación de los cultivos. Pero a pesar de las grandes esperanzas por parte de las autoridades federales, no pasó a la etapa comercial con la rapidez que se creía que fuera a hacerlo. El etanol recibió un impulso evidente del 15% en la mezcla, ahora legal, para coches nuevos, pero esa decisión fue duramente criticada porque es considerada perjudicial para los motores por los fabricantes de autos y por otros.

El etanol, en general, se encontrará por el camino con muchas barreras y posibles callejones sin salida, pero con tanta tecnología aún en desarrollo es demasiado pronto para eliminarlo como solución eficaz de energía.

Universia Knowledge Wharton
10 Julio 2013

15 de mayo de 2013

Mercado Mundial de los Biocombustibles

Tres cuartas partes de los 27.900 millones de galones del mercado mundial de biocombustibles de 2012 fueron para el bioetanol, con la cuarta parte restante consistiendo en ventas de biodiesel. Los EE.UU. y Brasil dominan el mercado del bioetanol, con los dos países representando el 85% de la producción y el 82% del consumo mundial. Esto hace al mercado mundial de etanol combustible muy dependiente de los mercados de estos dos países, una perspectiva difícil, ya que el mercado de bioetanol de Brasil ha estado en declive desde 2009 y el mercado de EE.UU. se ha estancado desde 2010. En los EE.UU., los mayores problemas son el "muro de mezcla" y la mala cosecha de maíz de 2012. En Brasil, una combinación de varias malas cosechas sucesivas de caña de azúcar , fuertes precios internacionales del azúcar y un diferencial de precios internos más pequeño entre el etanol y la gasolina, ha visto un creciente número de conductores optando por utilizar el gas en lugar de etanol para sus vehículos de combustible flexible en los últimos cuatro años .

Europa, encabezada por Alemania y Francia, es el mayor productor de biodiesel en el mundo, así como el mercado más grande. Sin embargo, el crecimiento del mercado de biodiesel se ha reducido considerablemente desde 2009 ya que la política de la UE se aleja de apoyar los biocombustibles producidos a partir de materias primas de alimentos como el aceite de colza, mientras que la producción nacional de biodiesel ha disminuido desde 2010 debido a la afluencia de importaciones de biodiesel más baratos de Argentina e Indonesia. Las nuevas regulaciones entrando en vigor en 2013 limitará la cantidad de de biodiesel legal que los productores puede hacer a partir de cultivos alimenticios, y causarán condiciones deprimidas para el mercado del biodiesel en la región hasta el año 2020.

El pronóstico para el mercado global de biocombustibles en la próxima década es crecimiento de un sólo dígito, conforme el consumo en los EE.UU. y Brasil para el bioetanol y el consumo en la UE para el biodiesel, experimentan ganancias modestas. Menos apoyo político a los biocombustibles en la mayoría de los mercados clave de la región, tanto para el bioetanol y el biodiesel va a desacelerar el crecimiento del mercado mundial de biocombustibles a través de la próxima década y el resultado en un total de 41,700 millones de litros vendidos en 2022, una tasa compuesta anual de sólo 4,0% entre 2013 y 2022.

World Biofuels Market por SBI Energy ofrece información clave sobre las tendencias actuales y futuras, tanto para la producción como la venta de biocombustibles y mezclas en los segmentos geográficos clave de todo el mundo. El análisis incluye las definiciones, las ofertas de productos actuales y el detalle del mercado en los siguientes segmentos de biocombustibles líquidos:
  • El bioetanol, incluyendo tanto los combustibles de bioetanol puro como mezclas de bioetanol y gasolina
  • El combustible Diesel creado por transesterificación o hidrotratamiento de aceites vegetales y animales
El informe también estudia los elementos clave que impulsan la adopción de biocombustibles, los precios y el empleo en el sector de los biocombustibles.

SBI Energy
25 Febrero 2013

8 de febrero de 2013

Braskem congela planes de fabricar plásticos verdes y reordena prioridades


La petroquímica brasileña Braskem (NYSE: BAK) señaló que en el 2013 no tiene previsto invertir en nuevas plantas que utilicen etanol de caña de azúcar para producir polipropileno (PP) o polietileno (PE).

Braskem opera actualmente una planta de PE 'verde' con capacidad para 200.000t/a que comenzó su producción en el 2010 en Triunfo, sur de Brasil.

Desde entonces, ha revelado que tiene planes de construir una planta de PP de origen vegetal de al menos 30.000t/a de capacidad, lo cual demandará una inversión mínima de US$100mn, y estudia también otra planta de PE.

En una conferencia de prensa, el presidente de Braskem, Carlos Fadigas, manifestó que este año la compañía no contempla invertir en bioplásticos.

Dow Chemical (NYSE: DOW) y Mitsui también postergaron su proyecto de US$1.500mn para fabricación de PE a partir de caña de azúcar en Brasil. En dicha operación, se produciría etanol a base de caña para la elaboración de 350.000t/a de varios tipos de PE. El proyecto habría significado la mayor inversión mundial en biopolímeros.

Braskem ha enfrentado presiones de agencias calificadoras de riesgo crediticio para reducir su apalancamiento e incrementar la generación de efectivo.

Además, se ha cuestionado la economía de la bioproducción de PP y PE por causa de la disponibilidad de insumos a muy bajo precio, como el gas de esquisto de procedencia estadounidense.

Fadigas señaló que el foco de inversión principal de la compañía era Etileno XXI, proyecto de PE valorizado en US$3.200mn que se desarrolla en México a través de un emprendimiento conjunto con Idesa de México. La construcción de esta planta, que comenzará sus operaciones en el 2015, registra un avance de 20%.

Además, Braskem continúa analizando una posible inversión en el complejo petroquímico Comperj, que construye la petrolera federal Petrobras (NYSE: PBR) en el estado de Río de Janeiro.

La decisión final de la inversión se adoptará en el 2014, según Fadigas, y dependerá en parte del costo de los insumos de Petrobras y de los incentivos tributarios que ofrezca el Gobierno Federal.

Por Mark Beresford - BN Americas

10 de agosto de 2012

Maple Energy pone en linea proyecto de planta de etanol y energía eléctrica de 37 MW en el Perú

Maple Energy, una empresa integrada de energía con activos en el Perú, ha anunciado que su planta de etanol se ha completado y esta produciendo tanto etanol como electricidad.

La operación comercial de la planta de energia de 37MW avaluada en $ 280 millones, ubicada en la Región Piura en la costa norte del Perú, inicialmente se había previsto para 2011, pero se retrasó hasta este año debido a una disputa con proveedores. Una disputa con uno de los proveedores todavía está en curso, pero la planta ha sido finalmente completada y está generando electricidad, dijo Maple.

La compañía espera aumentar gradualmente la cantidad de electricidad producida durante el tercer trimestre de 2012 - con el tiempo proporcionando energía suficiente para satisfacer los requisitos del proyecto de etanol, al tiempo que permite a Maple iniciar la venta del exceso de producción de electricidad a la red eléctrica nacional para fines del tercer trimestre de 2012.

Penta Tanks Terminals SA completó la instalación y puesta en marcha de las instalaciones de almacenamiento carga, transporte de etanol, cerca del puerto de Paita. Las instalaciones de carga y transporte marítimo, que forman parte de las instalaciones Penta, se espera que estén operativas durante el mes de agosto.

Primera exportación de etanol
Antes de que estas instalaciones inicien su funcionamiento, Maplee ha estado almacenando una porción sustancial del etanol grado combustible producido a partir del proyecto de etanol en los tanques de almacenamiento en las Instalaciones Penta. La compañía espera exportar su primer embarque de etanol en agosto.

Más de 165 mil toneladas de caña de azúcar han sido cosechadas y procesadas por la compañía desde que comenzó a procesar la caña de azúcar a finales de marzo de 2012. Maple espera aumentar la cantidad de caña de azúcar que extrae y procesos por día ya que la empresa sigue "elevando" el procesamiento de la caña de azúcar y la producción de etanol durante la fase inicial de operaciones, dijo. Esperan cosechar y procesar alrededor de 900.000 toneladas de caña de azúcar de su plantación durante el año 2012.

Maple "sigue participando en una disputa con uno de sus terceros proveedores " para el proyecto, la firma añadió. En 2012 los proveedores iniciaron los procedimientos de arbitraje como resultado de la controversia. Además, la empresa está tratando de poner en práctica ciertos remedios provisionales a través del sistema judicial peruano. "Aunque no se puede asegurar, Maple considera que tiene defensas meritorias para las reclamaciones presentadas por el proveedor, y la compañía tiene la intención de defender vigorosamente su posición", dijo Maple.

Renewable Energy Focus.com
24 July 2012

2 de mayo de 2012

Un proceso de bioetanol usa como materia prima, los desperdicios sólidos municipales

La tecnología que rodea a un proceso basado en hidrólisis y de fermentación que es capaz de utilizar residuos sólidos municipales urbanos (RSU) y residuos de biomasa para producir etanol celulósico a bajo costo está ahora disponible para licencia de su desarrollador, TMO Renovables SA (Guildford, Reino Unido; www.tmo-group.com).
Varias de las medidas de ahorro dependerán de las capacidades de una bacteria termofílica que ha sido desarrollado por TMO para metabolizar una amplia gama de azúcares, incluyendo azucares oligoméricos C5 y C6 en etanol con altos rendimientos.
"Debido a que el organismo es tan eficaz en la metabolización de una gran variedad de azúcares, nuestro proceso de pre-tratamiento requiere menos productos químicos, nuestra etapa de hidrólisis requiere menos enzimas y nuestro paso de la fermentación requiere menor tiempo de residencia ", explica Robert Parker, director general de TMO. La bacteria amante del calor utilizado en la fermentación es el resultado de un largo proceso de selección dirigido por el difunto Tony Atkinson, un profesor co-fundador de la compañía. La compañía ha desarrollado y aplicado una serie de técnicas patentadas de ingeniería metabólica para crear una cepa de genes de la bacteria que produce el etanol en grandes cantidades.




Mientras que la tecnología de proceso - pre-tratamiento, hidrólisis, fermentación y destilación - ha sido ampliamente utilizado en otros lugares, Parker dice que los ingenieros de TMO han llegado con algunos avances patentados que integran el proceso con las características biotecnológicas del organismo para producir un sistema robusto y de bajo costo.
TMO opera una planta de demostración de un millón de litros en el Reino Unido, donde se trabaja con materias primas de distintos clientes, incluyendo los RSU, residuos de tallos de yuca y otros. TMO ha firmado recientemente acuerdos de licencia con empresas de Rusia, China, Brasil y EUA.

Chemical Engineering, p. 13
Mayo 2012

Comentario personal: La investigación tecnológica en bioquímica continua a pasos agigantados y en este caso se trata de un proceso de obtención de bioetanol usando la basura municipal, lo cual es impresionante porque quiere decir que, si el proceso llega a ser comercial, a través de el, una ciudad podría tener autosuficiencia energética sin combustibles fósiles.
Creo que es importante que nuestro país haga algún tipo de convenio con un instituto científico o compre las licencias para poder usar estas tecnologías y aprovechar así nuestros recursos y en este caso particular, nuestra basura con mucha rentabilidad. De otra manera, cuando termine el ciclo de exportación de materias primas a precios altos, estaremos en las mismas como hace 25 años y a la zaga del primer mundo.

15 de marzo de 2012

Generacion de Etanol a partir de la lignocelulosa: Posible pero aun costosa

La producción de etanol a partir de materiales ricos en lignocelulosa, tales como los residuos de madera, residuos de papel, cartón usado y paja, no puede aun obtenerse con la misma eficacia y el costo que a partir del almidón de maíz. Una comparación de costos ha concluido que el uso de materiales lignocelulósicos, es poco probable que sea competitivo con el almidón hasta el 2020 por lo menos. El estudio, publicado en el Diario Internacional de Biocombustibles, Bioproductos y Biorefinacion, identifico muchas oportunidades para reducir costos y mejorar los ingresos en el proceso de lignocelulosa a etanol, y ofrece información sobre las áreas prioritarias que deben abordarse en los próximos años.
 
El etanol puede mezclarse con gasolina para reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Los últimos 15 años han visto un crecimiento masivo de los llamados procesos de primera generación que utilizan enzimas y bacterias para convertir el almidón y los azúcares de maíz y caña de azúcar en etanol. Pero el maíz y la caña de azúcar también son componentes importantes de la cadena alimenticia humana, de manera que usarlos para la producción de etanol tiene el potencial para afectar el precio y la disponibilidad de estos productos básicos.


Por otro lado, los materiales lignocelulósicos son a menudo difíciles de eliminar, pero ellos son ricos en azúcares que pueden ser fermentada en etanol siguiendo el procesamiento adecuado. "No sólo es la celulosa, el polímero más abundante en la Tierra, no puede ser digerida por los seres humanos, por lo que el uso para la producción de combustible no compite directamente con el suministro de alimentos", dice el autor principal del estudio Jamie Stephen, que trabaja en el Departamento de Ciencias de la Madera en la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá. La carrera ha comenzado para comercializar el etanol de segunda generación.


El trabajo de Stephen se centra en el hecho de que el costo de la construcción a gran escala de facilidades de producción de etanol probablemente será más alto para el etanol de segunda generación en comparación con tecnologías de primera generación. Una de las razones es que las fuentes de lignocelulosa puede requerir un importante y costoso pre-tratamiento. "Los investigadores y las empresas van a tener que concentrarse en la reducción del costo del tratamiento previo y el aumento de la salida del digestor con el fin de reducir los costos del proceso de lignocelulosa a etanol", dice Stephen.


Otra razón por la cual los costos son mayores es que la lignocelulosa esta hecha de varios tipos de azúcar, mientras que el almidón de maíz se compone de glucosa pura. El almidón de maíz se puede reducir a glucosa con las enzimas amilasa de bajo costo, mientras que la lignocelulosa pretratada requiere un cóctel de enzimas celulasas. La provisión de estos enzimas es uno de los principales costos de todo el proceso, pero que actualmente necesita 12 veces más celulasa que la proteína amilasa para generar la misma cantidad de etanol a partir de la biomasa leñosa. "A pesar de muchos esfuerzos y progresos en los últimos años, el costo de la utilización de enzimas celulasas, sigue siendo significativamente superior a la del proceso de amilasa, y tendrá que reducirse sustancialmente antes de que la lignocelulosa pueda ser competitiva con el maíz y la caña de azúcar como materia prima, ", dice Stephen.


Por último, mientras que la entrada para los sistemas basados en caña de azúcar y almidon de maíz es bastante constante, las materias primas que intervienen en los sistemas de lignocelulosa son mucho más variables. Las diferentes especies de arboles producen maderas que tienen propiedades diferentes, y los desperdicios de papel y los desechos agrícolas tienen muchos tipos diferentes de material en ellos.Para conseguir la máxima eficiencia, cada tipo de biomasa debe ser procesado bajo condiciones diferentes, lo que introduce otro reto para cualquiera que desee hacer etanol a partir de estos materiales.


En general Stephen cree que tenemos un largo camino por recorrer antes de que la segunda generación de la producción de etanol esté lista para su comercialización. "La producción requiere de importantes reducciones de costos y por lo menos el mismo nivel de apoyo financiero que se le dio a los sistemas de primera generación para que el etanol de segunda generación pueda ser plenamente competitivos en 2020", dice Stephen.
 
14 de noviembre de 2011 Wiley-Blackwell

Información bibliográfica completa"Will Second-Generation Ethanol be able to Compete with First-Generation Ethanol? Opportunities for Cost Reduction." James D. Stephen, Warren E. Mabee & Jack N. Saddler. Biofuels, Bioproducts & Biorefining. Biofuels, Bioproducts & Biorefining; 2011 DOI: 10.1002/bbb.331
URL: http://doi.wiley.com/10.1002/bbb.331

29 de diciembre de 2011

Acetato de Etilo a partir de Bioetanol

Davy Process Technology (adquirida por Johnson Matthey) ha desarrollado un proceso que permite producir acetato de etilo y un valioso subproducto de flujo de hidrógeno, directamente a partir de etanol. El proceso aprovecha el actual enfoque industrial sobre los recursos renovables y la expansión en la producción de la fermentación del etanol y rompe el enlace de materia prima con los precios volátiles del petróleo.


El etanol seco es deshidrogenado para producir un flujo de acetato de etilo crudo. Este es selectivamente hidrogenado para eliminar determinados subproductos que no se pueden separar por destilación. La innovadora sección de refinación luego divide el azeótropo para producir un producto de acetato de etilo de alta pureza. El etanol que no ha reaccionado se recicla a la unidad de deshidratación en el que se combina con etanol fresco y seco.

Este proceso, que ha sido reconocido por numerosos premios incluyendo el Premio de Honor Kirkpatrick, permite obtener un producto de alta pureza. El subproducto de hidrógeno puede proporcionar a los productores una materia prima clave para los procesos posteriores adicionales, la pureza y la presión se pueden ajustar a las necesidades subsiguientes.

Una planta de 50.000 TPA está en funcionamiento en Sudáfrica y una planta adicional usando como materia prima, etanol de fermentación, está en la fase de diseño.

24 Agosto 2017

Productos quimicos a partir del etanol

Las tecnologías para la producción de productos químicos a partir del etanol son bien conocidas y se han utilizado comercialmente durante varias décadas. La producción de etileno por deshidratación de etanol, por ejemplo, se utilizo ampliamente en los Estados Unidos y Europa occidental durante la primera mitad del siglo 20, y en Brasil, Peru y la India durante los años 1950s y 1960s. 
 
A partir de entonces, el proceso de craqueo por vapor, que emplea con fracciones de petróleo y líquidos del gas natural como materia prima, se convirtio en el método dominante de producción de etileno a gran escala en todo el mundo. Como consecuencia de la disminución de los precios del petróleo en los años 1980 y 1990 y la amplia disponibilidad de olefinas del craqueo a vapor, la mayoría de los procesos que utilizan el etanol como materia prima ya no podían competir con sus correspondientes rutas  petroquímica y la industria química a base de etanol entró en declive.

Con el reciente auge en el mercado del etanol combustible, especialmente en Brasil y los Estados Unidos, la producción de productos químicos a partir de etanol ha atraído un renovado interés . Las preocupaciones ambientales sobre el uso de los recursos  basados ​​en fósiles y el concepto de sostenibilidad han ampliado también el interés mundial en fuentes renovables, tanto para materias primas químicas como para energía. 

En el caso de etanol bioderivado, los costos de producción se redujeron significativamente en los últimos años como resultado de mejoras en la productividad y economías de escala. Estos, junto con la promesa de las nuevas tecnologías de biomasa celulósica barata, podría hacer al etanol una materia prima competitiva para los productos químicos en el futuro.

Este informe presenta un análisis técnico y económico de la producción de productos químicos a partir del etanol, con un enfoque especial en el etileno, ácido acético y acetato de etilo. Hemos desarrollado diseños conceptuales y los estimados de costos asociados para la producción de cada uno de estos tres productos a partir de etanol. 
  • Para el etileno y ácido acético, utilizamos modelos económicos para examinar la competitividad del proceso a base de etanol vis-à-vis con las rutas existentes petroquímicas. 
  • Para el acetato de etilo, se compara la economía del proceso convencional de esterificación del ácido acético y etanol, con los de un proceso de deshidrogenación reciente desarrollado por Davy Process Technology. 
Las conclusiones generales se resumen a continuación:
  • La producción de etileno a partir de etanol puede ser competitiva en costos con  los de craqueo a vapor a capacidades pequeñas de planta. Sin embargo, con base en las tendencias históricas de precios, una planta de deshidratación que compra etanol y vende etileno a precios normales de mercado sería sólo marginalmente rentable. La economía mejoraría si la planta de etileno pudiera ser integrada con la planta de etanol, o si el bioetileno pudiera ser vendido con un premio sobre el etileno petroquímico.
  • Tanto los costos de capital como los de producción de la ruta a base de etanol para producir ácido acético son actualmente muy superiores a los del proceso de carbonilación del metanol.
  • La tecnología de Davy para producir el acetato de etilo a partir del etanol por deshidrogenación es muy competitivo económicamente con el proceso de esterificación convencional.
Process Economics Program Report 235 
Marcos Cesar  - SRI
Noviembre 2007

30 de noviembre de 2011

Fabricacion local de resinas de PVC a partir de bioetanol

En el año 2010, se importaron alrededor de 135,000 TM de PVC tipo suspensión, y en el 2011, esa cantidad sera, posiblemente superada. Esta resina crece así, impulsada principalmente por la industria de la construccion que demanda, tuberías, geomembranas, perfiles, etc., y en menor medida por la industria del envasado.

A los que recién entran a la industria plástica, les informamos que en Perú se fabricaban las resinas de PVC hace mas de 20 años. En efecto, Sociedad Paramonga, con tecnología de Grace, usando la melaza de caña, fabricaba etanol, el cual era después deshidratado para convertirlo en etileno. Este ultimo, a su vez, se convertía en cloruro de vinilo, aprovechando la producción que tenia de sal y ácido clorhídrico. El monómero de cloruro de vinilo, finalmente, se polimerizaba para obtener el cloruro de polivinilo (PVC).

De Paramonga, salieron muchos de los mejores técnicos que ahora tenemos en esta industria.
Años después, Paramonga seria privatizada y estas plantas industriales se vendieron y otras se desmantelaron porque, en ese momento, era mas rentable fabricar el PVC a partir del gas natural y el petroleo.

La parte de sal, soda caustica y cloro sigue operando y pertenece a un importante grupo industrial nacional (Grupo Fischman). La planta de compuesto de PVC fue comprada por Andina Plast y actualmente sigue operando. Segun me informaron, la planta de polimerizacion se desarmo y vendio por partes. Que me corrijan los lectores si estamos equivocados.

Los tiempos han cambiado, ahora se necesitan industrias sostenibles, lo cual ha vuelto a poner en el tapete, la fabricacion del PVC con una menor huella de carbono.
Investigando un poco, sabemos que hay plantas disponibles con capacidad de 250,000 TM/año de polimerización. Con el consumo actual se cubriría el 60 % de la capacidad y quedaría un 40 % para exportar a los países vecinos.

Ahora bien, solo Brasil, Colombia y Perú tienen una producción azucarera importante para apoyar esta iniciativa. Braskem de Brasil ya construyo una planta de polietileno basada en alcohol de melazas y ha tenido un éxito fantastico en el mundo al colocar un polietileno ecológico en el mercado. Sabemos también que Solvay de Brasil esta construyendo una planta de PVC suspensión basada en alcohol de melazas. No conocemos proyectos colombianos de caña de azúcar relacionada con los plásticos, pero no me extrañaría que ya los estén madurando.

Por otro lado Petroperú y Braskem están negociando conjuntamente para poner una planta de etileno basada en gas natural en el sur de Perú dirigida a una fabricacion complementaria de polietileno. Esto podría significar también que si las empresas azucareras fabricaran etileno a partir de alcohol de melazas, podrían tener un cliente cautivo dentro del país. Por supuesto que podría ser mas rentable utilizar este etileno para producir directamente el monómero de cloruro de vinilo y la correspondiente resina de PVC. La pregunta es: tenemos suficiente bioetanol para producir el etileno necesario?
Las empresas azucareras tienen la palabra.

20 de octubre de 2011

ColBiocel selecciona la tecnología Chemtex para la producción de etanol celulósico en Colombia


Chemtex (Wilmington, Carolina del Norte; www.chemtex.com ) ha llegado a un acuerdo de Hoja de Términos con Colombiana de Biocombustibles Celulósicos (ColBiocel) para el suministro de una licencia y los servicios técnicos y de ingeniería asociados para una planta de etanol de celulosa de ochenta y cinco mil toneladas métricas por año ( tm / año) utilizando el proceso PROESA de Chemtex. El proyecto será implementado en Chitaraque, Colombia a partir del bagazo de caña de azúcar como materia prima.

Dorothy Lozowski - Chemical Engineering Magaine
26 Setiembre 2011

7 de octubre de 2011

Fuertes previsiones de crecimiento del mercado de neumáticos ecológicos


Según un estudio de Lanxess, como consecuencia de la nueva legislación sobre etiquetado de neumáticos, la participación de los neumáticos ecológicos en el mercado crecerá del 35% al 50%.

Neumático ecológico.A raíz de la normativa europea de etiquetado que entrará en vigor a partir del año 2012 en el mercado de los neumáticos, LANXESS espera un incremento radical de la demanda de caucho de altas prestaciones, y por eso ha ampliado su capacidad de producción.

Según estudios de mercado de la propia compañía, en el año 2015 se fabricarán unos dos mil millones de neumáticos, frente a los mil seiscientos millones que se fabrican actualmente. Esto equivale ―por lo que se refiere la totalidad del mercado― a un crecimiento aproximado del 25%. Como consecuencia de la nueva legislación sobre etiquetado de neumáticos, la participación de los neumáticos ecológicos en el mercado crecerá del 35% actual hasta un 50%.

Un primer paso de LANXESS en su esfuerzo por emplear materias primas renovables para la fabricación de caucho de altas prestaciones es la participación en la firma bioquímica estadounidense Gevo, de Colorado. Hasta finales de este año, además, LANXESS fabricará en Brasil, como primera empresa del mundo, caucho EPDM sobre base biológica. El EPDM se fabrica normalmente con etileno y propileno, dos materias primas derivadas del petróleo. Como alternativa, LANXESS planea utilizar etileno fabricado completamente a partir de la caña de azúcar, una materia prima cultivable. El etanol empleado para este fin se obtendrá mediante deshidratación a partir de caña de azúcar brasileña.

Menos CO2 con estructuras más ligeras
Junto a los neumáticos ecológicos, la aplicación constante de estructuras más ligeras también contribuye a reducir el consumo de carburante y las emisiones de CO2. En la actualidad, las piezas de plástico suponen aproximadamente el 15% del peso del vehículo en los automóviles europeos. Para un futuro próximo, y especialmente a la vista de la tendencia hacia el automóvil eléctrico, LANXESS cuenta con que esa cifra ascienda al 25%.

En este campo se podrán aprovechar las ventajas de la tecnología híbrida desarrollada por LANXESS, que se basa en la combinación de metal y la poliamida Durethan. En comparación con los componentes de acero, las piezas híbridas son en su mayoría entre un 20 y un 30% más ligeras, sin perder funcionalidad.

Mundoplast
07/10/2011

20 de diciembre de 2010

Braskem lanza un PP basado en bioetanol

Braskem esta planeando comercializar el "polipropileno ecológico" hecho de etanol destilado de caña de azúcar. Esta invirtiendo $100 MM en una planta de 30,000 TM/año, programada para arrancar en Brasil en la segunda mitad del 2013.
La tecnología de polimerización flexible permitirá la producción de grados homopolímero y copolímero para aplicaciones en termoformado, PPBO, compuestos, moldeo por inyección, moldeo por soplado. Braskem dice que el análisis inicial muestra que la huella de carbono de su PP ecológico sera muy favorable - 1 TM de material permitirá una captura de 2.3 TM de CO2 comparado con un valor de 1.8 TM para un PP convencional de origen petroquímico.
La compañía brasileña esta ya produciendo polietileno de etanol hecho de caña de azúcar. Su planta de 200,000 TM/año inicio producción el 24/09 de este año.
Rui Chammas, vicepresidente de la división polímeros de Braskem, declaro que Braskem esta actualmente comprando hasta el 2 % de la capacidad de bioetanol en Brasil, donde los suministros son amplios debido a la disponibilidad de tierra arable.

Fuente: Film & Sheet Extrusion - 11.2010

9 de noviembre de 2010

Un nuevo enfoque para los biocombustibles

La revista The Economist, en un articulo publicado el 28 de Octubre sostiene que el bioetanol, como biocombustible,  no ha satisfecho totalmente las expectativas de los consumidores porque almacena menos energia por litro, tiende a absorber agua, es corrosivo y la gente lo usara solamente si es barato o si esta obligada a hacerlo. 


Brasil, a fines de los 70's, decidió fabricar bioetanol a partir de la caña de azucar, aprovechando las grandes plantaciones de caña en las planicies brasileñas, ademas de usar el bagazo de caña como combustible para los calderos de vapor. Con esto logró un biocombustible barato y un mercado cautivo para el mismo. Como resultado, ahora Brasil es una superpotencia de biocombustibles.
En EUA, en la misma época, se inicio la fabricación del etanol a partir del maíz. Esta via es ineficiente, ademas que las destilerias usan carbon como energia, y por tanto el producto no es ni tan barato ni tan ambientalmente benigno. Asimismo, el uso del maiz limita el tamaño de la industria y va contra los intereses de la gente que necesita alimentos. Sin embargo, los norteamericanos, via subsidios, se las arreglaron para producir un biocombustible que pudiera competir con Brasil.
Por otro lado, se arguye que la celulosa, material del cual están hechos los tallos, hojas de las plantas, podría, si es adecuadamente tratada, convertirse en un sustituto del almidón de maíz. Tanto el almidón como la celulosa consisten de moléculas de azúcar, unidas en diferentes formas, y el azúcar es la materia prima de la fermentación. Pero el combustible biocelulósico hasta el momento ha fallado en forma épica para llenar las expectativas. A la fecha, solo un puñado de fabricas alrededor del mundo produce biocombustible de celulosa. Pero este combustible sigue siendo etanol.
Esta es lo que las empresas trabajando en una nueva generación de biocombustibles, están tratando de cambiar. En vez de etanol, ellos planean fabricar hidrocarburos, moléculas químicamente mas similares a aquellas que ahora mueven los aviones, trenes y automóviles. Estos serán, ellos dicen, combustibles derivados, cuya cantidad pueden ponerse en en los tanques de combustible sin problema alguno. Solo por esta razón, ellos valen mas que el etanol.
Un combustible derivado apropiadamente diseñado puede sustituir al diésel y a la gasolina de aviación, lo cual no puede hacer el etanol. Por otro lado, estos combustibles no tienen subsidio en el mercado norteamericano.


Si este enfoque funciona, no solo es beneficioso porque reduce las emisiones de gas de invernadero y al mismo tiempo produce dinero para los inversionistas, sino que también proporciona un incentivo duradero de mercado para que los científicos puedan diseñar mejores formas de convertir celulosa en azúcar.  Esto les da a las perspectivas de esta generación de biocombustibles, una credibilidad que les faltaba a sus predecesores. Las firmas de derivados están comenzando a salir del laboratorio, flotando ellas mismas en el mercado de acciones, asociándose con las empresas petroleras y construyendo sus primeras factorías, En otras palabras, los dados están rodando.
Entre estas empresas estan Codexis (Red Wood City, California), especializada en enzimas, y asociada con Shell Oil y Cosan (tercer productor de azucar en Brasil). Ellos planean construir una planta de 400 MM litros/año de combustible derivado. Shell proporcionara el dinero y los reactores de conversión, Cosan el azúcar y Codexis, las enzimas. Estas ultimas convertirán el azúcar en diésel.
Otra empresa es Amirys de Emeryville, San Francisco, la cual esta asociada con Santelisa Vale, Brasil (segundo productor de azúcar) y Total de Francia, para producir biodiesel a partir de azúcar, usando levaduras especialmente diseñadas con este propósito.
Hay mas empresas, entre ellas, LS9 de San Francisco, Virent de Madison, Wisconsin, Gevo de Englewood, Colorado. Estas ultimas, junto con BP , Inglaterra, planean producir butanol. Este ultimo es un hidrocarburo de cuatro carbonos, lo cual le da mas energía por unidad de masa y no absorbe agua como el etanol.
El éxito de todo esto, obviamente depende del precio del azúcar, el cual esta subiendo. Históricamente el costo de hacer etanol en Brasil ha sido 0.26/litro. El diésel costara mas, pero el diésel basado en petroleo cuesta 0.57/litro en EUA antes de impuestos y costos de distribución, por tanto habría  espacio para la ganancia. Sin embargo, si los combustibles derivados se han de convertir en un gran negocio, ellos necesitan un rango mas amplio de materias primas. 
Hoy en día, el etanol de celulosa es competitivo con el petroleo, que supuestamente debe desplazar, solo cuando el precio del crudo alcance $ 120/barril.
Si las cosas caminan mejor esta vez aun queda la pregunta de donde saldrá la celulosa. La respuesta es probable que sea, de una u otra forma, del césped o grass. Aunque ellos lucen diferentes, la caña de azúcar y el maíz son también césped, al igual que el trigo, que es la contraparte del maíz para obtener almidón en Europa. Una forma simple de obtener la celulosa, es aprovechar los sobrantes de la refinación, es decir, el bagazo de caña, los rastrojos de maíz y la pajilla del trigo.
Esto es un comienzo, pero no sera suficiente. Se tendrá que considerar la madera, aunque tiene una tecnología diferente, ademas de la hierba mala y el sorgo.
Existe suficiente espacio en EUA para sembrar las plantas; un poco menos en Europa, pero mucho mas en los países en desarrollo.
Sin embargo, tal futuro depende de que los carros sigan utilizando combustibles líquidos. Un gran cambio hacia los carros eléctricos, acabaría con el mercado de biocombustibles tal como esta concebido por sus partidarios; pero no necesariamente acabaría con el principio de usar las plantas para convertir la luz solar en energía vehicular. La meta de reducir las emisiones necesita generadores de bajo carbono para potencia la red de la cual se nutrirán los carros eléctricos. Pon las cultivos energéticos en los generadores en vez de destilerías y se sale adelante.
Un estudio publicado el año pasado por Elliot Campbell de la Universidad de California y sus colegas, sugiere que convertir los cultivos en electricidad, y no combustible, podría impulsar los carros norteamericanos 80 % mas lejos y reducir las emisiones de gas invernadero aun mas. Los electrones son mas fáciles de transportar y el quemarlas usa todo el valor calorífico de una planta - incluyendo la almacenada en la lignina, la cual es difícil de procesar.
La electrificación de los carros, como sea que la electricidad pudiera ser generada, seria el final del camino para el etanol. Pero no necesariamente para los derivados. No hay una perspectiva realista para el ampliamente difundido transporte aéreo: las turbinas de los aviones necesitan la densidad de alta energía que solo los combustibles químicos pueden proporcionar. De manera que si queremos vuelos de bajo carbono, los biocombustibles derivados son el único juego disponible. Y solo la aviación civil espera usar 250 billones de litros de combustible este año, esta creciendo rápidamente y podría pagar un adicional si sus emisiones estuvieran sujetas a un tope o impuesto. A largo plazo, el futuro de los biocombustibles puede mirar hacia arriba.